miércoles, 4 de septiembre de 2019

El gran fraude del sistema educativo





Es importante conocer los orígenes de la escuela, que se remontan a las primeras academias de Platón, lugares al aire libre donde se debatían propuestas y se reflexionaba libremente (la instrucción obligatoria era sólo para esclavos). La escuela moderna hace su aparición en la Prusia de Federico "EL Grande", a finales del  siglo XVIII, con la finalidad de adiestrar al indisciplinado campesino para convertirlo en un soldado manso y obediente en la guerra. Fue en Prusia donde nació la idea de que los soldados debían ejecutar órdenes sin cuestionarlas a fin de hacer ejércitos más compactos y eficientes, una estrategia que fracasó rotundamente ante el ejercito de Napoleón, que supo aprovecharse de las carencias del ejercito prusiano para tomar iniciativas y actuar de manera independiente en momentos de presión. No obstante este modelo educativo militar fue consolidándose como principio y fundamento del sistema escolar, que no tardó en extenderse rápidamente por toda Europa y América gracias sobre todo a los centros religiosos de la época, en particular los jesuitas, que enseguida lo aprovecharon para sus intereses adoctrinales. También los grandes industriales de finales del siglo XIX como Carnegie, J.P. Morgan, John Rockefeller y Henry Ford, se aprovecharon de este modelo militar educativo para preparar a los niños a la vida laboral de las fábricas y hacer más eficaz y rentable el desarrollo industrial. Para ello los niños debían –como los adultos– acostumbrarse a las rutinas, a los horarios, a obedecer órdenes. La escuela era la respuesta ideal para los poderosos dueños de las fábricas. De hecho estos grandes industriales financiaron la escolarización obligatoria a través de sus fundaciones. La escuela era una herramienta eficaz para formar trabajadores útiles al sistema. El toque de sirena para entrar o salir, la formación de filas, la instrucción autoritaria, la división de edades, las clases obligatorias, los descansos de treinta minutos, el sistema de clasificaciones, de premios y castigos…, todo ello formaba parte de la metodología utilizada en las fábricas y en los centros escolares. Más adelante, a partir de la década de los treinta del siglo XX, fueron algunas dictaduras políticas quienes sacaron tajada del enorme beneficio que representaban las escuelas para sus intereses ideológicos y expansionistas,  contaminándolas con teorías utópicas o de superioridad racial a fin de manipular las frágiles mentes de los jóvenes. Un perfecto caldo de cultivo que nos llevaría a la Segunda Guerra Mundial.  

Lo triste es que en pleno siglo XXI seguimos manteniendo los mismos principios educativos de la era industrial. Es como si este sistema académico se hubiera vuelto esquizofrénico, cerrándose al mundo exterior, a las nuevas ideas pedagógicas y científicas y a las nuevas tecnologías para seguir dando vueltas en un espacio absolutamente irreal. Por desgracia no hay mucha gente a favor de un profundo cambio en el paradigma educativo, empezando por los propios padres, que pocas veces ven con buenos ojos cualquier intento de cambio o renovación del sistema como la mezcla de niños de diferentes culturas y edades en una misma clase, la reducción de horas en la enseñanza, la disminución o desaparición de los deberes o la anexión de asignaturas novedosas como primeros auxilios, técnicas de reciclaje, horticultura ecológica, bricolaje, teatro, cortometraje, psicología sexual o social.

 Si los adultos no sabemos lo mismo ni nos dedicamos a lo mismo ni nos interesa lo mismo, ¿por qué obligamos a los niños a saber lo mismo, sin importar los diferentes talentos o preferencias de cada uno? La respuesta es bien sencilla, siendo la escuela un simple centro de instrucción para niños y jóvenes, carece de la capacidad para atender sus verdaderas necesidades. La continua frustración y desmotivación del estudiante, además, afecta directamente a su capacidad intelectual, ya que el cerebro necesita –sobre todo a esa edad– la energía positiva del estímulo y el desafío para su correcto desarrollo. La desmotivación es para el cerebro lo que la inactividad para un músculo: se atrofia. O lo que es lo mismo: ralentiza o paraliza la formación de neuronas y el entrelazamiento sináptico. Desmotivados con la rutina reglamentaria que les embota la mente y el espíritu, aquellos que descargan su frustración son etiquetados como «víctimas» del Síndrome de Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH). Estos representan el 10% de los niños en las escuelas, siendo alarmantemente alto el número de aquellos a los que se les administra drogas como Ritalin –para hacerlos más fácilmente controlables.   


Desde siempre se ha dicho que la escuela es un lugar donde los niños pueden socializar, compartir inquietudes y aprender a relacionarse, pero la realidad nos dice todo lo contrario. Más que un centro educativo, la escuela es sobre todo un campo de batalla donde muchos niños pueden reproducir sin censuras el comportamiento disfuncional de los padres y dar rienda suelta a todas las tensiones reprimidas del hogar. Apabullados por el entorno, muchos otros niños optan por no participar en esta despiadada lucha de poderes, desvinculándose de los demás compañeros y encerrándose aún más en sí mismos.

A través del fracaso escolar –cada vez más alarmante–, los adolescentes nos están indicando claramente que este sistema no es mínimamente viable o productivo, ya que solo hace hincapié en la inteligencia lógica-matemática, desdeñando otras capacidades como la inteligencia creativa, espacial, cinestésica, interpersonal, intrapersonal, musical, plástica, verbal, emocional, etc.. Es inconcebible que en plena era digital, rodeados por innumerables redes de Información, forcemos a nuestros jóvenes a seguir  remando en un barco de vela que hace aguas por los cuatro costados. Cada fracaso escolar es a la vez un fracaso personal que produce una profunda desvalorización del que lo sufre, lo que conlleva una mayor probabilidad de padecer enfermedades psíquicas como la depresión crónica o conductas antisociales. Según datos de la Unesco, uno de cada cinco alumnos europeos fracasa en la escuela (en España uno de cada tres), lo cual es terrible para la sociedad. Un sistema académico que convierte en fracasados a una quinta parte de la juventud es cualquier cosa menos racional, ya que incide negativamente en la propia estructura social fomentando el malestar generalizado y el deterioro mental.

Es este rancio sistema académico quien ha fracasado rotundamente, y no el estudiante. No es de extrañar que cada vez más padres se decidan por la Educación Libre o Homeschooling (más de dos millones en EEUU). Educar a los hijos en casa o en el campo es para muchos la única opción verdaderamente educativa. Los niños desarrollan sin obstáculos su creatividad, su pasión por el conocimiento ya sea leyendo, pintando, danzando, haciendo deporte, componiendo música, etc. Cada vez más padres son conscientes de la nociva improductividad del sistema académico. 

La supuesta democracia que rige la mayoría de los países no se sigue en las escuelas. Allí el niño no tiene ningún privilegio, se le niega el derecho a la libertad de expresión, a protestar cuando así lo crea necesario. El niño no es más que un número, un valor: suficiente, sobresaliente o deficiente, un producto manufacturado listo para ser consumido por la sociedad. ¿Cómo vamos a fomentar la paz, la igualdad de derechos y la cooperación si desde las escuelas les negamos sus derechos más básicos? ¿Cómo van a convertirse en personas cívicas y responsables si les estamos enseñando un modelo de conducta autoritario, competitivo y discriminatorio? Cuando los niños dependen en todo momento de lo que los padres o maestros digan o manden, estos niños se convierten de mayores en personas sin iniciativa propia y dependientes crónicos de las autoridades políticas y religiosas como padres-profesores de reemplazo; aceptarán cualquier orden que reciban, incluso cualquier sugerencia, sin apenas cuestionarla, tal como hicieron tantos nazis en la segunda guerra mundial. (Cuántas veces hemos visto en televisión las imágenes de los juicios de Núremberg y a los altos cargos del partido nazi declarando a modo de justificación que sólo cumplían órdenes. Y en cierto modo no mentían.)

Es evidente que al sistema educativo sólo le importa el resultado, no el proceso. Pero el resultado no es más que la consecuencia del proceso. Si los niños no disfrutan con el proceso, el resultado no tiene sentido. Si para obtener la calificación exigida los niños se limitan a memorizar en vez de aprender, la enseñanza se convierte en antienseñanza. Si los niños son tratados como piezas válidas o defectuosas, si nada importan sus sentimientos ni su aportación creativa y todo su cometido es cumplir unas horas de reclusión y hacer lo que se les ordena para así obtener los resultados previstos, el sistema educativo se convierte en una fábrica de personas disfuncionales, un simple proceso mecánico de producción en serie. ¿Tan difícil es entender que el deseo innato del niño por aprender desaparecerá en cuanto le obliguemos a «aprender»? ¿Que su espontaneidad y creatividad desaparecerán igualmente cuando, día tras día, le reprendamos o amenacemos por llorar, reír o decir lo que piensa? La escuela convencional parte de la idea de que el niño no es más que un objeto, un recipiente vacío que hay que ir llenándolo de manera ordenada y sistemática, cuando la realidad es que el niño nace ya completo, nada le falta ni le sobra, y no necesita que nadie le diga lo que tiene que aprender, sus dones y preferencias ya están fijados en su ADN. La misión del adulto, sea padre o maestro, no es imponer sino proponer. No es limitar ni manipular, sino facilitar el desarrollo de todas sus potencialidades.


Todos los niños son auténticos genios, poseen una enorme creatividad y una insaciable curiosidad por todo, y a diferencia de los adultos tienen la habilidad de no estancarse en una sola línea de pensamiento, siempre tienen la mente abierta. Son grandes artistas porque no tienen miedo a improvisar ni equivocarse, pero suelen perder gran parte de esa creatividad en tanto van creciendo y absorbiendo los prejuicios y neurosis de los adultos. Un ejemplo de esto es un estudio realizado en la década de los setenta y ochenta por dos científicos de la NASA, George Land y Berth Jarman, donde se trataba de evaluar el potencial artístico de 1500 niños de entre 4 y 5 años de edad. En estas pruebas lo que se pretendía era encontrar nuevas ideas, enfoques, soluciones innovadoras a problemas nuevos o tradicionales. El resultado sorprendió a los propios científicos: un 98% de los niños eran genios, superando exitosamente las pruebas. Ante estos inesperados resultados, decidieron continuar la investigación y evaluar a estos mismos niños cinco años después, sobre los 10 años de edad. En esta ocasión el resultado fue un tanto desalentador: solo un 30% de los niños había superado exitosamente las pruebas. Intrigados por tales resultados, decidieron proseguir con el estudio y evaluar a estos mismos niños otros cinco años después, sobre los 15 años de edad. Esta vez el resultado fue más o menos predecible, siguiendo una línea descendiente de éxitos en proporción al aumento de edad: solo un 12% había superado exitosamente las pruebas. Tras esta curiosa serie de resultados,  Land y Jarman decidieron realizar este mismo estudio a personas adultas elegidas al azar, con igual proporción entre el número de hombres y mujeres. Los resultados fueron todavía más decepcionantes: solo el 2% fue capaz de superar dicha prueba. ¿Qué se desprende de todo esto? Que al poder le interesa mantener un sistema educativo inflexible y competitivo a fin de censurar y anular nuestra creatividad para que no seamos capaces de ver las cosas desde otra perspectiva, de cuestionarnos buena parte de las respuestas ya dadas por el propio sistema. En muchas exposiciones de pintura puede observarse este miedo, este pánico al fracaso en cada uno de los trazos y pinceladas. La mayoría de las obras no están ni bien ni mal, simplemente son trémulas reproducciones fotográficas sin sustancia. Se comprende claramente que sus autores no han encontrado su propio estilo ya que nunca se han enfrentado a sí mismos ni han superado las barreras de su educación por temor a salirse de los márgenes impuestos por la familia y la sociedad. Se empecinan en seguir un estilo estandarizado que solo pone de manifiesto sus debilidades. Un camino incesantemente trazado que muy pocas veces alcanza el objetivo deseado, y cuya intención original no es tanto una búsqueda interior (que es lo que debería ser el arte) como la desesperada necesidad de ser elogiados y ensalzados. Aquellos que  hoy día consideramos genios innovadores de la pintura, o genios de cualquier otro campo artístico y científico, son esos pocos adultos que de alguna manera han conseguido mantener intacta su genialidad.  




La enseñanza como propuesta, y no como deber

Lo que un niño aprende en los siete primeros años de vida es más de lo que aprenderá a lo largo de toda su vida. Un bebé no necesita a nadie que le diga cómo poner una pierna y luego la otra, ni cómo debe hablar o reír. Él aprende por instinto, observando, imitando, y no le importa equivocarse una y mil veces. Más adelante aprende a correr, a saltar, a cantar, a bailar, a bromear… puede incluso aprender varios idiomas con más facilidad que un adulto. Pero todo ello se termina el día en que pisa la escuela y le prohibimos seguir aprendiendo por sí mismo. Así es como detenemos su propio avance, así es como matamos su creatividad y curiosidad innatas. Así es como lo deshumanizamos. Grandes logros conseguidos por él mismo como la espontaneidad de los sentimientos, la confianza, la honestidad y el buen humor dejan de tener valor en la escuela, de hecho tales logros son repetidamente censurados por los maestros, que sólo valoran un modelo antinatural de comportamiento basado en la obediencia y el miedo.


Desde el momento en que pisa la escuela, el deber del niño consistirá en ir contra natura, en dejar de ser él mismo, en hacer exactamente lo contrario que ha hecho hasta ahora. Lo único importante que deberá aprender en esta nueva etapa es:

      1.  Trata de dar la impresión de que haces lo que te dicen.
      2.  Finge que lees y estudias.
      3. Para evitar castigos, nunca admitas un error (mejor culpa a los demás).
      4.  Intenta pasar desapercibido ante los maestros.
      5. Si no has hecho los deberes, ten siempre a mano una buena excusa.
      6.  Si tienes dudas, no preguntes.
      7.  Si no te sabes las preguntas del examen, copia.
      8. No digas la verdad, di siempre lo que los maestros quieren escuchar.
     9. Nunca llores ni muestres ningún indicio de debilidad, muestra tu lado más duro y disfraza tu miedo con la violencia.
     10. Si no quieres que te peguen, asóciate con los "matones", doblégate a ellos y ríete de los "débiles" para que no te confundan con ellos.    

Muchos jóvenes que terminan la escuela poco tienen que ver con el niño honesto, curioso y ávido de conocimiento que entró. Tras su tediosa y frustrante experiencia con los maestros y los libros de texto, difícilmente sentirán la tentación de seguir formándose por su cuenta ni hojear un libro. Peor será la situación de los llamados fracasados escolares, que han aprendido por las malas que ellos "no están capacitados" para aprender. Esto que estoy diciendo es especialmente importante porque el aprendizaje es el resultado del instinto de supervivencia, de la curiosidad innata, del afán de vivir. Si el llamado fracasado escolar siente que no está capacitado para aprender, que es un mal estudiante, un holgazán (como así se lo han hecho saber), perderá las ganas de aprender, y por ende las ganas de vivir, pues lo uno es sinónimo de lo otro.  Perderá las ganas de experimentar, de indagar, de crecer tanto a nivel intelectual como introspectivo. Inmerso en las tinieblas de la infravaloración no le quedará más remedio que evadirse haciendo todo aquello que con tanto celo le prohibieron: gritar, beber, escupir, ensuciar, destrozar, insultar, etc.

Ni siquiera el maestro disfruta de libertad a la hora de enseñar, ya que está obligado por el sistema –bajo pena de expulsión– a seguir una rutina reglamentaria que prohíbe otros modelos de enseñanza más acordes a las necesidades del niño. El maestro, que debería ser un ejemplo de honestidad, se convierte en un autómata parlante incapaz de comunicarse con sus alumnos (ahora abran el cuaderno, ahora no hablen, ahora cojan el boli, ahora subrayen, ahora pregunten, ahora salgan en fila…), repitiendo día tras día y año tras año el mismo programa curricular. Muchos de los maestros que actualmente enseñan en las escuelas simplemente se limitan a reproducir el mismo sistema antieducativo que recibieron, basado fundamentalmente en el principio de autoridad, en la represión de los sentimientos. Por lo tanto no saben cómo gestionar sus emociones ante el alumno. Al no conocer ni vivenciar otros ambientes pedagógicos más avanzados como la Enseñanza Libre o Activa, carecen del conocimiento y la habilidad para aplicar, o al menos respaldar, otros modelos educativos más acordes a los tiempos actuales. Siguen defendiendo con vehemencia el ruinoso sistema académico que tan bien conocen, y no porque les guste o lo hayan disfrutado sino simplemente porque asimilaron de sus padres y profesores que la educación escolar es un sacrificio necesario, un mal menor que hay que pasar para ganarse la habichuelas y ascender en la jerarquía social (esto mismo puede aplicarse a cualquier sistema social impuesto). Como están convencidos de que para educar hay que intimidar, imponer y castigar –porque es lo único que conocen–, la mayoría de los profesores no disfrutan de su trabajo o piensan que el disfrute y la armonía no forman parte de la enseñanza, que sin mano dura les perderán el respeto. Es importante entender que un maestro no es maestro por lo que sabe sino por lo que hace. No basta simplemente con acumular conocimientos teóricos, es fundamental realizar procesos de autoexploración que permitan desatar nudos emocionales y liberar traumas. Un maestro que no es feliz enseñando en realidad no está enseñando.



No pretendo culpar al sistema educativo de todos los males de la sociedad, es evidente que la inconsciencia de muchos padres también tiene que ver en el comportamiento disfuncional de tantos jóvenes. Ahora bien, si la escuela no es una oportunidad de cambio y progreso y sólo sirve para incidir aún más en la inconsciencia global, sirviendo de colofón, no habrá esperanza alguna para tantos adolescentes nacidos de familias disfuncionales. Cada ser humano es un universo, es inconcebible hacer del sistema educativo una especie de molde donde incrustar todas las mentes. Somos personas no máquinas, ¿tan difícil es hacer un pequeño esfuerzo imaginativo para idear un sistema educativo flexible, adaptado a las capacidades y cualidades de cada alumno?

Es evidente que cuanto más forzamos a un niño a aprender, mayor es su desinterés y animadversión. Esta psicología elemental pocas veces es comprendida por la mayoría de los padres, ya sean analfabetos o licenciados en Harvard, pues llevados por la inercia de la cultura y la educación convencional, aceptan como un hecho común e inevitable lo que es fácilmente evitable. Seamos o no creyentes, muchos seguimos cargando en nuestras mentes con el concepto judeo-cristiano del masoquismo como purificación: de que las cosas sólo entran con dolor («quien bien te quiere te hará llorar»), de que la vida es un valle de lágrimas o que el mundo verdadero está por llegar. El actual sistema educativo se construyó a partir de esta aberración. La mayoría de los jóvenes son chantajeados emocionalmente para memorizar durante años extensos y tediosos párrafos que rápidamente olvidan tras los exámenes, pues, lo que no se aprende con placer, la mente lo vomita rápidamente como un veneno. Eso es educación? ¿Pero quién disfruta? Nada aprende quien no disfruta aprendiendo. Incluso las denominadas escuelas laicas están completamente influenciadas por la religión, por siglos de autoritarismo y represión a manos de militares y sacerdotes, ya que al niño se le exige –bajo amenaza de castigo– que no dude, que tenga fe en todo lo que se le dice y ordena. Así pues, los libros de texto son tomados como catecismos y no como herramientas formativas; el papel del profesor es el papel del sargento, del sacerdote, donde nada de lo que dice puede ser cuestionado: contradecirle es faltar a lo más sagrado, al establishment, a todo el sistema educativo. Semejante osadía sólo puede conllevar nefastas consecuencias al estudiante curioso e inconformista. Paradójicamente, aquello que nos hizo bajar de los árboles, aprender a caminar erguidos y a pensar: la duda y la curiosidad, será repetidamente reprobado por quienes deberían dar ejemplo y fomentarlo. 

Nadie nace neurótico ni esquizofrénico, es este sistema antieducativo el que nos lleva a la disfunción. La mayoría de los padres educan a sus hijos de acuerdo al modelo antipedagógico convencional (premio-castigo) simplemente porque así les educaron a ellos mismos y porque la mayoría de los padres lo utilizan. «Así que no debe ser tan malo: si es bueno para los demás, es bueno para mi hijo». Pero no es bueno para nadie. Sólo hay que mirar los noticiarios, abrir el periódico, leer un poco de la historia humana reciente para ver sus consecuencias. Pero hay quienes prefieren pensar que el ser humano es así por naturaleza, que sus genes son destructivos, malévolos, que lleva el pecado original. Hay quien dice: «También mis padres me educaron así y no me fue tan mal. Tengo mis depresiones como todo el mundo. A veces, sin querer, se me escapa la mano o grito demasiado, pero es que me vuelven loco/a…». Es un contrato inconsciente firmado con el sistema establecido: no permitir que los niños sean felices, autosuficientes. Anteponen la obediencia al diálogo, el castigo al autoconocimiento con la excusa de que así los endurecen y preparan para triunfar, para enfrentarse a las adversidades de la vida. Pero es todo lo contrario: los preparan para fracasar, para sucumbir ante cualquier infortunio, ya que al no habérseles permitido ser ellos mismos y descubrir sus verdaderos sentimientos, carecen de la suficiente confianza y autoestima para superar las múltiples adversidades de la vida.

Como sirvientes inconscientes del sistema establecido, muchos padres y maestros adiestran a los niños para que se repriman, para que sean obedientes, para que (se) consuman, para que permanezcan sentados en clase durante horas, para que se lo coman todo y terminen los deberes por las buenas o por las malas. Dividen su mente para que él mismo se castigue, juzgue y limite su espontaneidad y energía. Le hacen ver que no le aman por lo que es sino por lo que debería ser, premiándolo si lo consigue. De manera que el niño aprende a luchar contra sí mismo, a quemar sus energías para convertirse en otro, en un personaje ideal, en una quimera. Así es como le enseñan el camino de la falsedad, del temor (a ser él mismo), de la dependencia. Cuando chantajean a sus hijos con dinero, con retirarles la paga si no cumplen una exigencia, ya les están implantando la semilla del materialismo, convirtiéndolos en futuros consumidores impenitentes, pues los niños entienden que el dinero es un premio o un castigo si se tiene o no se tiene.




¿Cuántas personas deciden tener hijos con el sólo fin de darles la felicidad, de ayudarlos a realizarse por sí mismos? No me refiero a esos padres que sobreprotegen a sus niños para así compensar o encubrir un vacío afectivo y de confianza. Es evidente que la mayoría de los padres dan más prioridad al «deber» que a la felicidad, sin preguntarse jamás si ese deber al que ellos mismos se sometieron de pequeños es el adecuado para sus hijos (o fue el adecuado para ellos mismos). Temerosos como niños de incumplir el modelo educativo recibido –por miedo a descubrir que no fueron realmente queridos y valorados–, muchos padres prefieren para sus hijos lo malo conocido que lo bueno por conocer. Si verdaderamente respetaran a sus hijos, jamás se interpondrían en sus aspiraciones: los animarían para que siguieran su propio camino, pues sabrían que la vida es un regalo demasiado precioso como para negárselo a quienes tratan de perseguir sus propios sueños.

Somos los adultos quienes debemos aprender de los niños: de su espontaneidad, de su frescura, de su insaciable curiosidad y vitalidad, que la mayoría de nosotros perdimos. Lo mejor que podemos hacer por ellos es suministrarles los recursos necesarios para que puedan conservar esa vivacidad. Ahí tenemos el ejemplo de Albert Einstein. En su época de estudiante era considerado un alumno mediocre; sólo destacaba en matemáticas. Su profesor, el Dr Joseph Degenhart, le dijo que «nunca conseguiría nada en la vida». No empezó a hablar hasta los tres años, lo hacía muy lentamente y muy bajito. Le costaba construir frases enteras. Sus padres pensaban que tenía algún tipo de retraso mental. El colegio no le motivaba, y aunque era muy bueno en matemáticas y física, no sentía ningún interés por las demás asignaturas, por lo que decidió abandonar el Gymnasium antes de obtener su título de bachiller. Tras suspender una prueba de acceso en la Escuela Politécnica Federal de Zúrich, el director del centro, impresionado por sus resultados en ciencias, se interesó por él, invitándole a sus clases y animándole a continuar sus estudios de bachiller y a obtener el título que le daría acceso directo al Politécnico. El hecho de que alguien confiara en él le motivó para seguir estudiando y aprendiendo. Fernando Alberca, autor del libro “Todos los niños pueden ser Einstein”, comenta que «Por primera vez sintió que le valoraban, que creían en él. ¡Sintió cariño! Más adelante, en otra escuela, un profesor de Historia hizo algo inaudito: pedirle opinión sobre las cosas. Eso lo motivó para creer más en sí mismo». El reconocimiento es el mejor regalo que le podemos hacer a un niño o a un adolescente, ya que así contribuyes a nutrir su propia autoestima, indispensable no sólo para su bienestar psíquico sino también para la propia supervivencia. «Siguiendo su intuición, usó el hemisferio derecho para resolver problemas del izquierdo. Visualizaba una solución y su esposa le ayudaba a formularla matemáticamente. Pero era el hemisferio derecho, el intuitivo y creativo, el que resolvía, no el izquierdo, el matemático. “El aprendizaje es experiencia, el resto información”,  dijo Einstein. “No aprendes cosas porque eres inteligente, aprender cosas te hace inteligente”». ¿Cuántos estudiantes desmotivados que abandonan sus estudios han privado a la humanidad de grandes descubrimientos que podrían haber salvado o mejorado la vida de millones de personas? ¿Cuán lejos habría llegado la humanidad si estos estudiantes hubieran sido escuchados y motivados desde niños?


Sugiero que la transformación del sistema educativo comience por los pupitres, cambiándose por mesas circulares y sillas móviles para un máximo de seis alumnos, para que así puedan rebatir sus dudas y trabajar coordinadamente frente a sus ordenadores. Habrá un mínimo de dos profesores por clase –de ambos sexos–, con amplios conocimientos de psicología, cuyas labores consistirán no tanto en recitar soliloquios como en alentar a los alumnos a tomar decisiones y a pensar por ellos mismos. Siendo el aprendizaje un placer y no un deber, dejarán de existir los deberes. La vieja pizarra será sustituida por una pantalla donde proyectar imágenes o documentales, y el sistema de calificaciones sólo se implantará en la universidad, una vez el estudiante haya elegido la especialidad a la que dedicarse. Finalmente se potenciarán las actividades al aire libre, donde los niños aprenderán jugando y descubriendo in situ los minerales y las  diferentes especies vegetales o animales del entorno. Este sistema educativo conocido como "Escuela Libre" o "Escuela Activa" no es nuevo. Su origen se remonta a principios del siglo XX gracias a la pedagogía progresista y la metodología activa que rápidamente se extendieron por toda Europa. Maestros e intelectuales de distintas orientaciones ideológicas como Claparède y Piaget, Georg Kerschensteine, María Montessori, Célestin Freinet, las Hermanas Agazzi, Andrés Manjón o Giner de los Ríos decidieron renovar los planteamientos educativos imperantes e instaurar un nuevo sistema basado en el reconocimiento y la aceptación de las diferencias individuales, procurando el desarrollo armónico de todas las capacidades del niño y fomentando la creatividad, la cooperación y la libre expresión. Por desgracia, el auge de los totalitarismos en la década de los años 30 supuso el fin de esta tendencia. Es evidente la dificultad que entraña semejante cambio en el paradigma educativo, pues la gente educada en la filosofía de la indagación empezaría a cuestionarse muchas de las respuestas inamovibles dadas por la política y la religión, que desde luego utilizarían todo su poder para evitar dicho cambio.     

En la Escuela Activa no importa que los niños se equivoquen, no están allí para ganar o perder sino para aprender y cooperar, para desarrollar sus capacidades cognitivas y emocionales. Lejos de imponer determinadas reglas y conductas, los maestros son acompañantes de los niños en su proceso de aprendizaje, respetando su ritmo e intereses. Nadie suspende ni es castigado, pues la meta no es el resultado sino el proceso, de hecho se alienta el error, pues no es posible llegar a un descubrimiento si no se avanza a través de un proceso caótico de pruebas y errores. Hay una preciosa anécdota que lo explica perfectamente: un periodista le pregunta a Thomas Edison cómo se siente después de fracasar mil veces en su intento de crear la bombilla, él contesta: «No fracasé, sólo descubrí 999 maneras de cómo no hacer una bombilla». El aprendizaje nace de la pregunta, de la indagación, no de una respuesta ya dada en un orden igualmente dado. No es memorizando respuestas como aprendemos sino buscándolas. Si los niños estudian no para aprender sino para conseguir buenas notas o pasar los exámenes, asimilarán que lo importante en la vida no es vivirla sino alcanzar un resultado, y que el premio y la felicidad se encuentran tras ese resultado (ya sea una buena calificación, un buen coche, una buena casa, una buena suma de dinero…), aunque para ello tengan que perder la dignidad engañando, robando, especulando. De esta manera el tener se convierte en algo más importante que el ser. En vez de tener para vivir viven para tener, y cuanto más tienen más se alejan de sí mismos, un círculo vicioso que no hace sino acrecentar la inseguridad y la frustración. No se les ha enseñado que el premio es vivir la vida, y que la felicidad se encuentra en el proceso mismo de vivir y no en el resultado de un proceso.

Tras un mínimo de doce años de asistencia a clase, con un mínimo de seis horas al día, el estudiante medio no aprende a leer comprensivamente y tan sólo recuerda, poco después de finalizar sus estudios, las matemáticas básicas que le enseñaron en casa (sumar, restar, multiplicar y dividir). De toda esa confusa maraña de batallitas y locuras humanas que tuvo que memorizar en los libros de historia, sólo guarda vagos retazos, palabras inconexas, algunos nombres de personajes variopintos que aparecen y desaparecen de la memoria, y así más o menos con el resto de asignaturas. Buena prueba de ello es la asombrosa ignorancia de tantos jóvenes ante preguntas de nivel cultural básico, tan básico que hasta resultan irrisorias. Incluso las clases de física y matemáticas están basadas en una derivación de la memorización: la mecanización. El estudiante simplemente memoriza las soluciones de los problemas dadas por el profesor para resolver esos mismos problemas. Es decir, no se trata de aprender matemáticas sino de aprender a memorizar soluciones matemáticas, que es bien diferente. No se trata de desafiar la mente del estudiante -como se hacía en la antigua Grecia-, de incitarlo a indagar, a buscar las soluciones por sí mismo, a abordar los problemas desde diferentes puntos de vista, sino de mecanizar su mente para que resuelva un problema como una máquina programada. La indagación y el replanteamiento, que es la base de las matemáticas, se ha sustituido en favor de una mecanización serial y tortuosa de los problemas. No es de extrañar que tantos estudiantes abominen esta asignatura que bien podría considerarse sagrada, pues es el lenguaje mismo del universo.

Ahora se sabe que el cerebro cuenta con tres compartimentos de memoria. Uno es la memoria a corto plazo, otro a medio plazo y otro a largo plazo. Los dos primeros compartimentos son casi indivisibles y se encuentran en el lóbulo frontal. El tercero, si bien está interconectado con estos dos, se encuentra en la zona interior central, cerca de la glándula pineal. Cuando los jóvenes se fuerzan o son forzados a estudiar algo que no les interesa, su cerebro responde automáticamente activando la memoria a corto plazo a fin de no saturar la mente consciente con información inútil. Es un simple mecanismo mental de organización y supervivencia. Así pues, toda esa información de los libros de texto será rápidamente procesada y reciclada por el subconsciente una vez el estudiante haya pasado sus exámenes, por lo que no recordará prácticamente nada a nivel consciente. Muy diferente es el resultado cuando el estudiante aprende algo que realmente le motiva o interesa. A través de las reacciones químicas que genera el placer de aprender una determinada información, el cerebro las interpreta y clasifica como información útil para la supervivencia, archivándolas automáticamente en el compartimento de memoria a medio y largo plazo.

A fin de subir el listón del aprendizaje escolar (en vista de la gran cantidad de jóvenes que terminan el instituto sin apenas saber escribir)  muchos "especialistas" educativos hablan de la necesidad de aumentar el número de horas lectivas y la cantidad de información de los libros de texto. Pero una medida semejante solo serviría para generar más abandono escolar. Otros, un poco más acertados, hablan de aumentar la calidad de lo que se enseña en vez de la cantidad. Si bien esta última idea es más atractiva, tampoco es la solución. Ahí tenemos el ejemplo del sistema educativo de Finlandia, considerado el mejor del mundo. Si bien es cierto que han mejorado algunas cosas importantes como la eliminación de las tareas escolares y el muy deficiente de las clasificaciones (además de modernizar la formación profesional y el acceso a ésta), no han evitado que, a día de hoy, un 6% de los estudiantes abandonen los estudios. Ni tampoco han evitado que el desempleo juvenil esté por encima de la media europea (un 20%), lo cual demuestra que este sistema está lejos de ser perfecto. Parece que todavía no se ha entendido que lo importante no es el contenido que se enseña sino la forma en que se enseña. ¿De qué sirve aumentar el contenido y la calidad de los libros de texto mientras el estudiante siga desmotivado y forzado a estudiar? Mientras no se tengan en cuenta sus inquietudes, sus capacidades intrínsecas, mientras no se le permita la posibilidad de elegir aquello que le interesa, de muy poco servirá cambiar el contenido de los libros o las tabletas.  Forzarlos a estudiar es tan absurdo como obligarles a recoger patatas  con un saco agujereado en el fondo. ¡Nunca recogerán nada! Todo lo van a olvidar.

Creemos que el sistema escolar ha avanzado desde la revolución industrial, pero en verdad sólo se han producido cambios superficiales y decorativos, pues el paradigma educativo de obediencia y competitividad no ha cambiado prácticamente nada. La mayoría de las escuelas siguen siendo fábricas donde se preparan ciudadanos con mentalidad uniforme y en serie, ciudadanos diseñados para competir y consumir antes que colaborar y sembrar. Vivimos en un mundo de sociedades basadas en el individualismo, en el culto al egoísmo y al consumismo, sociedades enfermas de estrés, neurosis, corrupción y violencia. ¿Ese es el futuro que queremos para nuestros hijos y nietos? Bajo la amenaza de la exclusión, de la marginación social y familiar, se ha hecho del sistema educativo un chantaje y una dictadura. Seamos sinceros, a cualquier niño le importa un rábano que el número Pi sea irracional o que los visigodos se establecieran en el sur de Francia. Si el niño memoriza todo eso es únicamente por miedo: sabe que si no cumple con las aspiraciones de los padres perderá su apoyo, sus elogios, quedará sólo ante el mundo, desprotegido, abandonado, y eso será mucho peor que la muerte. Ése es el hilo que sostiene su interés por el estudio. Una vez el niño se convierte en adolescente, el temor a decepcionar a los suyos se extenderá al futuro, a la amenaza de no encontrar un trabajo digno en caso de abandonar los estudios, como así le han repetido. Todo el sistema educativo depende de ese hilo, de ese sutil chantaje emocional. Pero también la religión, la política, la justicia. No hay mecanismo de manipulación más eficaz que el miedo.     


No obstante se percibe un cambio en el ambiente. Para bien o para mal los jóvenes de ahora ya no están tan dispuestos a sacrificarse por los padres para digerir ingentes cantidades de palabra escrita con el fin de conseguir un título académico que no les garantiza nada. Son conscientes de lo absurdo de estudiar unos gruesos y tediosos libros –escritos de manera maquinal, sin el más mínimo entusiasmo– teniendo a su disposición cuantiosos dispositivos digitales conectados a una infinita red de Información. Permítanme exponer mi propia experiencia. Yo he empezado a descubrir la historia, la física y demás ciencias a través de estupendos documentales científicos por Internet y televisión. Yo que tenía auténtica fobia por las matemáticas me he maravillado al conocer el código numérico de la naturaleza. He seguido entusiasmado la extraordinaria historia de los números primos, irracionales e imaginarios y su aplicación en las nuevas tecnologías. Yo que detestaba la física y la química hasta lo indecible, no dejo escapar la ocasión de profundizar en las maravillas del universo, la mecánica de nuestros cuerpos o la formación geológica y biológica de nuestro planeta. Y puedo afirmar que he aprendido infinitamente más viendo esos documentales y leyendo por mi cuenta, que todo lo que he «estudiado» sobre tales temas a lo largo de mi vida académica. De hecho, sinceramente, no recuerdo nada de lo que he estudiado en la escuela. Bueno, sí, ahora me viene a la mente los nombres de los doce hijos de Jacob: Rubén, Simeón, Leví, Judá, etc. Recuerdo que me pasé toda una tarde memorizándolos para pasar un examen. No sé quiénes son todos esos hijos de puta pero los tengo grabados en mi cabeza de por vida. ¿Para eso me han servido tantos años de escuela? Se me podría decir que también aprendí cosas importantes como leer y escribir, sumar, restar, dividir, etc., pero todo eso lo aprendí en casa como casi todo el mundo, y no en la escuela.        

No digo ni mucho menos que no se enseñen asignaturas como física, geografía e historia, que son evidentemente necesarias para un entendimiento global del mundo que nos rodea, lo que sí digo, y estoy plenamente convencido de ello, es que pueden enseñarse de maneras mucho más dinámicas y creativas sin necesidad de exámenes ni soporíferos libros que sólo sirven para matar el placer de aprender. Tales asignaturas nos permiten entender el mundo exterior, la mecánica de las cosas, pero no menos importantes son las asignaturas o actividades que nos permiten mirar hacia el interior, hacia nuestro subconsciente, para así conocernos más profundamente y desarrollar nuestras capacidades emocionales. No es posible conocer la realidad en toda su dimensión si solamente nos centramos en la materia, en el análisis reductivo del mundo exterior, que es lo que mayormente se ha enseñado hasta ahora en la mayoría de las escuelas de todo el mundo. Asignaturas novedosas como psicoterapia, expresión corporal (danza, yoga), composición musical, pintura, escultura, teatro, cortometraje, etc., potenciarían sin duda la inteligencia artística y emocional de los jóvenes, mitigando muchos de los conflictos que afectan actualmente a la sociedad, como es el problema de la violencia y la droga.

Quien compite ya ha perdido incluso aunque «gane», pues la victoria sólo le aportará un momento de euforia que le servirá para separarse aún más de los demás, a quienes verá como rivales despiadados. No hay nada más erróneo que la llamada ley del más fuerte, pues el que lucha solo contra todos perece antes que ninguno. En la vida real, en la práctica, sólo triunfa la ley del más colaborador. El cuerpo humano es un claro indicativo. Cuando una masa crítica de células deja de realizar su cometido y de colaborar por el bien de las demás, se desarrolla el tumor canceroso, que en realidad es –según la medicina alternativa o complementaria– un mecanismo de supervivencia del propio cuerpo para protegerse del cáncer. En un artículo de la revista «Mundo Natural» se dice que «la persona afectada con las principales causas del cáncer –que constituyen la verdadera enfermedad– hubiera muerto rápidamente si no se hubiera formado un tumor de células cancerosas. El cáncer solo se presenta después de que todos los mecanismos de defensa o de curación del cuerpo ya han fallado. Lo que mata a las personas no es el tumor, sino las numerosas razones que se esconden detrás de la mutación y el crecimiento celular. Estas razones deben ser las que se enfoquen en cada tratamiento del cáncer, pero los oncólogos por lo general las ignoran. Los conflictos constantes, la culpa, la vergüenza, por ejemplo, pueden paralizar las funciones básicas del cuerpo y llevar al crecimiento de un tumor canceroso».) En la concepción, por ejemplo, no hay nada parecido a la ley del más fuerte. Ahora se sabe que sólo un 10% de los espermatozoides son aptos para la fecundación, y que los demás ayudan a éstos facilitándoles el camino, sirviéndoles de guía, anteponiéndose a las defensas del cuerpo. La felicidad del espermatozoide es abrirse camino y aceptar los riesgos de la vida sin pensar en la victoria o en las consecuencias del fracaso. Sencillamente vive lo que es, acepta su papel: avanzar es su meta, su victoria. La fusión con el óvulo será la consecuencia de una actitud, no la finalidad.      

Hay que entender que nuestro raciocinio es el producto de millones de años de evolución. No salimos de las cuevas leyendo libros ni siguiendo pautas establecidas de antemano, sino explorando, experimentando, indagando. Los orígenes de la lógica teórica y de nuestra civilización moderna, tal como la entendemos, se lo debemos a los primeros filósofos atenienses de la antigua Grecia, cuyo sistema de pensamiento estaba basado en el replanteamiento y la pregunta, no en la respuesta. El rápido avance de la ciencia y las humanidades no hubiera sido posible sin ellos. De hecho, los mayores retrocesos de la historia humana ocurrieron precisamente cuando se impusieron y oficializaron por instituciones políticas y religiosas determinados dogmas y respuestas «incuestionables». En contraste a la escuela convencional, un micromundo enfocado únicamente en la respuesta y el resultado, el mundo exterior con todos sus ámbitos laborales está orientado normalmente hacia la indagación y la cooperación. ¿De qué otra manera podría funcionar la estructura social? No obstante las consecuencias de la educación convencional dejan tras de sí un rastro de incompetencia y caos muchas veces intolerable, y que fácilmente puede palparse en todos los aspectos sociales. La Escuela Libre potencia en los niños sus capacidades intelectuales y emocionales y los prepara para integrarse eficazmente en el mundo laboral, enriqueciendo y fortaleciendo la propia estructura social. 


Debemos diferenciar muy bien entre realidad y teoría, pues más que verdades conocemos sobre todo apuradas interpretaciones de hechos. La historia, por ejemplo, no es más que una interpretación consensuada de lo que pensamos que ocurrió. De manera similar, la física y la biología están hechas de teorías que serán sustituidas por otras teorías. Incluso ambas especialidades terminarán fusionándose para dar lugar a otras ciencias más dinámicas como la psiconeuroinmunología, la geofisiología o la nanofísica, pues todo está interconectado. El lenguaje mismo será transformado, abreviado, para adaptarse a las nuevas tecnologías de la Información; las matemáticas dejarán de ser exactas cuando empecemos a profundizar en la física de partículas, etc. ¿Qué parámetros rigen lo que es verdadero o falso? ¿De qué sirven los exámenes escolares en un mundo donde muy pocas cosas son absolutamente ciertas? ¿Qué diferencia cualitativa hay entre aprobar y suspender, si lo que hoy consideramos verdadero mañana puede ser falso? Más cerca de la realidad puede estar aquél estudiante que deja su examen sin contestar que aquél otro que repite sin más lo que su profesor afirma como verdad. Inmersos en la vertiginosidad de la Información, lo que hoy está actualizado mañana estará desactualizado. Sólo tenemos que hojear un libro escolar de hace veinte años para darnos cuenta de la cantidad de patrañas que da por sentadas, afirmando como verdadero teorías que hoy día harían sonreír a la mayoría de los científicos. Y sin embargo los jóvenes se las creyeron y a día de hoy todavía muchos siguen dándolas por ciertas, pues gracias a esas falsedades «cultivaron» su mente y aprobaron los exámenes. No estoy diciendo que no se impartan tales materias en las escuelas, sino que se enseñen como lo que son: interpretaciones aproximadas de hechos científicamente estudiados. De esta manera los jóvenes tendrán una mayor perspectiva de las cosas, y por lo tanto una mayor curiosidad y respeto por la verdad, que ya no verán como un aburrido e interminable palabreo sino como un desafío a sus mentes inquietas.

Ejemplos como el «método natural» de Freinet en Francia, el método educativo de «la autorregulación» de Neil en Inglaterra, la «pedagogía del oprimido» de Paulo Freire en América Latina y la Institución Libre de Enseñanza de Giner de los Ríos en España son intentos fallidos –por parte de unos pocos iluminados– de crear un cambio evolutivo en la sociedad del siglo XX. Lo más triste es que en pleno siglo XXI seguimos defendiendo con vehemencia los mismos principios educativos que nos han llevado a tantas crisis y guerras.


J. C. Andrade

martes, 3 de septiembre de 2019

Padres infantiles


Los padres que gritan o pegan a sus hijos no hacen sino descargar la frustración del niño incomprendido que (emocionalmente) siguen siendo, ya que tratan de compensar mediante una autoridad incuestionable las atenciones y el grado de poder de que carecieron –es el llamado trauma identificativo: la persona proyecta su pasado traumático en otros para así identificarse con las fuerzas que produjeron su trauma, lo cual le provee de un sentimiento de poder–. Son personas sin autoestima que utilizan la amenaza y la fuerza física para competir con sus hijos en superioridad de condiciones, los cuales sólo pueden protestar hasta cierto punto y tomar nota de lo que significa ser adulto: un/a niño/a grande y abusón/a. Estos padres que fueron adiestrados para obedecer desde pequeños, reproducen de modo cruel esta dictadura con sus hijos a fin de sentirse de una vez poderosos y respetados. Los niños, que no dejan pasar un solo detalle, muy pronto aprenden a ver el mundo como una encarnizada lucha de poderes ejemplificada por los padres. Estos angelitos pronto se convierten en pequeños abusones capaces de detectar la más mínima debilidad o diferencia en sus compañeros de escuela, descargando en ellos el odio y la agresividad reprimida en casa. Un círculo vicioso que se repite de generación en generación.        

A un niño jamás hay que castigarlo o reprenderlo con golpes, insultos ni gritos, pues el niño, que todo lo absorbe a temprana edad, aprende que los conflictos sólo pueden arreglarse con agresividad, repitiendo en el futuro este patrón de conducta cada vez que se vea en dificultades. Ahora bien, no hace falta pegar o gritar nunca a un niño para convertirlo en un maniático depresivo, un maltratador o un psicópata. Un ejemplo son esos padres que inconscientemente impiden al hijo desarrollar sus capacidades cognitivas y emocionales para no sentirse a un nivel inferior, manteniendo indefinidamente su incuestionable autoridad. Cuando la función del niño es ser un simple títere de las aspiraciones de los padres o un chivo expiatorio de sus fracasos, su capacidad emocional queda destruida. Pongamos el caso de unos padres fanáticamente religiosos que se sirven de la inocencia del niño para convertirlo a imagen y semejanza de un ideal sobrehumano y descabellado que sólo sirve para llevarle a un continuo y progresivo sentimiento de fracaso. Incapaz de estar a la altura de tan magnos ideales, al hijo no le queda otra que culparse de todos sus fracasos y honrar a sus padres por todo cuanto hacen por él.

De manera muy similar, hay padres que tratan de superar sus fracasos juveniles amando e incentivando a sus hijos solamente por sus logros. De este modo perpetúan la soledad y fragilidad del niño ante un mundo que cada vez le resulta más exigente y apabullante. Su «gran talento» es el hilo que sostiene su vida, ya que de romperse correrá el riesgo de decepcionar a los suyos y de no ser amado. En el fondo se sabe despreciado ya que nunca ha sido valorado por lo que es sino por lo que puede y debe ser. Consiga o no los objetivos impuestos despreciará su propia debilidad e inseguridad como grandes males ante sus padres y el mundo, despreciando también en los demás sus propias carencias. Puesto que no podrá asimilar el fracaso como un proceso natural de aprendizaje, troncará prontamente su porvenir mitigando la impotencia y la depresión con el alcohol y las drogas.   

Esta hábil manipulación basada en un sutil chantaje emocional pasa generalmente desapercibida cuando los padres gozan de una buena posición social o son miembros ejemplares de alguna congregación religiosa. No es de extrañar que tantos psiquiatras, médicos e investigadores de la conducta humana queden desconcertados cuando un asesino múltiple ha gozado, según la comunidad y su entorno familiar, de una buena educación y de unos padres «solícitos y amorosos». Cuando el propio asesino afirma que tuvo una infancia feliz y unos progenitores que se desvivían por él, a estos médicos y psiquiatras no les queda otro remedio que mirar en el interior del cerebro y culpar a los genes de todos los males. Si no hace mucho se culpaba al demonio de instigar la estupidez humana, ahora son unos genes insanos, malévolos y destructivos quienes seducen y pervierten al hombre. ¿Esto es lo que hemos avanzado en materia de  psicología?

La unidad familiar no consiste en que todos sus miembros piensen y sientan de la misma manera, sino que cada uno acepte y asimile con respeto y amor las diferencias físicas, intelectuales y emocionales de los demás. El chantaje emocional (de los padres) se hace palpable cuando todos los miembros siguen una misma línea de pensamiento ante la religión, la política, el sexo, etc. Cuando los padres establecen, además, juicios y comparaciones entre hermanos, no hacen sino fomentar los roces y rivalidades entre ellos, que a menudo acaban distanciándose hasta perder prácticamente toda comunicación.

En esta dictadura familiar –micromundo de las dictaduras políticas– se perseguirá y castigará sin contemplaciones a cualquiera de los hijos que trate de pensar por sí mismo o infringir las estrictas leyes familiares de obediencia y moralidad. Una vez el hijo rebasa la edad infantil, el castigo físico y la amenaza son progresivamente sustituidos por el chantaje emocional y el sentimiento de culpabilidad, mucho más efectivos. Cuántas veces hemos escuchado a un padre o a una madre gritarle a su conmocionado hijo cosas tales como: «¡Matarás a tu madre de un disgusto! ¡Cuándo yo me muera me llevarás sobre tu conciencia! ¡Si sigues así me matarás de un infarto!...» Todo intento de cambio o liberación por parte de algún miembro del clan será implacablemente frustrado tanto por los hijos como por los padres, pues ya todos han asumido inconscientemente su rol en la familia, así se crea un cómodo equilibrio de fuerzas entre débiles y fuertes, buenos y malos, cuidadores y enfermos. Es muy común, por lo tanto, que estos padres saboteen inconscientemente los logros de alguno de sus hijos cuando éste empieza a recuperarse de alguna disfunción o adicción.

Ser padre o madre es una responsabilidad sagrada, y todo cuanto hagamos por mejorarnos servirá para mejorar exponencialmente la vida de nuestros hijos y descendientes. Un hijo bien amado da lugar a varias generaciones de personas sanas, responsables y creativas, capaces incluso de enderezar el rumbo de la humanidad. Si durante años estudiamos para obtener una carrera o una titulación, ¿por qué no dedicar un poco de tiempo a conocer los entresijos del comportamiento humano, evitándonos así un sinfín de errores irreversibles? ¿Por qué no plantearnos el reto de aprender lo más difícil que existe: ser un buen padre o una buena madre? Alice Miller: «No podemos culpar a nuestros padres y abuelos por habernos heredado mensajes equivocados, porque ellos no tenían una mejor información disponible en ese momento. Pero nosotros la tenemos hoy en día y no podremos proclamarnos inocentes cuando la siguiente generación nos culpe por haber rechazado la información que teníamos disponible y que era fácil de entender. […] ¿Tenemos derecho a traer un niño al mundo y olvidar nuestro deber?».

Las ideas que tenemos sobre cómo educar a nuestros hijos son generalmente de nuestros padres, que a su vez las tomaron de los suyos, y así sucesivamente. De tanto escucharlas y sufrirlas damos por hecho que nos pertenecen, que siempre han sido nuestras, peor aún: damos por hecho que son correctas. Si carecemos de referencias educativas, si todo nuestro conocimiento pedagógico empieza y termina en la relación con nuestros progenitores y profesores, ignoraremos la existencia de otras alternativas pedagógicas mucho más prácticas y evolucionadas. Consideraremos el castigo físico y el chantaje emocional como algo normal y legítimo. Esta antipedagogía que a nosotros nos parece correcta –y que vemos como una respetable tradición familiar– es en cambio absolutamente anormal e incomprensible para otras comunidades como la indígena de la amazonia, cuya tradición pedagógica es del todo opuesta. En el documental “Don Quijote de la Selva”, el más conocido activista mundial de los derechos de los indígenas, Orlando Villas Bôas, decía que «en más de cuarenta años nunca vi a una madre pegar a sus hijos, ni a un padre regañar a sus hijos, ni a unos padres decirle no a sus hijos». No por querer a un hijo le estamos dando la mejor educación. La mayoría de los padres hemos aceptado, sin apenas cuestionarlo, que los gritos, los castigos y los cachetes son «por desgracia inevitables» en la educación de nuestros hijos, pero rara vez nos paramos a pensar lo que significa pegar a un niño indefenso, por muy democráticos que nos declaremos.    

Amar a un hijo es sencillamente confiar en él, respetarlo. Si no quiere estudiar, por ejemplo, está en su derecho a no hacerlo, no comete ninguna infracción y por el contrario ha entendido con lucidez cuál es el camino que no le beneficia, lo cual ya es un logro a tener en cuenta. Si no está en su naturaleza disfrutar del sistema escolar (algo bastante lógico, por cierto) tiene a su disposición infinidad de alternativas para desarrollar su talento natural, que lo tiene, y que habrá de encontrarlo por sí mismo dándole a elegir las actividades que más le atraigan, sea música, deporte, danza, cine, pintura, electrónica, informática, diseño, etc. Nuestra misión como padres es darle la libertad para que pueda encontrar su camino y realizarse por sí mismo; amarlo y respetarlo por cómo es y no por cómo nos gustaría que fuera.

Amar a un hijo es desear su felicidad por encima de intereses o ilusiones personales, pues él no ha venido al mundo a cumplir nuestros sueños sino los suyos, nos gusten o no. Él ha venido a mejorar el mundo. Si realmente le queremos y confiamos en él, le ayudaremos a buscar el camino que más le cautive, pues, quien no teniendo títulos universitarios encuentra aquella actividad adecuada a sus talentos o pasiones, triunfará mucho más (en todos los sentidos) que el hijo obediente que obtuvo los tan meritorios títulos académicos impuestos subrepticiamente por la familia.

Gritar o pegar a un niño para que coma, termine los deberes, realice las tareas del hogar o se calle, puede entorpecer o paralizar su desarrollo emocional de manera irreversible. Por instinto de supervivencia, el niño necesita desesperadamente sentirse en todo momento protegido y comprendido por sus progenitores, que son quienes le protegerán y salvaran de todos los peligros externos, sean depredadores humanos o animales. Desde tiempos prehistóricos, el cerebro del niño está programado para depender del adulto en todo momento. Es mucho más fácil para él culparse de cualquier cosa que asimilar la realidad en que vive, pues eso le haría descubrir sin velos la poca honestidad e inmadurez de sus padres, que se supone son sus grandes maestros y protectores. A riesgo de sentirse desvalorizado y desprotegido (nada le resultaría más aterrador), el niño elegirá autoinmolarse emocionalmente y vivir en una falsa realidad. Cuando este niño alcanza la edad adulta, sigue soportando inconscientemente esa carga de culpa y desvalorización que afecta sobremanera todos los aspectos de su vida. Personas de gran desarrollo intelectual pueden ser también discapacitados emocionales que reproducen en sus hijos la misma educación disfuncional que ellos mismos padecieron.   

Como extraños animales que tropiezan diariamente en la misma piedra, millones de padres en todo el mundo repiten a diario este craso error con sus hijos, alegando como excusa el «mal comportamiento» de éstos y la tan necesaria disciplina. Esto me recuerda a una historia narrada por el gran psicoterapeuta Milton Erickson: «Cuando era joven su familia vivía en una granja, y cierto día se encontró a su padre ante la puerta del establo, empujando con toda su fuerza al burro por las bridas para que entrara en el establo. El burro, terco como tal, permanecía impasible como un resistente pasivo en empecinada oposición. Solicitó permiso a su padre para intentarlo con sus propios métodos. Se acercó al burro por atrás y tiró fuertemente de su cola, ante lo cual el burro manteniendo su oposición simplemente entró en el establo, cumpliéndose así la tarea».

¿Se entiende mejor la clase de mundo que hemos ayudado a crear? ¿El porqué de las guerras, los genocidios, el hambre y demás barbaries humanas? Algo tan sencillo como un cambio global en el modelo educativo podría evitarnos caer en la misma piedra de siempre.      


[Este artículo tiene su continuación en otro de mis artículos, titulado "EL ARTE DE EDUCAR".]
                                                          

Hombre libre

sábado, 31 de agosto de 2019

DESMONTANDO EL SISTEMA: CLAVES PARA SALIR DE LA MATRIX


 




[Este largo pero importantísimo artículo que he ido retomando a lo largo de varios meses, se podría definir como un curso intensivo de información alternativa desde un punto de vista personal.
He tratado de mostrar de manera sencilla, resumida y documentada los aspectos que considero más relevantes de la mal llamada teoría de la conspiración, cuya extensión o complejidad podría equipararse a toda una carrera universitaria. Mi intención no es convencer al lector de nada, sino invitarlo a investigar y a contrastar todo lo aquí expuesto.]


   
   
 
El paraíso perdido

El principio de la civilización, tal como la entendemos antropológicamente, surgió a raíz de la escritura y la simbología, que a su vez dio pie a la idolatría, un oscuro fenómeno que si lo analizamos bien explica muchas de las claves para entender el convulso mundo actual en el que vivimos. Lo interesante de este fenómeno es que se originó a consecuencia de la religión organizada o institucionalizada, pues en muchos pueblos de creencias animistas donde no se practicaba tal religión, es decir la adoración de uno o varios dioses, se vivía en común armonía con la naturaleza, como los indígenas Inuit de las regiones árticas; los Hopi o Siux de América del Norte; los Yanomami en la Amazonia; los Euahlayi del sudeste de Australia; los nativos de Papua de Tasmania, y muchas otras culturas animistas presentes por ejemplo en Mongolia, Siberia y el sur del Sáhara. También podría incluirse el animismo taoísta de ciertas culturas del Lejano Oriente. Sociedades todas ellas esencialmente tolerantes, democráticas (en un sentido no solo político sino sobre todo existencial) donde la Naturaleza era la extensión natural de sus propios sentidos y capacidades. El respeto a la Madre Naturaleza era por ende el respeto a uno mismo, al otro, a la comunidad. De esta manera nadie era menos que nadie, pues todos, con su mera existencia, formaban parte intrínseca de la misma energía universal, como notas musicales de la infinita orquesta de la vida.

Este fragmento de una carta escrita en 1854 por el Gran Jefe Seattle, de la tribu de los Swamish, a Franklin Pierce, Presidente de los Estados Unidos de América, resume perfectamente esta visión panteísta de la vida:

Cada pedazo de esta tierra es sagrado para mi pueblo, cada aguja brillante de pino, cada grano de arena de las riberas de los ríos, cada gota de rocío entre las sombras de los bosques, cada claro en la arboleda y el zumbido de cada insecto son sagrados en la memoria y tradiciones de mi pueblo. La savia que recorre el cuerpo de los árboles lleva consigo los recuerdos del hombre piel roja.

Los muertos del hombre blanco olvidan la tierra donde nacieron cuando emprenden su paseo por entre las estrellas, en cambio nuestros muertos, nunca pueden olvidar esta bondadosa tierra, pues ella es la madre del hombre piel roja. Somos parte de la tierra y ella es parte de nosotros. Las flores perfumadas son nuestras hermanas, el venado, el caballo, el gran águila, todos son nuestros hermanos. Las escarpadas montañas, los húmedos prados, el calor de la piel del potro y el hombre, todos pertenecemos a la misma familia. […] Esta agua cristalina que escurre por los riachuelos y corre por los ríos no es solamente agua, sino también la sangre de nuestros antepasados. Si les vendemos la tierra, ustedes deberán recordar que ella es sagrada, y deberán enseñar a sus hijos que ella es sagrada y que los reflejos misteriosos sobre las aguas claras de los lagos hablan de acontecimientos y recuerdos de la vida de mi pueblo. El murmullo del agua de los ríos es la voz del padre de mi padre. Los ríos son nuestros hermanos, ellos calman nuestra sed. Los ríos llevan a nuestras canoas y nos dan peces para alimentan a nuestros hijos. Si les vendemos nuestras tierras, ustedes deberán recordar y enseñar a sus hijos que los ríos son nuestros hermanos y también los suyos, y por tanto deberéis tratar a los ríos con la misma dulzura con que se trata a un hermano.

Sabemos que el hombre blanco no comprende nuestro modo de vida. Tanto le importa un trozo de nuestra tierra como otro cualquiera, pues es un extraño que llega en la noche a arrancar de la tierra aquello que necesita. La tierra no es su hermana, sino su enemiga y una vez conquistada la abandona, y prosigue su camino dejando atrás la tumba de sus padres sin importarle nada. Roba a la tierra aquello que pertenece a sus hijos y no le importa nada. Tanto la tumba de sus padres como los derechos de sus hijos son olvidados. Trata a su madre, la tierra y a su hermano, el cielo, como cosas que se pueden comprar, saquear y vender, como si fuesen corderos o collares que intercambian por otros objetos. Su hambre insaciable devorará todo lo que hay en la tierra y detrás suyo dejaran tan sólo un desierto.


 

Como vemos no se trata de una idolatría a la naturaleza sino de un profundo respeto a la vida en su totalidad, una participación íntegra de esta sinfonía del Todo. Incluso lo que nosotros entendemos como malo o destructivo era para ellos una manifestación natural de la vida, y no un karma o un castigo divino por sus actos. Para ellos el bien y el mal no eran otra cosa que un proceso cíclico de extremos, de renacimiento y destrucción. Un proceso similar al nacimiento y la muerte, al día y la noche, a las estaciones… Otro buen ejemplo es el péndulo de un reloj oscilando de un extremo a otro a fin de conservar su equilibrio. Para ellos el mal no era lo contrario del bien sino su imprescindible complementación, alteridad.

 


La mente fragmentada, o el oscuro fenómeno de la idolatría 

Es a partir del origen de la religión organizada –primero politeísta y después monoteísta– cuando surge el concepto de la idolatría bajo sugerentes expresiones como el pecado y la virtud, el sacrificio, la fe, la renuncia a uno mismo. Es entonces cuando se pierde esa integridad con el Todo, cuando surge una disociación, una frontera psicológica y emocional entre el yo y lo demás, de tal manera que la Naturaleza pierde todo su sentido sagrado para convertirse en un simple medio al servicio del hombre, trasladándose el concepto universal de sacralidad a uno o varios dioses “creadores” cuya existencia es meramente teórica y subjetiva. Este concepto de la idolatría genera una ruptura en el armonioso equilibrio de los pueblos animistas, dando pie a una jerarquía mercantil del valor humano, una categorización del mundo donde las personas son despojadas del sentido sagrado de su existencia. Es decir, que el valor del ser humano ya no se mide por su mera existencia sino por un determinado linaje o una acumulación de logros. Ahora las cosas ya no forman parte de un todo sagrado sino que están desperdigadas en tres mundos aparentemente diferentes: uno verdadero: el Paraíso, otro de tránsito: la tierra, y otro de condena: el infierno. Un mundo de dicha y dos de desdicha. Esto da lugar a una permanente paranoia, un profundo desprecio hacia quienes no parecen ser lo suficientemente fieles. Surgen los estratos sociales: la clase alta: terratenientes, nobles, reyes, y la clase humilde: campesinos, artesanos, criados, obreros, que son la mayoría. La riqueza material se convierte en algo sagrado: una compensación aprobada por Dios. De esta manera las personas pasan a ser un simple material de trabajo al servicio de otros, ya sea un capataz, un sacerdote, un rey o una determinada divinidad.

 

 
A tal punto pierde el ser humano toda su trascendencia y dignidad, que a partir del cristianismo es considerado un pecador per se: por el solo hecho de haber nacido. Toda una vuelta de tuerca a la visión panteísta de los pueblos animistas. El ser humano no es más que un pedazo de carne con un alma más o menos defectuosa, un pecador irremisible, un ignorante que necesita de una divinidad que lo guíe, que lo castigue, que lo perdone. Si bien al principio los dioses encarnan los diferentes elementos de la naturaleza, pudiendo el hombre interactuar simbólicamente con ellos, es a partir del monoteísmo cuando se pierde toda interacción, cuando todo se reduce a un simple concepto teórico de fe o esperanza. Es decir que la creencia en Dios ya no se basa en la comunicación simbólica sino en la creencia, o dicho de otra manera: en la creencia de una creencia. Como ya dije en mis artículos "La sagrada codicia" y “El radicalismo ideológico”, la creencia en Dios es, psicológicamente, el resultado de un fracaso: la imposibilidad de conocer a Dios. Y cuanto más creamos en Dios, cuanto mayor sea nuestra fe, menos lo conoceremos. Pues el que conoce a Dios no necesita creer en Dios, de la misma manera que no necesita creer en el sol: sabe que existe. Pero lo más importante a comprender es que los rituales y sacrificios públicos de sexo y sangre propios de las religiones pagánicas pasaron a ser rituales ocultos en las religiones monoteístas. Y estos sacrificios suceden muy frecuentemente, por ejemplo, en el corazón del vaticano, donde cada vez más personas lo están denunciando. No es de extrañar que la pederastia sea tan habitual en las tres religiones abrahámicas, pues estos sacerdotes negros psicópatas necesitan servirse de niños para sus rituales de sexo y sangre. Y es que nada tiene que ver la Iglesia de puertas afuera con la Iglesia de puertas adentro. Son como dos religiones completamente diferentes: la religión del iniciado y la religión del profano. Ésa es la verdadera diferencia religiosa, y no las pequeñas diferencias entre las distintas religiones monoteístas, que en realidad se podrían englobar en una misma religión abrahámica. El corazón de las grandes religiones siempre ha sido pagánico, satánico, reservado solo para los iniciados, si bien es cierto que hoy día esta línea entre el iniciado y el profano es cada vez más abstracta, pues tal es el nivel de corrupción de estas religiones -sobre todo la Iglesia- que ya prácticamente no hay secretos que no conozca ni haya sufrido el profano.  

Esta división entre espiritualidad (experiencia) y religión (creencia) dio pie a la ruptura de la alteridad, de la reciprocidad o complementación como un proceso natural de la vida, lo que a su vez creó un desequilibrio, una disfunción psicológica. Es decir que lo bueno y lo útil ya no necesitaba para su permanencia de la alteridad: de lo supuestamente malo e inútil, pues solo ese Dios teórico decidía, a través de la “inspiración” de sus representantes los escribas, profetas y sacerdotes, qué era positivo y negativo, bendición y castigo. Todo lo aparentemente bueno fue santificado y todo lo aparentemente malo fue condenado, demonizado. Despojado el hombre de esta armoniosa unicidad con la naturaleza y expulsado del Edén de la alteridad, sólo le quedaba velar por sus intereses: rezar, idolatrar a este Dios Padre y ganarse su favor a fin de ser recompensado con el caramelo psicológico del paraíso celestial, un reencuentro con la unicidad perdida. No obstante, hacer del bien una dictadura es matar al propio bien, que necesita de su complementación para mantenerse. Es como querer eliminar la noche del día, o la expiración de la respiración, algo que solo puede conducir a la asfixia. Este autoritarismo del bien, de la moral, genera un profundo desequilibrio y caos en una sociedad anteriormente funcional y simbiótica con la naturaleza, pues ya no hablamos de un mal mayor sino de enfermedad sistémica, de anomalía en el propio sistema social. Ya no hablamos de evolución en el mejor sentido de la palabra sino de involución y degradación, siendo el desarrollo tecnológico, paradójicamente, un acelerador del colapso, de la aniquilación total.  
 
Incluso una religión aparentemente más profunda y pacífica como el budismo está sujeta a esta misma fragmentación, a este mismo chantaje emocional, donde conceptos como el Karma y la reencarnación no dejan de ser una versión más desarrollada o refinada del purgatorio y el castigo "divino". No dudo que haya existido Buda o muchos budas a lo largo de la historia, pero sí creo que su doctrina fue convenientemente tergiversada. Tampoco niego la realidad del karma, del cielo y el infierno como estados psicológicos, lo que sí niego es el significado sentencioso o expiatorio que se la ha dado. En mi opinión tales conceptos nada tienen que ver con una condena universal sino con una elección personal que, consciente o inconscientemente, tomamos nosotros mismos a fin de ser más autoconscientes, si bien es cierto que la baja frecuencia energética que genera el mal atrae a su vez la baja frecuencia energética de la enfermedad, la mala suerte o la desgracia. Vivimos en un plano de energía donde todo está sutilmente interconectado, desde los átomos de nuestro cuerpo a las galaxias. En psicología se sabe que la mente consciente suele actuar de una manera y el inconsciente de otra. Podemos engañarnos a nosotros mismos pensando de una determinada manera pero el inconsciente siempre nos "traicionará", revelando las verdades que la mente consciente no quiere aceptar. Algo similar sucede con el concepto de Karma: es la mente inconsciente la que nos obliga a enfrentarnos una y otra vez a nuestros temores, ya sea en esta o en varias vidas, hasta ser capaces de superarlos. Cuantas más veces nos enfrentemos y superemos nuestros miedos o traumas, más fluida será la interacción entre la mente consciente y la inconsciente, y mayor será nuestra lucidez. También hay que entender que nuestro inconsciente personal está conectado al inconsciente colectivo y universal. Ciertos estados alterados de conciencia nos permiten "acceder" temporalmente a esta sabiduría universal también conocida como gracia o éxtasis. Solo un pequeño porcentaje de la humanidad es capaz de conseguirlo de manera consciente y a voluntad, sin necesidad de artificios o sustancias psicotrópicas, como por ejemplo los llamados yoguis.

No obstante, cada vez más hipnoterapéutas regresivos están descubriendo que no hay una línea evolutiva ascendente en ese proceso llamado reencarnación, sino un desorden de vidas más o menos felices o infelices que no responden a ningún patrón evolutivo o de aprendizaje, lo cual no sería descabellada la idea de que la reencarnación no sea otra cosa que una trampa interdimensional, como así sostienen algunos hipnoterapéutas como Corrado Malanga, Calogero Grifasi y Miguel Peña, entre otros. Es decir, que a través de engaños, amenazas, promesas, por parte de seres interdimensionales o arcontes, nosotros mismos creamos las condiciones energéticas para forzamos a reencarnar una y otra vez, sin ser conscientes de que nadie puede darnos ni quitarnos nada, puesto que energéticamente ya lo tenemos todo: somos alma, espíritu, energía divina, y nada nos falta. No necesitamos aprender nada ni evolucionar puesto que el tiempo es solo una ilusión del plano físico. Ya estamos al principio y al final del camino. No hay un antes ni un después, todo es presente, un eterno instante para el alma. Solo necesitamos recordar, sentir la fuente de todo. Es casi la misma trampa en la que hemos caído en esta vida encarnada, pero esta vez identificándonos a un NOMBRE LEGAL que es propiedad del estado y que no nos pertenece, dando así nuestro consentimiento para convertirnos en esclavos virtuales del sistema, o de quienes manejan el sistema. Pero nadie nos obliga a ello, aunque así lo creamos. Somos nosotros mismos quienes, por ignorancia o por miedo, nos obligamos a ser esclavos. Una perfecta trampa que más adelante explicaré. 

Se podría decir que la mente inconsciente gobierna la mente racional o consciente, decide el camino evolutivo o  reencarnativo  a seguir, independientemente del grado de lucidez de ésta última. Ambas mentes, por lo tanto, necesitan equilibrar su frecuencia energética para que se produzca la gracia. Lógicamente, cuantos más filtros o barreras psicológicas tenga la mente consciente, menor será su conexión o interacción con la mente inconsciente y mayor será el caos, máxime si existen las ya mencionadas trampas interdimensionales, que supondrían un obstáculo todavía mayor. Algo que solo puede resolverse a través de una adecuada información, más una adecuada alimentación natural y un proceso meditativo. Como ya mencioné en mi artículo “La pedagogía negra de la Iglesia”, Buda se iluminó cuando finalmente prescindió de toda búsqueda, de toda disciplina. Sencillamente se sentó bajo un árbol sin esperar ni desear nada. Cuando sentía ganas de comer, comía. Cuando sentía ganas de dormir, dormía. Cuando sentía ganas de reír, reía. Esa es la verdadera esencia de la felicidad o la iluminación, algo que el budismo no entendió o quiso entender, convirtiéndola en una búsqueda, una disciplina, un dogma. Sus organizadores sabían que sin oraciones, ritos, ayunos y amenazas infernales, no habría negocio. Colin Goldner (“El mito del Tibet”): «Aquél que no obedezca las leyes divinas de los lamas se encontrará a sí mismo, inevitablemente, en uno de los dieciséis infiernos. Uno de estos consiste en ser sumergido hasta el cuello en un “maloliente pantano de excrementos”, mientras, al mismo tiempo, es “picoteado y roído hasta el hueso por los afilados picos de navaja de los enormes insectos que allí viven”. En otros infiernos uno es quemado, estrellado, exprimido y aplastado por grandes piedras o cortado en mil piezas por inmensas cuchillas afiladas…» Y esto se repite constantemente por épocas inmensurables. Lo que este tipo de karma, iracundo y patológico provoca en las cabezas de personas simples y sin educación –sin mencionar las cabezas de niños de tres o cuatro años quienes son saturados con esta información– uno solo puede imaginárselo con estremecimiento.




La devoción o la idolatría establece un valor particular a cada individuo dependiendo de su apariencia. Idolatrar a una divinidad es dar por hecho que todo lo demás carece de divinidad o trascendencia. Solo aquellos que comparten la misma devoción serán dignos de un mínimo de respeto. Tengamos también presente que la idolatría hacia una divinidad, sea celestial o terrenal, conlleva su contraparte: la animadversión a otra divinidad o persona. Es difícil adorar a un dios como Yahvé sin aborrecer a Satanás, su inseparable dualidad. Es difícil adorar al dios de una religión sin desdeñar o despreciar al dios de otras religiones y a sus fieles. La idolatría es, por lo tanto, un fenómeno discriminatorio, divisorio: genera a partes iguales tanta devoción como odio. En un mundo terrenal donde, según la religión, nada es sagrado y el mal y la tentación campan por sus anchas, todo se vuelve incierto y sospechoso. Este fervor y a la vez temor, esta continua dependencia hacia este todopoderoso e impredecible Dios, ha mantenido al hombre atrapado en un permanente estado de ansiedad, inseguridad, desasosiego, un estado de conciencia predominantemente infantil, muy similar a la mentalidad que tiene el niño respecto a esos dioses omnipotentes que son sus padres, quienes a bien tienen decidir en todo momento qué es lo más conveniente para él. El adulto que no ha madurado emocionalmente sigue necesitando una autoridad que lo escuche, que lo guíe, que vele por sus necesidades. Psicológicamente sustituye a los padres biológicos por este otro padre celestial mucho más poderoso. Esta idolatría religiosa le sirve a la élite para preparar el terreno de la idolatría terrenal, enfocada en reyes, dictadores  o políticos títeres, lo que permite justificar sus numerosos abusos.

Otro aspecto de la idolatría es que permite reforzar o consolidar la creencia de una realidad artificial sibilinamente impuesta. Así pues, todos los conquistadores y salvadores recogidos en los libros de religión e historia servirían como relleno en el decorado de esta realidad escenificada. Por ello que no debería sorprendernos que el 95 o 98% de la historia humana oficial no sea otra cosa que una gran novela escrita por la nobleza negra y la Iglesia en los últimos cuatro siglos, como así sostienen no pocos investigadores, entre ellos el muy respetado Jorge Guerra (¿Se han guionado siglos de Historia?).  Incluso los grandes talentos de la pintura, la arquitectura, la música, la literatura y el cine formarían parte de este relleno. En este caso el talento o la genialidad de estos artistas (convenientemente seleccionados y utilizados por el sistema) serviría para subliminar in situ una "realidad" escenificada que de lo contrario resultaría demasiado hueca y artificiosa. 

Poco importa que la religión ya no tenga el mismo peso que antaño, ni siquiera que el ser humano haya perdido prácticamente su fe en este difuso y distante Dios, pues por desgracia aún sigue vigente el mismo concepto de mundo verdadero y falso, el mismo sistema jerárquico de valores pero con sutiles cambios. Ya no es ese viejo y severo dios de la religión del Libro quien gobierna la civilización sino el joven dios del capitalismo. Ahora el infierno es la pobreza y el paraíso es la riqueza. Se ha sustituido al jefe de la fábrica pero la maquinaria sigue siendo la misma. El sistema solo ha cambiado de manos, y ahora tenemos a un jefe mucho más abstracto. ¿O más bien muchos jefes? La idolatría se ha diversificado en múltiples ramas donde cada cual encuentra su divinidad o ídolo bajo la forma de un personaje popular, ya sea un actor, un cantante, un gurú o un político. En esta era de las comunicaciones digitales poco importa que la fama de un personaje solo se deba a una simple cuestión de imagen o de propaganda. Lo importante es que sea conocido, que se hable de él. El talento es secundario. Los ídolos humanos solo son ídolos si se habla de ellos, de lo contrario no son más que meros mortales sin valor aparente, de la misma manera que los dioses solo son dioses si se habla de ellos, de lo contrario no existen.
 

 


Algo muy diferente al sistema de creencias de las sociedades animistas, donde no se trata de creer ni adorar a un determinado dios incomprensible sino de conocer la vida a través del sentido común, del respeto mutuo, de la experiencia extrasensitiva. Gracias a la física cuántica sabemos que el cerebro no percibe lo que ve sino lo que quiere ver, alterando la naturaleza de lo observado por el mero hecho de observar (famoso experimento de la doble ranura). Los físicos han descubierto que las unidades básicas de materia, las partículas subatómicas, poseen propiedades de campo, es decir que no pueden ser aisladas como unidades o bloques individuales. La materia no es más que una concentración particular de campos electromagnéticos, por eso nos da la ilusión de solidez, pero no es la materia o el átomo lo que posee solidez. Una bola de billar, por ejemplo, no golpea otra bola, sino que los campos eléctricos de los electrones que las componen se repelen. Dependiendo de la manera en que se ordenen las partículas, la ilusión de solidez será mayor o menor, pues la fuerza electromagnética no depende de la estructura del átomo sino de una determinada distribución subatómica. Lo que llamamos solidez es simplemente un orden cuántico. Cada uno de nuestros pensamientos genera pulsos eléctricos neuronales que envían información a todas nuestras células. Si tenemos en cuenta que la energía de estos pulsos es la misma energía electromagnética de la que está hecha la materia, no es de sorprender que algunas personas tengan la capacidad de mover objetos con el pensamiento (telequinesis) o crear formas fantasmales como los tulpas.

El universo, al igual que nuestro cerebro, funciona -en mi opinión- como un gran holograma donde todo está conectado con todo. No hay nada fuera de nosotros ni nosotros estamos fuera de nada. Nuestros pensamientos están hechos de la misma energía que la materia. Michael Talbot, autor del libro "Misticismo y física moderna", decía que "Ahí fuera no hay luz ni color, sino solamente ondas electromagnéticas; ahí fuera no hay sonido ni música, sino solamente variaciones periódicas en la presión del aire; ahí fuera no hay calor ni frío, sino solamente moléculas que se mueven con mayor o menor energía cinética media, y así sucesivamente. Lo que hay tanto fuera como dentro es un torbellino vertiginoso de ondas/partículas en diferentes intensidades de vibración. En lo que se refiere a nosotros podría decirse que somos, a la vez, una expresión más de ese mismo torbellino y la Conciencia que lo está provocando o de la que está emergiendo". Uno de los padres de la física cuántica, Ervin Schrödinger, lo expresó del siguiente modo: "Mi mente y el mundo están compuestos de los mismos elementos. El mundo me viene dado de una sola vez: no hay el mundo que existe y el que es percibido. El sujeto y el objeto son solamente uno". Algo muy similar dijo Joseph Pearce, escritor inglés: "La mente del hombre refleja un universo que refleja la mente del hombre".


  

El fracaso del yo divisorio

Habiendo sido educado en un sistema jerárquico, competitivo y materialista, basado en el principio de obediencia y sacrificio, el hombre “civilizado” carece, como hemos dicho, de la habilidad para madurar emocionalmente, para responsabilizarse de sí mismo y vivir libremente a fin de acceder a niveles superiores de conciencia. Desde su nacimiento es condicionado para percibir el mundo de manera fragmentada, bilateral: un dios creador y lo creado, un mundo verdadero y un mundo falso, un cielo y un infierno, un santo y un pecador, un rico y un pobre, un triunfador y un perdedor, un paisano y un forastero, un emprendedor y un holgazán, un listo y un torpe... Pero también para percibir el mundo de manera meritocrática y jerarquizada, un mundo donde sus opiniones no cuentan, y donde su único cometido es obedecer. Solo así podrá ascender -le han dicho- a la cumbre del poder o la fama. Este condicionamiento alteró a su vez la naturaleza original de la mente, creando filtros y barreras psíquicas que impedían la posibilidad de percibir una realidad más amplia donde no existe la división sino la alteridad, la complementación. De modo que para poder funcionar de acuerdo al condicionamiento programado, forzosamente debía fraccionar, clasificar, diseccionar, discriminar. Todo lo que no fuera YO quedaba relegado al “mundo exterior”. También era importante hacerle responsable de todos "sus" errores, desvalorizarlo, a fin de anular su voluntad y creatividad y volverlo dependiente crónico de las autoridades o los "especialistas", siendo éstos, a su vez, dependientes de otros "especialistas", todos ellos programados para percibir el mundo de manera especializada, compartimentada.  Así surgió la mente fragmentada: el yo divisorio. Tales condicionamientos, sin embargo, sólo pueden ser efectivos a partir de la infancia, cuando el niño no ha desarrollado sus capacidades cognitivas y depende en todo momento de sus padres, maestros y sacerdotes, que consciente o inconscientemente repiten lo que hicieron con ellos mismos: suplantar la personalidad original del niño por otra más acorde a los intereses de la sociedad y los poderes, impidiéndole crecer y seguir su destino natural. Dividen su mente para que él mismo se castigue, juzgue y limite su espontaneidad y energía. Le hacen ver que no le aman por lo que es sino por lo que debería ser, premiándolo si lo consigue. De manera que el niño aprende a luchar contra sí mismo, a quemar sus energías para convertirse en otro, en un personaje ideal, en una ilusión. Así es como le enseñan el camino de la falsedad, del temor (a ser él mismo), de la dependencia. Sacrifican “su alma” a cambio de una falsa identidad muy elaborada que le sirve para desenvolverse dentro de unos límites sociales establecidos. El problema de este sustitutivo es que deja de ser efectivo fuera de su entorno conocido. De ahí el miedo generalizado a la soledad, al rechazo, a la muerte, pues en tales circunstancias la falsa identidad pierde su funcionalidad.




Cuando los niños se hacen adultos, trasladan ese mismo principio de autoridad y competitividad hacia los demás, reproduciendo su desequilibrio interno a nivel global. El sentimiento de aislamiento e insignificancia existencial que genera esta fragmentación de la identidad, crea en muchas personas un complejo de inutilidad o inferioridad que en vano tratan de combatir mediante una continua exhibición y exaltación de sus facultades. Pero este deseo de poder no surge precisamente de la fuerza sino de la debilidad, de la incapacidad de resistir esta fragmentación, este aislamiento ante la realidad o el medio natural, o más bien ante el yo original. El deseo de ser exclusivo y fuerte enfrentado al sentimiento de angustia, temor, impotencia e infravaloración, produce un conflicto mental que solo puede aliviarse mediante un comportamiento posesivo o masoquista, generando un desequilibrio o desdoblamiento psicológico conocido como sadismo-masoquismo, dos caras de una misma moneda. Es por ello que la mayoría de las personas necesitan depender de un dirigente o un grupo de poder para posicionarse en contra de otros. Si bien la sumisión –la idolatría– a un líder o una institución les otorga la posibilidad de sentirse protegidos y acompañados por millones de personas que comparten sus mismos sentimientos, el odio a otros líderes e instituciones, en cambio, les otorga un sentimiento compensatorio de fuerza y poder. De esta manera persiguen la obediencia para ejercer su autoridad; persiguen la unión para dividir o destruir, adormeciendo así los síntomas de su propio sufrimiento, pero sin eliminar jamás el origen de sus conflictos internos. 

 
 

Independientemente de la situación social, hay quienes seguirán inmersos en su banal rutina y quienes buscarán cualquier justificación para lanzarse directamente a los brazos de la muerte, dándole así un último sentido a su vida. Y es que el mayor temor para la mente fragmentada no es la muerte física sino la carencia de una identidad particular. Es la identidad, por encima de la razón, la moral o el intelecto, lo que le da un poco de sentido a su vida. Capaz es de sacrificar su vida, asesinar o apoyar el asesinato de vidas humanas  si eso le sirve para defender su identidad: su cultura, su religión, su ideología. Incluso se podría decir que busca el enfrentamiento no tanto para defender su identidad como para reforzar, consolidar la ilusión de tener una identidad, y con ello una responsabilidad, un destino, una meta. De esta manera el yo divisorio puede compensar  su  sentimiento de vacuidad, de insignificancia, con la motivación de ser o sentirse un elegido, un justiciero de Dios, de Hitler, de Stalin o de fulano.   

Así pues, la idolatría no necesita de la religión o de un Dios omnipotente para manifestarse en toda su radicalidad. Que una persona no esté dominada por la creencia religiosa o la fe no significa que sea plenamente objetiva y racional, puesto que el ateísmo occidental se reduce fundamentalmente a la creencia en la no creencia religiosa, transfiriendo la idolatría religiosa a la idolatría terrenal, una variante más de la teología institucionalizada. Y aquí entra en escena la figura incendiaria y seductora de Karl Marx, un mercenario intelectual a sueldo de los jesuitas que, aprovechando el descontento de la clase obrera trabajadora hacia la religión dominante y la nobleza, sustituyó (falseando el principio de igualdad) al dios dominante de la religión por el estado, lo cual sirvió para degradar aun más al individuo, que de ser un humilde pecador aspirante al cielo se convirtió en un mero objeto al servicio del poder, justificándose así el asesinato en masa y allanando el camino a dos guerras mundiales. Ahora el estado (el líder) era el fin último que justificaba todos los medios, hasta los más atroces. Un buen ejemplo de esta psicopatía la encontramos en el comunismo bajo las figuras de Lenin, Stalin, Mao, Castro y actualmente Kin Jong Un, líderes muy humanos y disfuncionales considerados cuasidivinos por la mayoría de su pueblo. La fe, la devoción en un dios todopoderoso se traslada en este caso a un dirigente terrenal. En estos regímenes el ciudadano ni siquiera tiene un alma más o menos imperfecta, ni siquiera puede aspirar a la salvación en el otro mundo. Todo él se reduce a una herramienta, un pedazo de materia cuyo único cometido es su capacidad de entrega en aras del sistema. Su pensamiento se ha mecanizado y reducido a un único objetivo: servir lo mejor posible. Este lavado brutal de cerebro solo es posible desde la infancia. Solo entonces puede el ciudadano convencerse de su insignificancia ante al gran líder. La única motivación de su vida es el honorable sentimiento de servir a este dios terrenal sin importar las barbaridades que cometa. Pero como ya hemos dicho que la sumisión o la idolatría necesita obligatoriamente su contraparte o su fuerza compensatoria, el obediente trabajador será él mismo un dictador hacia otros trabajadores que se encuentren en un puesto categóricamente inferior. La devoción hacia su líder se reflejará en pura animadversión hacia otros líderes del mundo que no sean sus aliados. 
 


 

No muy diferentes son esos regímenes totalitarios donde sí es admitida y defendida la religión, como sucedió en las dictaduras fascistas de Mussolini, Hitler, Franco o Pinochet, que a bien tuvieron todos ellos de utilizar el cristianismo católico para justificar su poder, autoproclamándose elegidos de Dios en su misión de guiar convenientemente a su pueblo hacia un destino universal. Si bien en este caso el ciudadano sigue siendo una herramienta al servicio del poder, aún cuenta con un alma y un sentido de trascendencia, aunque solo sea con los de su mismo credo y “raza”. Recordemos que el propio Mussolini fue comunista antes de "inventar" el fascismo, sirviéndose de la ideología marxista para diseñar un nuevo partido de estado. Tanto el comunismo como el fascismo son ramas de un mismo árbol. Aparentemente este tipo de totalitarismos marxistas ha sido reemplazado por un totalitarismo financiero "más benévolo" cuyo gran líder es el dinero. Pero solo aparentemente. 

Una buena parte de la población mundial cuenta hoy día con suficientes medios como para tener un conocimiento más objetivo de la realidad y por ende de sí misma. Fácilmente se puede contrastar por Internet cualquier información sospechosamente sesgada o manipulada por las grandes cadenas de televisión, al menos de momento. Nunca antes ha contado el ser humano con tanta información a su alcance, y sin embargo sigue sin encontrar el sentido de su vida, su trascendencia. De hecho todo parece aún más confuso y caótico que antes. Los principios morales o educativos no parecen haber mejorado, más bien al contrario. El terrorismo se ha implantado como un nuevo sistema de violencia y la amenaza nuclear ha resurgido con fuerza. La desnutrición infantil se ha erradicado casi completamente de las sociedades desarrolladas, reemplazándose por sobrealimentación transgénica y obesidad, y generando aún más problemas de salud. El individuo común sigue viéndose como una  partícula insignificante en un universo infinito e intrascendente, pero esta vez perdido en una desoladora libertad, independizado en gran medida de ese viejo y celoso dios de la religión. Al ser incapaz de conocer su verdadero ser, de expresar sus sentimientos reprimidos y confiar en sí mismo, no le queda otra que buscar su identidad en el reconocimiento, en la aprobación de los demás, en la fama, actuando de acuerdo a lo que se espera de él. De esta manera puede verificar su individualidad y existencia en las opiniones de los demás, que le ayudan a saber quién es él. Ahora bien, la sustitución de su identidad original por este falso yo, lejos de eliminar el temor y las dudas, las intensifica, puesto que él se convierte en un peón, una simple herramienta al servicio del otro, ya sea una persona, un público, una secta o un poder institucional. Tal sumisión sólo puede ser compensada, como ya hemos dicho, mediante una personalidad sádico-masoquista, que no necesita de ningún acto sádico radical para ejercer su autoridad manipuladora hacia los más indefensos, a los que sí puede controlar: “Si te pego es porque me preocupo por ti, porque te quiero”. “Nunca encontrarás a una persona que te comprenda mejor que yo”… Demostrando “atención y cariño” solo cuando su autoridad es obedecida.

Al estar dominada por los instintos más primarios, al carecer de fluidez, dinamismo y afán de superación, la mente divisoria necesita sustentarse en una estructura mental fija, por lo cual siempre interpretará el mundo en base a los mismos patrones de pensamiento. Y esto se ve muy claramente en muchas familias consideradas normales, e incluso ejemplares, donde los diferentes miembros que la componen ya han asumido desde la infancia un determinado rol dentro de esta rígida estructura mental y familiar, donde unos actúan cómo líderes y otros como seguidores, o bien como listos y torpes, sanos y disfuncionales, dependientes y codependientes. Por lo cual, si se da el caso de que uno de los miembros intenta cambiar o liberarse de su rol, amenazando así la estructura familiar, el resto de miembros lo tomará como un invasor y hará todo lo posible por hacerle desistir, incluso si éste posee algún tipo de enfermedad o adicción y empieza a dar síntomas de mejoría. Puesto que, como ya hemos dicho, los instintos primarios del miedo y la amenaza predominan sobre la razón y los instintos de superación -característicos estos últimos de la mente original o el yo superior-, todos los progresos y logros conseguidos por este miembro para liberarse de su enfermedad o adicción serán implícitamente saboteados por el resto de los miembros familiares, aun dando la impresión de que éstos están haciendo todo lo posible por su bien. Lógicamente la mente divisoria repite los mismos patrones de forma casi inconsciente, por lo que el saboteador no será prácticamente consciente de sus sabotajes. De manera similar, personas muy bien intencionadas hacia los más desfavorecidos, pueden no ser muy bien intencionadas hacia aquellas otras personas que se declaran abiertamente felices, como me ha ocurrido a mí. ¿El por qué? Supongo que para estas personas es más fácil y enriquecedor ayudar a quienes están en clara inferioridad mental o emocional que aceptar el hecho de que existan personas felices, incluso más felices que ellas mismas. Por desgracia estas disfunciones mentales son la norma en el ser humano, cuyos efectos son claramente palpables en todos los ámbitos de la sociedad.    


 
 
  
 
Sean o no creyentes, la mayoría de las personas siguen cargando en sus mentes con el concepto judeocristiano del masoquismo como purificación: de que las cosas sólo entran con dolor (quien bien te quiere te hará llorar), de que la vida es un valle de lágrimas o que el mundo verdadero está por llegar. El actual sistema escolar se construyó a partir de esta aberración. Como ya dije en mi artículo EL GRAN FRAUDE DEL SISTEMA EDUCATIVO, la mayoría de los jóvenes son chantajeados emocionalmente para memorizar durante años extensos y tediosos párrafos que rápidamente olvidan tras los exámenes, pues, lo que no se aprende con placer, la mente lo vomita rápidamente como un veneno. ¿Eso es educación? ¿Pero quién disfruta? Nada aprende quien no disfruta aprendiendo. Incluso las denominadas escuelas laicas están completamente influenciadas por la religión, por siglos de autoritarismo y represión a manos de militares y sacerdotes, ya que al niño se le exige –bajo amenaza de castigo– que no dude, que tenga fe en todo lo que se le dice y ordena. Así pues, los libros de texto son tomados como catecismos y no como herramientas formativas; el papel del profesor es el papel del sargento, del sacerdote, donde nada de lo que dice puede ser cuestionado; contradecirle es faltar a lo más sagrado, al establishment, a todo el sistema educativo. Semejante osadía sólo puede conllevar nefastas consecuencias al estudiante curioso e inconformista. Paradójicamente, aquello que nos hizo bajar de los árboles, aprender a caminar erguidos y a pensar: la duda y la curiosidad, será repetidamente reprobado por quienes deberían dar ejemplo y fomentarlo. ¿Cómo vamos a fomentar la paz, la igualdad de derechos y la cooperación si desde las escuelas les negamos a los jóvenes sus derechos más básicos? ¿Cómo van a convertirse en personas cívicas y responsables si les estamos enseñando un modelo de conducta autoritario, competitivo y discriminatorio? Cuando los niños dependen en todo momento de lo que los padres o maestros digan o manden, estos niños se convierten de mayores en personas sin iniciativa propia y dependientes crónicos de las autoridades políticas y religiosas como padres-profesores de reemplazo; aceptarán cualquier orden que reciban, incluso cualquier sugerencia, sin apenas cuestionarla, tal como hicieron tantos nazis en la segunda guerra mundial, o, sin ir más lejos, tal y como se comprobó en el conocido experimento de Milgram, donde la mayoría de los participantes -personas comunes sin ninguna patología mental-, ante la orden de una figura con apenas autoridad, eran capaces de actuar con evidente crueldad, hasta el punto de poner en riesgo la vida de otros. La esencia de la obediencia consiste en que la persona se percibe únicamente como un instrumento para la realización de los deseos de otra persona, y por ende, no se considera responsable de sus actos. 
 
Muy distintas son aquellas personas que desde su nacimiento tuvieron la oportunidad de ser amadas y respetadas sin condiciones, ya pertenezcan o no a estas sociedades “civilizadas”. O bien aquellas otras que, habiendo sido educadas en la competitividad y en la violencia emocional, tuvieron el valor de enfrentarse a sus miedos, a sus limitaciones mentales, a la baja autoestima. Quienes conocen su naturaleza espiritual no necesitan someterse a nada ni a nadie porque no se sienten separados de nada ni de nadie: saben que no hay vacío sino presencia: que todo es energía bajo diferentes vibraciones. Como decían los sabios de oriente: “El miedo divide las cosas en opuestos. El amor las vuelve a unir”. Este amor nada tiene que ver con un apego, un sentimiento o un pensamiento sino más bien con un alto grado de lucidez o vibración energética que nos sintoniza con la energía universal, potenciando nuestra propia energía biológica. El amor, la sabiduría o como queramos llamarlo no es, por lo tanto, un logro, un talento o un bien personal sino una mera sintonización energética. No obstante todos nacemos con una sabiduría innata, intuitiva, que fácilmente desarrollamos cuando somos tratados con respeto, cuando nos dan la libertad de ser lo que somos, y no lo que deberíamos ser. Por lo tanto no necesitamos gurús ni logias ni escuelas espirituales. No necesitamos a nadie que nos diga lo que debemos saber o cómo vivir. Todos somos aprendices de la vida.  Este sentido de libertad, de confianza en uno mismo no significa estar cerrado a los demás sino todo lo contrario: es escuchar con respeto todas las opiniones, estar abierto a cualquier consejo o enseñanza, pues vivir en libertad es saber escuchar. De hecho es precisamente en la libertad cuando más aprendemos de nosotros mismos y de los demás. Dicho así, todas las personas se convierten entonces en nuestros maestros, pero esta vez desde un sentido trascendente, espontáneo: tomamos con agradecimiento lo que consciente o inconscientemente nos ofrecen, ya sea un ejemplo positivo o negativo, para acto seguido continuar nuestro camino. Todo lo contrario de  aquellos que necesitan compensar su dependencia a una autoridad política o "espiritual" posicionándose en contra de quienes no piensan o actúan tal cual. Depender  no es otra cosa que discriminar. Tan dependiente  es el aprendiz del maestro como el maestro del aprendiz.

La idolatría es una forma de indolencia o derrota: salir de nuestro camino para seguir el camino de otro, o bien buscar en otro lo que ya está en uno mismo, algo que nunca nos llevará al autoconocimiento. Si Gautama Siddharta hubiera idolatrado a un Buda, jamás habría encontrado el camino despejado para encontrarse a sí mismo.


 

La madre de la idolatría: la creencia ciega

Cuando la creencia es ciega, dejamos de “ver”, de percibir, de intuir. Lejos de otorgarnos un mayor conocimiento de la realidad, la creencia ciega nos aleja de ésta, nos vuelve dependientes de un ideal, ideología o grupo de poder. Nos vuelve egocéntricos y prepotentes ante aquellos que no comparten nuestras creencias o las desconocen, pues creer ciegamente en algo es hacer nuestra esa creencia, integrarla como parte esencial de nuestra identidad, lo cual nos sirve para reforzar nuestro yo divisorio, para blindarnos con un sentimiento de poder y superioridad ante los demás, que no es otra cosa que un sentimiento de protección ante la realidad. Por suerte o por desgracia la realidad siempre nos sorprende echando por tierra la mayoría de nuestras creencias, invalidando teorías religiosas y científicas que por décadas o siglos se refrendaron como irrefutables. Evidentemente hay hechos científicos incuestionables que podemos comprobar con unas simples mediciones. Ver salir el sol por el este y ponerse por el oeste es un hecho que todos podemos comprobar. Aunque lo más adecuado sería decir que, salvo los días de equinoccio, el sol sale más o menos por el este y se pone más o menos por el oeste. No confundamos los hechos con las creencias. Los hechos seguirán siendo hechos aunque el funcionamiento mismo del universo nada tenga que ver con lo que imaginamos, y todo tenga su raíz en una proyección mental colectiva, como así parece demostrarlo la física cuántica. Pero como nada es inamovible, los hechos que actualmente percibimos como genuinos se transformarán en otros hechos cuando las propias leyes del universo cambien o se reviertan. Como dice el cuarto principio del Kybalion, sin duda el libro más antiguo y profundo jamás escrito, "Todo es doble; todo tiene dos polos; todo su par de opuestos, los semejantes y los antagónicos, son lo mismo: los opuestos son idénticos en naturaleza pero diferentes en grado. Los extremos se tocan; todas las verdades son semiverdades; todas las paradojas pueden reconciliarse".




Las creencias son inofensivas cuando les precede la duda, y perniciosas cuando la duda se sitúa detrás. Son inofensivas cuando las tomamos como referencias o indicios, y no como verdades. Hacer de la creencia una probabilidad, en vez de una verdad, nos otorga la libertad de expandir ilimitadamente nuestra mente, de seguir aprendiendo continuamente sin temor de que una creencia “externa” derrumbe “nuestras” creencias personales (nuestra falsa identidad). También nos permite mantener una visión panorámica y multidimensional de la realidad, revitalizando permanentemente nuestra lucidez y nuestro asombro por la vida. Todo lo contrario de la creencia ciega, que nos vuelve estúpidos: fanáticos, paranoicos, intolerantes, dependientes crónicos de “líderes”, gurús y grupos de poder, encerrándonos en una microscópica y distorsionada percepción de la realidad: el yo divisorio.

Es indudable que gracias a Internet se está generando una revisión o replanteamiento extraoficial de toda la historia y la ciencia humana. Si bien algunas teorías están respaldadas por indicios y pruebas científicas anteriormente ignoradas o desechadas, como por ejemplo la simple pero elegante teoría i-fotónica del Todo, de José Hernando Alfonso, inspirada en las revolucionarias matemáticas vorticiales de Marko Rodin, hay otras que solo son el producto de un ciego fanatismo religioso o anticientífico como es la teoría de la Tierra plana, muy en boga actualmente y popularizada por un conocido rapero y un jugador de la NBA, auténticos expertos del tema. Ironías aparte, ya se sabe que algunos famosos deportistas son programados MK-ULTRA, y que la industria de la música está dominada por los illuminati, sobre todo el rap y el hip hop, un antro lleno de "amos" y esclavas MK-ULTRA (en breve explicaremos estas siglas). Es por ello que la élite fomentará cualquier vídeo de YouTube que defienda la teoría de la Tierra plana a fin de ridiculizar todo el fenómeno teórico de la conspiración, metiendo en un mismo saco a investigadores que realizan una encomiable labor de información alternativa. Y esto se puede ver, por ejemplo, en algunos youtubers como Oliver Ibáñez, acérrimo terraplanista cuyos vídeos tienen millones de visitas, como el titulado "25 pruebas de que la NASA es un fraude". Lógicamente un vídeo con semejante título habría sido rápidamente censurado si no fuera porque al sistema le conviene de alguna manera. Y si bien es verdad, como sostienen los terraplanistas, que la NASA es un fraude, que el hombre no pisó la Luna, que la Estación Espacial Internacional no es más que una simple recreación en estudio y que no existen fotografías reales del Planeta Tierra desde el espacio (y hay multitud de pruebas que lo demuestran), eso no significa que la Tierra sea plana. Pero es evidente que a la élite le conviene meter en un mismo saco todas estas verdades mencionadas con la farsa del terraplanismo. ¿Se entiende la jugada? Así pues, cualquiera que denuncie todos estos montajes será inmediatamente desacreditado y tachado de terraplanista.  
 



 
LA NASA ES UN FRAUDE. Recopilación fallos 
 
 
LA NASA UTILIZA CROMA EN SUS MONTAJES 
 
 
FALLO GARRAFAL DE CROMA 
 
 
MÁS ENREDOS CON CABLES "INVISIBLES" 


¿QUIÉN OLVIDÓ GIRAR LA TIERRA? 
 
 
TORNILLO CAE A PLOMO EN GRAVEDAD CERO (EN LA ISS) 
 
 
CUANDO NOS TOMAN POR IMBÉCILES 
 
 
"UNICORNIO UNO", PELÍCULA QUE MUESTRA LA REALIDAD
 
 
 
EL ENGAÑO MÁS GRANDE DE TODOS LOS TIEMPOS I
 
 
EL ENGAÑO MÁS GRANDE DE TODOS LOS TIEMPOS II
 

Esto mismo sucede con la religión, en particular con el cristianismo y los versículos bíblicos del Juicio Final y el Apocalipsis de San Juan. Una perfecta ingeniería social manejada por la misma élite de siempre y que consigue que una buena parte de la población no se rebele contra el poder establecido a la espera de que sea Dios o Jesús quien solucione sus problemas. Y puesto que el Apocalipsis afirma que Dios triunfará y que los hombres buenos y justos serán salvados de la destrucción, ¿para qué molestarse en cambiar las cosas? ¿Para qué molestarse en hacer un trabajo que solo le corresponde a Dios? Es lo "bueno" que tiene la política y la religión: siempre serán los revolucionarios y salvadores quienes nos resuelvan los problemas. Una estrategia que le permite a la élite exprimirnos mientras millones de personas siguen esperando con paciencia cristiana la segunda llegada de Jesús, que parece tomárselo con excesiva calma. Todas las grandes religiones están meticulosamente diseñadas para mantenernos en un permanente estado de resignación fatalista. Tengamos presente que la élite ha publicitado y publicitará todo aquello que le conviene. Llevan milenios haciéndolo, son los oportunistas de la historia con diferentes nombres: sumerios, babilonios, nobleza negra, illuminatis, filántropos… Por más que traten de disfrazarse y ocultarse, las huellas de sus engaños y crímenes los delata. Si la Biblia es el libro más importante de la historia es porque así lo ha querido esta élite satánica milenaria, cuyo rastro de sacrificios humanos se remonta desde la antigua Mesopotamia hasta la actualidad, en el corazón del Vaticano. De lo contrario jamás habríamos escuchado hablar de la Biblia ni de Jesús ni de los santos. ¿Y qué decir del budismo y su interminable rueda de la reencarnación? Otra perfecta trampa para que no reaccionemos ante la injusticia y el sufrimiento bajo la justificación de estar pagando un karma por los errores de nuestras anteriores vidas. Lo tienen todo bien atado. 

Estos psicópatas siempre han controlado la información y siguen controlándola. Y esto mismo se aplica al mundo digital en el que vivimos: la élite solo censurará aquellos vídeos o contenidos que más se aproximen a la realidad o a la verdad, y esto se puede ver muy claramente con el fenómeno de las transvestigación (y que luego trataremos más detenidamente), donde la mayoría de los canales que estudian este tema han sido fulminantemente cerrados. Algo similar ocurre con esos otros canales que tratan el terrorismo de falsa bandera, la ideología de género y el satanismo illuminati, que o bien los cierran o los mantienen restringidos, sin permitir su monetización. Retomando el tema del terraplanismo, invito a cualquier defensor de esta teoría a subir a la cumbre de una montaña que se encuentre cerca del mar, tal y como yo he hecho tantas veces en los montes de Málaga, frente a Torremolinos. Entonces verá que la línea del horizonte del mar se curva en sentido descendiente. Para confirmarlo de manera más precisa, puede tomar un objeto largo y recto como una cuerda o una cinta métrica retráctil y situarlo sobre la línea del horizonte a lo largo de 140 o 160º de circunferencia angular, es decir desde nuestro extremo izquierdo hasta el extremo derecho. Y esta es solo una de las muchas pruebas que cualquiera puede realizar en vivo. Puesto que dudo que exista una cámara sin ojo de pez capaz de captar un ángulo tan abierto como para cubrir toda la línea del horizonte, no hay otra manera de confirmar lo que digo que haciendo un poco de ejercicio (que nunca viene mal) subiendo a una montaña situada frente al mar, en un día despejado. No hace falta subir más de 1500 metros. Invito a los terraplanistas a que investiguen por sí mismos haciendo trabajo de campo, y no creyéndose todo lo que les cuenta el bueno de Oliver Ibáñez.
 
No me extrañaría que hubiera una mano negra manipulando las pruebas que tan afanosamente muestran los terraplanistas en sus vídeos, pues muchas veces he visto cómo utilizan la línea del horizonte marítimo como justificación para confirmar sus teorías, pero solo te muestran una franja de no más de 40º o 60º de horizonte donde lógicamente no se puede apreciar ninguna curvatura. De la misma manera que ellos denuncian  falsas curvaturas del horizonte por parte de los técnicos de la NASA, también puede suceder que esos mismos técnicos estén haciendo igualmente lo contrario: falsear algunas grabaciones del espacio a fin de que la línea del horizonte terrestre parezca totalmente recta. Y esto es tan sencillo como utilizar algún tipo de lente cóncava, o bien mediante un simple tratamiento digital. Y es que a la NASA le viene de perlas utilizar a los terraplanistas para tapar o camuflar sus garrafadas. Quizá incluso hayan ideado el movimiento terraplanista, pues resulta sospechoso que este movimiento haya surgido tan oportunamente de un día para otro, casualmente cuando se empezaron a destapar por Internet ciertas incongruencias de la ISS. Gillaume Chaslot, ex-ingeniero de Google que contribuyó a modelar el algoritmo de YouTube, lo dice bien claro: "Tenemos a dos de las mejores IA del mundo, en Instagram y en YouTube, compitiendo para convencer a la gente de que la Tierra es plana"¿Acaso es casualidad que la gran mayoría de los vídeos que desmontan la farsa de la Estación Espacial Internacional (ISS) pertenezcan a terraplanistas, y que muchos de ellos tengan decenas de miles, incluso millones de visitas, como el ya mencionado Oliver? Por el contrario, los poquísimos vídeos NO terraplanistas que denuncian el fraude de la ISS apenas tienen unas decenas o centenares de visitas. ¿Se entiende la astucia? Es evidente que existe una conspiración contra los terraplanistas, pero no con el fin de silenciarlos sino todo lo contrario: para promocionarlos y utilizarlos como conspiranoicos útiles del sistema. Igualmente es evidente que existe un siniestro contingente de censores de Google revisando los videos "marcados" por el programa de filtros y seleccionando aquellos que pasan a la lista blanca de los promocionados o a la lista negra de los restringidos, y lo digo con conocimiento de causa. No es de extrañar que muchos tachen al movimiento terraplanista de secta, pues la mayoría de aquellos que "se convierten" a esta fe sufren literalmente una conmoción al tener que asimilar una concepción de la realidad tan radicalmente diferente, y por tener que readaptar y reconfigurar todas sus creencias, y esto lo dicen los propios terraplanistas. Por lo cual es muy difícil que abandonen esta doctrina a fin de no tener que pasar por otro durísimo proceso de reconfiguración mental, por más pruebas irrefutables que contradigan sus creencias. No obstante una cosa no quita la otra, y hay canales interesantes de terraplanistas como "chemtrails larioja", cuyos vídeos de geoingeniería no están nada mal.

Si bien, para mí, es evidente que la Tierra no es plana, eso no significa que sea completamente esférica, sino más bien achatada en sus polos, como así parece demostrarlo la física vorticial. Lo que está claro es que hay algo en nuestro planeta que la élite no quiere desvelar, pues de lo contrario existirían fotografías reales del planeta Tierra desde el espacio, y no burdos montajes de la NASA.


LAS COMPUERTAS MÁS SEGURAS DEL MUNDO


Teorías como la existencia de seres reptilianos infiltrados en la sociedad son también el producto, en mi opinión, de un posible márquetin manejado desde arriba. La gran popularidad y aceptación de este tipo de teorías alienígenas sin ninguna prueba contrastable pone en entredicho su veracidad. Es evidente que a la élite le beneficia este tipo de historias ya que en cierto modo les libera de la responsabilidad de sus actos, siendo esta poderosa raza alienígena, y no ellos, los que toman las decisiones. Posiblemente ya tengan planeado utilizar la estrategia alienígena en un futuro cercano, en medio de una megacrisis económica capaz de hacer tambalear la propia estructura del sistema social. Entonces se utilizará tecnología secreta para dar la apariencia de una invasión alienígena semiencubierta, generando gran paranoia social a fin de desviar las tensiones negativas de la población mundial contra los políticos para canalizarlas hacia un enemigo fantasma al que sí es lícito odiar y combatir. Esto no quita la posibilidad de que ciertamente existan arcontes o entidades interdimensionales que se alimenten de la energía emocional del ser humano -en particular de las bajas emociones-, entidades capaces de crear formas grotescas en nuestros sueños, pero dudo mucho que existan como seres físicos o extraterrestres infiltrados en las altas esferas del poder. Poco tiene que ver una cosa con la otra. 

Otra estrategia de la élite es utilizar a personas de dudoso prestigio y credibilidad como el desinformador David Icke, principal divulgador de la teoría reptiliana extraterrestre, para revelar terribles verdades como el tráfico de niños para rituales de sexo y sangre en el corazón del sistema. Esta inteligente estrategia le permite a la élite adelantarse a los acontecimientos y revelar unas incómodas evidencias (cada vez más extendidas en las redes sociales) con el fin de quitarles credibilidad, pues solo unos pocos tomarán en serio estas verdades divulgadas a bombo y platillo por quien hace unos pocos años afirmaba que la reina de Inglaterra podía transformarse en un reptil. ¿Se entiende la astucia? O bien utilizarán a ese vocinglero showman llamado Alex Jones para mezclar verdades como la existencia de armas geoclimáticas o el montaje de la "matanza" de Sandy Hook con ridículas afirmaciones como que Barack Obama tenía sexo con diez hombres por día en la Casa Blanca. Definido por la prensa como mentiroso, matón, acosador profesional y enemigo público nº1 de América, este gran amigo de Donald Trump es un ídolo y canalizador de millones de conspiranoicos y desencantados que se creen todas y cada una de sus "exclusivas". El hecho de que recientemente haya sido vetado en Facebook, Apple y YouTube, puede deberse a una estrategia de márquetin para aumentar su credibilidad y potenciar así su aureola de rebelde censurado y perseguido por el sistema, aunque también es posible que quieran controlar mejor a este personaje tan intempestivo que no siempre es capaz de ceñirse al guion. Cuando una verdad no puede ser ocultada, la élite tratará por todos los medios de desprestigiarla utilizando a sus buenos actores o esclavos MK-ULTRA. Una estrategia que también les funciona muy bien a la inversa: eligiendo a sus mejores y más "prestigiosos" técnicos de mantenimiento como "expertos", catedráticos, premios noveles, etc., para divulgar todo tipo de falsedades o manipulaciones como por ejemplo que las vacunas previenen enfermedades o que las políticas de género son igualitarias. Con tantos siglos engañando a las masas, ya conocen muy bien la psicología humana.  

Una vez entiendes cómo funciona esta élite, es muy fácil saber qué informaciones se aproximan más a la realidad. Por desgracia son demasiado minoritarios los canales interesantes que logran salir adelante, con unas pocas centenas o miles de visitas. Es como buscar una aguja en un pajar. Y luego hay otros canales curiosos que manejan hipótesis interesantes como la existencia de los ya mencionados arcontes. O bien la dudosa pero fascinante hipótesis de los paios y beres, popularizada por el ya mencionado investigador particular José Hernando Alfonso, basada en los escritos de Alexander Eleazar, cuyas incongruencias con la realidad, en mi opinión, son notorias. Si bien estas hipótesis cuentan con algunos indicios muy sólidos, han de ser tomadas con ciertas reservas. Independientemente de cuán exactas sean sus explicaciones, es evidente que este hombre está dando a conocer nuevos paradigmas de la realidad en áreas tan diversas como la historia humana, las matemáticas (vorticiales), la nutrición, la medicina y la física teórica con su revolucionaria Teoría Ifotónica del Todo, que cada vez está despertando mayor interés.    

 
 
 
Una vez profundizas en el funcionamiento de la maquinaria social, comprendes que los llamados "expertos", financiados y controlados por la élite del poder, han manipulado y maquillado prácticamente toda la información contenida en los libros oficiales de historia y ciencia. Comprendes que los más famosos inventores o genios de la historia humana fueron aquellos cuyas invenciones o aportaciones resultaron económicamente rentables al sistema capitalista o monetario de esta élite, y que muchos otros genios desconocidos, la gran mayoría en porcentaje, fueron inexorablemente vetados, amenazados, asesinados por sacar a la luz inventos cuyas aportaciones revolucionarias eran de índole más humanitaria que económica, como la energía libre de Nikola Tesla o el motor de agua del español Arturo Estévez, que desapareció sin más tras donar su patente al gobierno español.

Ahí tenemos a Paul Pantone, inventor del motor que lleva su nombre, condenado judicialmente y encerrado en un centro psiquiátrico. John Kanzius, que descubrió cómo convertir el agua de mar en combustible, apareciendo muerto seis meses después en su residencia. John Bedini, que  diseñó cargadores de baterías que creaban más energía de la que utilizaban, y que tuvo que anular el proyecto tras ser atacado y amenazado. Adam Trombley, que diseñó una dinamo y un generador de corriente que proporcionaba energía directamente del aire, siendo confiscados todos sus dispositivos por la administración de Bush. John Hutchinson, que diseñó baterías de energía libre, siendo su equipo varias veces confiscado por agentes del gobierno. Dr. Royal Rife, que inventó una técnica llamada resonancia coordinativa capaz de destruir tumores cancerosos y virus, siendo su documentación confiscada y su laboratorio quemado después de tratar y curar a pacientes terminales con cáncer. Rene Caisse, que descubrió y probó exitosamente un tratamiento para curar varios tipos de cáncer,  siendo ridiculizada y negada por el parlamento de Ontario. Jim Humble, que descubrió la cura de la Malaria, curando a más de 100.000 personas en un estudio clínico en África, siéndole negada posteriormente la distribución de dicha cura. Otro de los inventos más importantes de las últimas décadas, que bien podría solucionar la escasez de agua potable en el mundo, fue diseñado por el escritor y exprofesor de submarinismo Alberto Vazquez Figueroa: una desaladora de agua por presión natural que consigue dar agua pura a muy bajo coste además de obtener energía eléctrica en función de las necesidades puntuales de cada momento, pudiendo regularse la cantidad de agua destinada a la desalación o a la generación de energía. Evidentemente la patente fue vetada. En una convención de inventores españoles dijo: "Cuando ustedes inventen algo, no se pregunten a quién beneficia sino a quién perjudica. Del poder de aquél a quien perjudica dependerá que el invento salga adelante o no". Se puede decir más alto pero no más claro. Todos estos ejemplos no son más que la punta de la punta del iceberg. Y esto mismo está sucediendo actualmente con multitud de genios que son ignorados, vetados o ridiculizados por la bien pagada y obediente comunidad científica.

Aquellos que hayan creado algún remedio efectivo y a bajo precio para sanar o mejorar la vida de las personas, serán irremisiblemente castigados por el poder, ya sea mediante el asesinato encubierto, la censura o la retirada de su invención o producto bajo falsos argumentos o pretextos legales, como bien le ha ocurrido recientemente a Josèp Pamies, multado con 600.000 € por dar a conocer al gran público las propiedades medicinales de las plantas y el mms o clorito de sodio, un potente desinfectante orgánico que ha mejorado y salvado la vida de miles de personas en todo el mundo, sobre todo en África con el tema de la malaria. Sin duda una gran amenaza para las farmacéuticas, que se enriquecen a costa de las enfermedades, o más bien del mantenimiento crónico de la enfermedades. Algo similar le ha ocurrido a Benito Muros, otro español silenciado y amenazado de muerte por inventar una bombilla que no se funde.   
 
La historia oficial de la humanidad no es más que una mala novela escrita por psicópatas.  



 

Las cloacas del sistema

Solo aquél que sabe gobernarse a sí mismo es indestructible. La unicidad es inquebrantable, incorruptible. No podemos esperar que los políticos y los financieros resuelvan nuestros problemas o los problemas del mundo; solo cada persona puede mejorarse y mejorar el mundo desde su código personal de conducta, desde su propio desarrollo interior. Ningún profeta o gurú puede salvarnos o hacer por nosotros nuestro trabajo interior. Ninguna colectividad puede servirnos para vencer el mal, la injusticia o la explotación humana, puesto que para ello se requiere total lucidez, amor, empatía, y esto es algo particularmente individual, personal. Casi cualquier grupo, asociación o entidad que formemos para tal fin acabará deteriorándose por múltiples divergencias entre los socios: distensiones, filtraciones, sobornos, etc. Unos querrán más poder, otros querrán ir hacia una dirección y otros en otra… No dudo que pueda haber algún efecto positivo al principio, pero ese mismo grupo que se creó para combatir el mal acabará, muy posiblemente, atacándose y destruyéndose a sí mismo, o bien servirá como punto y seguido a otro sistema igualmente autoritario y explotador, como tantas veces ha ocurrido en el pasado.  No obstante, no descarto la posibilidad de que se pueda crear un movimiento genuino e incorruptible siempre y cuando lo hagamos de manera anónima e individual, o bien contemos con un pequeño grupo de personas muy disciplinadas y compenetradas entre sí, unidas por una profunda y demostrada lealtad.

El poder, entendido en su interpretación fundamental, es decir como organización o estamento gobernante, es en sí mismo predatorio: manipulador, controlador y sacrificial tanto a nivel interno como externo, hacia las masas. Y cuanto más poder atesore, cuanto más extienda su poder a otros poderes, más acentuado será este modus operandi. Independientemente del signo o disfraz en que se presente, ya se declare religioso o laico, de izquierda o de derecha, su finalidad siempre será la misma: la expansión ilimitada de su poder bajo diferentes formas o estrategias dependiendo de su signo. Así, por ejemplo, mientras en una dictadura convencional el ciudadano no tiene más elección que obedecer a un único dirigente, en una democracia se le hace creer que es libre para elegir a los diferentes candidatos elegidos por ese mismo poder. Y a veces ni eso, pues "gracias" a los recuentos informáticos y ciertos programas algorítmicos encubiertos, son cada vez son más frecuentes los fraudes electorales o pucherazos, como el ocurrido recientemente en España el 28 de abril de 2019, siendo el número de escaños de cada partido múltiple de tres, y donde la suma y la resta de los escaños de dos o más partidos daba como resultado el número de escaños de un determinado partido, así hasta 16 combinaciones diferentes, algo literalmente imposible si lo atribuimos al mero azar. Un FLAGRANTE fraude convenientemente silenciado por los grandes medios de comunicación, y que dio como claro ganador al partido masónico por excelencia Soros-PSOE, el más corrupto desde la llamada Transición Española, y el más erosionado de la actualidad junto con el PP, que apenas alcanzó la mitad. Un resultado desconcertante que solo "unos pocos" esperaban. Así es como funciona la dictadura de la democracia: manipulándolo todo bajo la máscara de la libertad y el derecho. 


 
 
(57: si esta cifra hubiese sido 51 (5 + 1 = 6), PSOE y CS no hubieran obtenido la mayoría absoluta, ni se hubieran dado estas secuencias.) 

 
Debemos entender que la democracia es el gran  decorado de una obra teatral cuyos actores son los políticos. Por lo tanto no hay buenos o malos políticos sino buenos o malos actores. El buen político es el buen actor que hace creíble su papel, eso es todo. La élite del poder  simplemente escribe los guiones y elige, a través de sus directores de reparto, a los actores que interpretarán el papel asignado. Los únicos requisitos para tal prueba es  poseer algún título de leyes, tener mínimas dotes oratorias y ser decididamente psicópata. Superado el casting, unos interpretarán el discurso reivindicativo de la izquierda, otros el discurso moderado del centro y otros el discurso inflexible de la derecha o la ultraderecha. Aun siendo actores, es necesario, para guardar las apariencias, que solo una minoría de políticos tenga claro que todos los partidos forman parte de un mismo cerebro que los maneja, lo cual permitirá que el resto de miembros del partido se crea realmente su papel y quiera lo mejor para sus filas, recibiendo jugosas mordidas por el trabajo bien hecho. No olvidemos que cuanto más oculto está el poder, mayor es su poder. Su finalidad es que los partidos políticos atraigan y canalicen hacia sí todo el espectro de creencias y sentimientos de cada ciudadano: sus esperanzas, su sentido de la solidaridad y del compromiso, pero también la rabia reprimida, el odio racial legitimado por los partidos de extrema derecha. De esta manera todos, desde los más conservadores a los más liberales, tenemos cabida en este inmenso anfiteatro de la política. Lógicamente nada de lo que estoy diciendo es nuevo. Ya se descubrió el pastel a principios del siglo XX con ese controvertido documento de LOS PROTOCOLOS DE LOS SABIOS DE SION, donde la élite del poder, con un desprecio absoluto hacia la humanidad, se reservaba el derecho de idear, crear, financiar y dirigir tanto a la izquierda política como a la derecha a fin de controlar cualquier tipo de rebelión. Es la llamada disidencia controlada: antes de que surja cualquier revolución incontrolable, ellos la crean y financian con el respaldo de un buen elenco de actores, de esta manera siempre tendrán el control total de los políticos y los partidos. No hay duda de que se han cumplido todos y cada uno de sus protocolos. No obstante hay que aclarar que este panfleto es completamente falso en cuanto a su atribución, y que nada tiene que ver con los judíos, y esto está más que demostrado. Pero es innegable que el contenido del documento posee un conocimiento tan profundo del poder y la psicología de masas (máxime en una época donde el consumismo estaba casi en pañales) que sin duda está sacado de conocimientos ocultos de la propia élite. Un documento de falsa bandera donde se muestra la verdad de una situación o un acontecimiento pero culpando a otros de su autoría, en este caso a los judíos.   

Actualmente los ejemplos más sonados de esta disidencia controlada los tenemos en la Grecia del "izquierdista" Alexis Tsipras o en la Venezuela de Maduro, incumpliendo ambos casi todas sus promesas electorales y llevando a su pueblo a una miseria sin parangón. No es de extrañar que muchos ciudadanos de España se hayan olido la trampa y hayan dejado de apoyar masivamente a ese otro gran salvador del pueblo llamado Pablo Iglesias, que cerca estuvo de liderar el país poco antes de meter muy convenientemente la pata en un par de debates televisados. Lógicamente todo estaba en el guion. Si bien el poder necesita de la disidencia controlada para encauzar las tensiones negativas de una buena parte de la población, es menester que estos actores de la revolución no lleguen a tomar las riendas del gobierno, y no porque entrañen un peligro mayor que los conservadores ortodoxos -pues ya hemos dicho que todos son actores-, sino porque el desencanto y la frustración de la ciudadanía es mucho mayor cuando estos "salvadores" llegan al poder incumpliendo todas sus promesas, como bien ha sucedido en Grecia, donde ya nadie cree en la política. A fin de que esto mismo no sucediera en España con ese otro gran salvador de la patria llamado Santiago Abascal, del partido "ultraderechista" Vox, la élite ha vuelto a manipular los resultados, esta vez de manera mucho más contundente, para evitar sorpresas. Y es que esta élite necesita que la ciudadanía siga creyendo en salvadores, necesita que los más desencantados de la población sigan corriendo tras la zanahoria de algún revolucionario que esté dispuesto a sacrificarse por ellos. Actores nunca faltan.



 
Si antes, en España, era Podemos el partido de los desencantados, ahora le toca a Vox, un partido de sesgo ideológico aparentemente opuesto. Los mismos perros con diferentes collares. Es el eterno juego de la disidencia controlada, siempre mareando al pueblo, llevándolo alternativamente de un  extremo a otro del tablero de juego. Pero ¿por cuánto tiempo seguirá el poder repitiendo esta rutina sin que la ciudadanía se de cuenta del engaño? Afortunadamente cada vez son más las personas que están descubriendo y destapando esta estafa. Cada vez más youtubers lo están denunciando y cada vez más gente está despertando, pero todavía hay un buen porcentaje de la población que sigue cayendo en la misma trampa. Y no es por estupidez, pues el pueblo siempre tiende por instinto hacia lo menos malo, hacia el punto medio de los extremos. El problema es que, durante siglos, el pueblo ha sido adiestrado y traumatizado por sacerdotes, reyes, caciques, políticos, maestros, etc., para caer en la desvalorización, para no ser autoconsciente ni dejar de depender de dirigentes terrenales y celestiales, generándose así un círculo vicioso donde el propio pueblo se autoadiestra por el bien de sus explotadores. Lo vuelvo a repetir: cualquier partido político creado en las esferas del poder solo servirá al poder, y es evidentemente una estafa, un teatro, una puesta en escena donde un títere sin escrúpulos interpretará el papel de revolucionario o salvador del pueblo. ¿Cuándo se comprenderá que solo puede surgir una revolución política a través del propio pueblo, siendo los propios ciudadanos los encargados de decidir por sí mismos, de administrar su economía mediante consenso ciudadano, sin influencias o restricciones del poder? Entonces ya no se llamará poder político sino cooperación comunal. Ya no habrá explotados y explotadores puesto que todos ganarán. Este sistema de cooperación es el mismo que existió en la Alta Edad Media tras el vacío de poder que dejó el Imperio Romano, donde campesinos y artesanos intercambiaban bienes y se ayudaban mutuamente con lo que podían. Por desgracia este modelo de cooperación fue casi destruido con la violenta irrupción del poder eclesiástico en la Baja Edad Media. Posteriormente, tras la revolución industrial, fue el poder estatal quien terminó por destruirlo del todo, muy especialmente tras la Segunda Guerra Mundial, concentrándose, no obstante, ciertos vestigios de cooperación comunal en algunos núcleos rurales hasta hace solo unas pocas décadas, como bien explica el gran Félix Rodrigo Mora (PUEBLO, ESTADO Y REVOLUCIÓN), sin duda uno de los mejores analistas de la actualidad. Y toda esta comedia de acusaciones y disputas entre partidos también se extiende en política internacional, donde existe todo un teatro de conspiraciones, acusaciones y amenazas entre las diferentes potencias de occidente y oriente con el fin de generar miedo, incertidumbre y duda en la población. Como dijo Jung: "Lo que sucede en el microcosmos sucede en el macrocosmos". 


LOS INFAMES POLÍTICOS ("Un abogado contra la demagogia")
 

 
  
La estafa de la democracia 

Lo más paradójico de todo es que el propio estado es en sí mismo una estafa legalizada. Nuestro nombre legal no es más que eso: un nombre legal y un número que es propiedad del estado, y nada tiene que ver con nosotros. De hecho, si hablamos en términos jurídicos, debería ser ilegal utilizar "nuestro" nombre legal, pues ya hemos dicho que es propiedad del estado, quien es titular del copyright. ¿Cómo es esto posible? Muy sencillo. Cuando un niño nace y sus padres o tutores registran su nombre en el registro de nacimiento, ese nombre automáticamente se convierte en propiedad del estado, puesto que el registro de nacimiento es propiedad del estado o la corona, que viene a ser lo mismo. Cualquier documento legal es propiedad del estado. Todos los millones de nombres legales inscritos en el registro de nacimiento pertenecen al estado, y no son más que un número, un valor bursátil. Eso no significa que el niño o la niña sea propiedad del estado, pues solo estamos hablando de su  nombre legal, así que de momento la estafa no es del todo visible. El problema surge cuando, años después, el niño o la niña se empieza a identificar con su nombre legal a fuerza de escucharlo una y otra vez en boca de sus padres, profesores y compañeros, hasta el punto de asumirlo como su único y verdadero nombre. La última etapa de la estafa se materializa cuando el niño alcanza la madurez y por primera vez se identifica ante el estado con este nombre legal, es decir cuando firma un documento del estado con dicho nombre legal, dando así su autorización para convertirse en propiedad del estado. Esta vez no es solo su nombre legal sino todo su ser el que se convierte en propiedad del estado. ¿Se entiende la trampa? Él sin saberlo ha dado su consentimiento para convertirse en esclavo, perdiendo así todos sus derechos naturales o universales. A partir de ahora solo contará con una serie de obligaciones y beneficios muy limitados. Pero sin derecho a la libertad y a la dignidad como ser humano. Sin derecho a ser tratado como un ser humano adulto, responsable y autosuficiente. Lógicamente el estado nunca nos va a informar sobre esta trampa. Nunca nos va a preguntar si queremos seguir siendo esclavos de su propiedad, pues el modus operandi de cualquier estafa es la ocultación. 

La propiedad legal es solo una invención del estado, o más bien de los que diseñaron el estado, y no puede ser vinculante al ser humano, pues semejante pretensión sería puramente ilegal, una intrusión contra la libertad de los seres humanos y sus derechos naturales o universales. El estado solo puede administrar o regular su propiedad legal, pero no lo que está fuera de esta propiedad legal o virtual. Por lo tanto el estado necesita que los hombres y las mujeres se identifiquen y respondan con su nombre legal para así tener control y jurisdicción sobre ellos, de lo contrario no tendría ningún derecho legal. Pues lógicamente el estado no puede obligar a nadie a sentirse identificado con un nombre legal que no le pertenece. Es decir, no puede obligar a nadie a ser esclavo en contra de su voluntad. Esto es realmente la democracia. El estado, y con ello el sistema judicial, solo puede juzgar o condenar a personas legales o virtuales, adscritas "voluntariamente" al sistema legal, pues ya el solo término judicial de persona significa sujeto de derecho o máscara.   

Ahora bien, si el estado es solamente una entidad virtual, independiente de lo real, ¿cómo es posible entonces que atesore tantísimo poder en la realidad? Muy sencillo: el estado NECESITA que sean los seres humanos quienes le DEN ese poder, pues por sí mismo no puede generar ningún poder real, ya que, como hemos dicho, está concebido y diseñado para operar en el marco de la virtualidad. Por lo tanto necesita que los hombres y las mujeres renuncien a la realidad, a la ley natural, para convertirse voluntariamente en esclavos legales o virtuales. Puesto que nadie en su sano juicio va a renunciar a su libertad con pleno conocimiento de causa, es necesario crear una estafa lo suficientemente sutil y diabólica como para que nadie sea consciente de estar entregando voluntariamente su libertad. Y esto solo es posible mediante una total manipulación de los medios de comunicación y un férreo sistema antieducativo centrado en la obediencia, en la competitividad, en la idolatría del nombre legal como única manera de alcanzar prestigio y escalar posiciones. Un sistema antieducativo que no permita al individuo tomar conciencia de sí mismo ni de la realidad. Tal es la psicopatía de quienes diseñaron la democracia. Una vez los hombres y las mujeres se identifican a este sistema virtual y le dan poder, sirviendo de conductores entre lo virtual y lo real, empiezan a sucederse  todo tipo de aberraciones legales (falsificación del dinero, sistema deuda, mercado de valores, bonos basura...) que acaban irrumpiendo brutalmente en la realidad, generando innumerables conflictos, guerras, hambrunas, mendicidad, enfermedades... Todos los males de la sociedad nacen del estado. El propio dinero es una invención del estado, y además una disparatada invención, puesto que no es más que un bonito trozo de papel que los bancos falsifican todos los días sin ningún disimulo. Que el estado permita esta estafa diaria es la clara evidencia de que está detrás. Y esta estafa del estado la conocen muy bien quienes manejan grandes capitales, por eso saben cómo evadir impuestos en paraísos fiscales, sociedades pantallas, etc. Lógicamente los socios de una estafa no se van a estafar a sí mismos.  


 


Cuanto mayor sea el estado de un país, mayor será la miseria de su pueblo. El estado jamás servirá para mejorar una sociedad sino para hundirla en continuas crisis, guerras, miserias, y esto está ocurriendo en muchos países como España, donde más de la mitad del dinero producido va destinado al estado, que ni siquiera tiene suficiente para pagar las pensiones, por lo que necesita pedir más prestamos a los bancos. Una deuda que lógicamente va a pagar la población, que ya no sale de pobre ni trabajando. Llegará un momento en que solo trabajarán los millones de funcionarios de la ley que hacen posible que la estafa no se derrumbe: políticos, jueces, militares y policías disputándose las últimas migajas del pastel. Solo en España hay más de cuatrocientos mil cargos políticos. Al final el propio estado acabará devorándose a sí mismo, o siendo devorado por otro estado. Pues debemos imaginar al estado como una fantasía virtual: un monstruo de mil cabezas que se devoran entre sí. Al final solo quedará una gran cabeza devorando las últimas migajas del pueblo.

Puesto que el engaño es la base de toda estafa, es necesario que los peones de la estafa muestren una apariencia contraria a las verdaderas intenciones. Es imprescindible que sean buenos actores, buenos psicópatas. Por ello siempre utilizarán a actores políticos y periodistas que sepan transmitir una apariencia benefactora y paternalista. Por ello siempre tratarán de sacarte el máximo dinero y energía (pero sin llegar a matarte de hambre, claro, para que sigas produciendo)  haciéndote creer que todo es por tu bien, por el bien del país, del progreso. Pero la realidad es que casi todo el dinero que te han robado va destinado a reforzar esta inmensa maquinaria estafadora mediante ingentes gastos militares, policiales, geoestratégicos, jurídicos, gubernamentales, etc. Lo importante es la maquinaria del sistema. El ser humano es solo un número de su propiedad, una herramienta para seguir alimentando la maquinaria.  
 

Es importante entender que el ser humano no puede ser propiedad de ningún sistema legal ni aun sometiéndose voluntariamente a éste, pues dicha voluntariedad es el resultado de un engaño, de una estafa que contradice el principio mismo de legalidad. Y en segundo lugar: el ser humano no es una creación del sistema legal, por lo tanto el sistema legal no puede tener ninguna jurisdicción o derecho de propiedad sobre el ser humano. Solo Dios o la Naturaleza tiene ese derecho, pero aquí ya entramos en un asunto de fe inherente a la privacidad de las personas. Nadie puede, por ejemplo, decirnos qué planta podemos o no consumir puesto que las plantas no son propiedad de nadie ni han sido creadas por el sistema legal. Pero cuando aceptamos ser propiedad del sistema legal, aceptamos que el sistema nos diga lo que podemos o no podemos hacer, aun no teniendo la más mínima competencia para hacerlo. Debemos crear entre todos una sociedad independiente al sistema, una sociedad libre, autosuficiente, liderada exclusivamente por los propios ciudadanos. Un pueblo autogestionado horizontalmente, sin líderes ni oportunistas. Un pueblo que pueda elevarse por fin sin las ataduras del dinero ficticio, la deuda, los impuestos, los crímenes. Un pueblo, en definitiva, inteligente y autosuficiente, donde la mayor prioridad sea el individuo, y no las instituciones.  
 
Ni siquiera debería existir el término "propiedad", puesto que para ser propietarios de algo, primeramente debemos crearlo. Y como bien dice la ciencia: "Nada se crea ni se destruye, todo se transforma", transmuta. El ser humano solo se debe a la ley natural o universal, aquella que le dicta su naturaleza sagrada. Si no hace mal a nadie, no está infringiendo ninguna ley natural ni virtual. Pero si, a sabiendas, perjudica a seres humanos inocentes, entonces estará infringiendo la ley natural y muy posiblemente la ley virtual. Solo entonces tendrá el estado una mínima justificación para aplicar su ley, aun no teniendo ninguna autoridad real. Pero aquí ya entraríamos en un nuevo y complejo terreno que habría que desarrollar detalladamente, y no es el momento. Lo que no puede hacer el estado es prohibirle consumir determinadas medicinas naturales o habitar en un determinado lugar puesto que ya hemos dicho que el estado solo es propietario de un sistema virtual y de los individuos que se identifican a ese sistema virtual. Esa es toda su jurisdicción.  

Lógicamente cualquiera puede desvincularse de su nombre legal cuando quiera. No tiene que darse de baja en ningún sitio ni devolverle a nadie su certificado de nacimiento o cualquier otro documento legal, pues ninguno de esos documentos le pertenecen, nunca le han pertenecido, y siempre han sido propiedad del estado, o más bien de los propietarios del estado. No obstante debemos de sopesar muy detenidamente los pros y los contras antes de tomar una decisión de esta naturaleza, máxime si tenemos personas a nuestro cargo, cuentas bancarias, ayudas del estado, hipoteca, etc. También debemos de tener muy presente que el estado, aun no pudiéndonos obligar a ser esclavos, hará todo lo posible por confundirnos y enredarnos con todo tipo de artimañas legales o ilegales. Ya hemos visto que son maestros consumados del engaño. Esto puede ir superándose con mucha paciencia, constancia y amplios conocimientos jurídicos. Yo personalmente prefiero no meterme en semejante tinglado. Está comprobado que la mayoría de aquellos que han tratado de desvincularse legalmente de su nombre han sufrido multitud de trabas y acoso por parte del sistema, y no pocos han acabado en prisión o en psiquiátricos. Es, además, una forma de llamar la atención y exponerse a las fuerzas del mal, de convertirnos en la diana de estos sindicatos del crimen. De hecho, si me apuran, pienso que es imposible ser legalmente libre puesto que ya sabemos que el estado funciona internamente desde la ilegalidad, sobre todo cuando algo no le conviene.  Podemos ser perfectamente libres sin necesidad de hablar con un juez ni convertirnos en mártires. Es solo cuestión de crear nuevos mecanismos de autogestión y autoconsumo, sin depender de los bancos, del estado ni de las ayudas sociales. Solo se necesita un poco de perspicacia, de osadía, de creatividad. De lo contrario estaremos siempre a su merced y harán todo lo posible por confundirnos, estafarnos, arruinarnos.  


EL FRAUDE DE TU NOMBRE EN MAYÚSCULAS 
 

LOS DOCUMENTOS QUE NOS ESCLAVIZAN AL VATICANO I
 

LOS DOCUMENTOS QUE NOS ESCLAVIZAN AL VATICANO II




Diferencias entre la Ley Natural y la ley positiva
 
La Ley Natural es única, inmutable e indeleble. Se funda en la misma naturaleza del ser humano, y por eso vale siempre y para todos. Es independiente de las opiniones particulares, y anterior a todo pacto o convenio humano. Es un derecho absoluto y esencial. No puede ser aprobado ni derogado: solo puede ser reconocido. Existen en el ser humano derechos, deberes, normas de conducta que no son originados por un mandato o concesión de la autoridad humana, sino que provienen de su misma naturaleza. Por ejemplo, el respeto y el amor que los padres deben a sus hijos, y viceversa; la obligación de cumplir lo prometido, el derecho a la vida digna, a expresar opiniones, a defender legítimos intereses, etc. Las Leyes Naturales tienen el carácter de principios morales. Como tales son obligatorias. A ellas están sujetos gobernantes y gobernados. Estas Leyes tienen validez universal porque todos los hombres poseen la misma naturaleza.

Las leyes positivas, en cambio, son las dictadas por el ser humano para ordenar la convivencia, regular los derechos y las obligaciones. No tienen carácter universal y están supeditadas a la Ley Natural o a la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Esto lo saben todos los jueces y legisladores. Tres son los elementos esenciales de la ley positiva:

1. Que sea conforme a la razón y no un mandato arbitrario.

2. Que su objeto sea el bien de la comunidad y no el injusto provecho de un grupo.

3. Que sea dictada por quien tiene legítima competencia para ello y no por un abuso de atribuciones.

Se podría decir que la ley positiva es una interpretación y adaptación de la Ley Natural al ámbito comunitario, por lo tanto es tarea de los legisladores hacer que las leyes positivas sean consensuadas, justas y procuren el bien común. Si incumplen estos principios, cualquier ser humano está en su derecho, incluso en la obligación, a desvincularse completamente de ellas, y no por rebeldía sino por obediencia a la Ley Natural, a los Derechos Universales, que poseen total preminencia sobre las leyes positivas.

No podemos delegar la responsabilidad de nuestros actos en manos de un estado fraudulento que ha demostrado una y otra vez ir en contra del bien común, incumpliendo así sus obligaciones, pues entonces estaremos actuando como tantos nazis en los juicios de Nuremberg, alegando que solo cumplían órdenes. Si el estado funciona solo para unos pocos privilegiados, y en detrimento de la mayoría, es nuestro deber ético y universal denunciar este abuso. Algunos me podrían decir que las teorías rara vez se ajustan a la realidad, que una cosa es  lo que se piensa y otra lo que se hace: haz lo que decimos pero no lo que hacemos. Incluso me podrían tachar de iluso, de vivir en un mundo de fantasía. ¿Acaso es una fantasía defender la dignidad humana? ¿El sentido común? Fantasía es esa monstruosidad del estado, donde un puñado de psicópatas se llevan el 98% del pastel. ¡Eso sí es vivir en un mundo surrealista y descabellado! Yo no estoy dispuesto a formar parte de un mundo gobernado por psicópatas. Si la justicia está al revés, hay que darle la vuelta.


[Esta ilustración lo dice todo: cuánto más asciendes en la pirámide de poder, más desciendes al inframundo, a las cloacas del sistema, y más te llenas de mierda]

 
Para más información sobre el fraude del nombre legal y la Ley Natural, recomiendo leer a Kate of Gaia y Mark Passio, o bien ver el blog y el canal de Joe Knowbody, que posee traducciones de los dos primeros al español: LEY NATURAL (Alicia Ninou) Personalmente no recomiendo a nadie pagar un solo céntimo por ser legalmente libre, pues sé de buena tinta que hay gente que está perdiendo mucho dinero y tiempo por conseguir la condenada tarjeta REML, esa tarjeta de la supuesta libertad, y que en mi opinión no es más que otra estafa. Gente que, por conseguir la soberanía legal, ha terminado incluso encarcelada o ingresada en psiquiátricos. Como ya he dicho antes, no tiene mucho sentido tratar de desvincularse legalmente del nombre legal en un sistema que funciona desde la ilegalidad o el crimen. Tal pretensión es cuanto menos una ingenuidad. Si estoy dando esta información no es para que la gente se desvincule de su nombre legal sino para que tenga una mayor comprensión de cómo funciona realmente el sistema.


 

La élite del poder

La historia nos ha demostrado que no es posible mejorar el sistema combatiéndolo, puesto que es la cúspide oculta del propio poder quien crea y fomenta la rebelión o la disidencia a fin de controlar totalmente ambos bandos, llámense capitalismo o comunismo, izquierda o derecha, conservadurismo o liberalismo, de tal manera que ambas fuerzas se fagocitarán y anularán entre sí sin rebelarse contra el auténtico poder que está en la sombra, como bien se ha podido constatar a través de los diferentes movimientos sociales, regímenes, guerras, revoluciones, etc. La fórmula de este juego de los opuestos es bien sencilla: tesis + antítesis = síntesis.

Muy bien lo debe estar haciendo esta élite para que aún hoy día la mayor parte de la población no haya descubierto el pastel. Muchos seguirán luchando contra el poder sin ser conscientes de que en realidad lo están alimentando, pues cuanto más se desgasten entre sí los miembros o asociados a estos poderes visibles, llámense revolucionarios y conservadores, nobles y campesinos, comunistas y capitalistas, ciudadanos y policías, etc., menos amenazado estará -y más se fortalecerá- el verdadero poder en la sombra: ese ojo invisible de la cúspide de la pirámide que muy sibilinamente se infiltra, confunde y maneja al resto de poderes. Por lo cual, combatir cualquier poder visible es alimentar al verdadero poder en la sombra, que es manejado por una pequeña élite cuya psicopatía es superior al resto de poderes visibles. Altos masones, psicoterapeutas y periodistas de investigación como Gioele Magaldi, Allison Miller y Fritz Springmaier, o exclava/os sexuales MK-Ultra como Arizona Wilder, Cathy O´Brien, Brice Taylor, Cisco Wheeler, Fiona Barnett, Svali Waldrop, Candy Jones, Kerth Barker, etc., han destapado la maquinaria de tortura y muerte del propio sistema revelando hechos de un sadismo más allá de lo concebible, si bien es cierto que una parte de esa información ha podido ser contaminada por sus "programadores". La democracia no es más que el disfraz de la psicopatocracia, del paganismo satánico de la élite mundial, que es la que realmente domina la política y las finanzas. Es el disfraz que le permite al lobo hacerse pasar por oveja; o al demonio hacerse pasar por ángel.

 

 


Innumerables fuentes de información alternativa, como la aportada por el prolífico Dr. Peter Beter, sostienen con pruebas o documentos que fue la familia Rothschild junto con los Rockefeller quienes financiaron tanto el comunismo de Stalin como el fascismo de Hitler. De hecho, ellos alentaron y financiaron la revolución rusa y provocaron la Primera Guerra Mundial para permitir a los illuminati derrocar el poder de los zares en Rusia y trasformar el país en una fortaleza del comunismo, entre otras cosas. No estamos hablando de gente con mucho dinero, sino de los dueños de la Reserva Federal, del Banco Mundial, del Fondo Monetario Internacional, de la Organización Mundial de Comercio y los bancos centrales. Estamos hablando de los dueños de la economía mundial. Así, cada vez que el gobierno federal necesita dinero, debe pedírselo a la Reserva Federal. Ésta lo imprime y se lo presta al Departamento del Tesoro, el cual paga un interés por él. Puesto que el dinero les pertenece por ley, su poder es casi ilimitado. No en vano, Meyer Amschel Rothschild, fundador de la banca que lleva su apellido, dijo en 1810: “Permitidme fabricar y controlar el dinero de una nación, y ya no me importará quiénes sean sus gobernantes”. Sociedades secretas y discretas de la élite que gobierna el mundo 

¿Cómo combatir entonces al verdadero poder en la sombra? Simplemente dejando de participar en su juego de opuestos, matándolo así de inanición, o al menos debilitándolo. Dicho de otra manera: desvinculándonos de cualquier poder visible y no dejándonos seducir por sus baratijas y dulces envenenados. Y esto solo se consigue alejándonos de la trampa del consumismo, creando nuevos sistemas de autogestión y actuando, de puertas afuera, exactamente igual que este poder oculto: de manera encubierta y sibilina, sin revelar nunca nuestras intenciones y acciones, pero haciendo internamente lo contrario: ser más autoconscientes a fin de mejorarnos a nosotros mismos y por ende al mundo. Lo cual nos permitirá alcanzar una mayor libertad de acción sin por ello convertirnos en su presa, en el blando de la diana. Si este método de ocultación le ha servido a la élite para dominar el mundo durante cientos o miles de años, ¿por qué no iba a servirnos a nosotros para liberarnos de ellos? Simplemente utilizando su misma estrategia de ocultación nos volveremos tan invisible a ellos como ellos lo están de nosotros. Quizá incluso más, pues, al actuar desde la autoconsciencia, no necesitaremos revelar implícitamente nuestras intenciones al mundo para no ser destruidos por el Karma personal y universal.    


SOCIEDADES SECRETAS Y DISCRETAS DE LA ÉLITE QUE GOBIERNA EL MUNDO
                                                                    
  
Como bien explica el ya mencionado investigador Jorge Guerra en su blog y canal de YouTube, la dinastía de los Rothschild (una de estas todopoderosas familias) se remonta a la oscura Hermandad Babilónica, a principios de la era cristiana, donde construyeron un poderoso imperio financiero marítimo basado en prestar a la gente un dinero ficticio cobrándoles un interés. Es decir, alguien crea un “dinero” muy elaborado de la nada e insiste en que la gente le pague por hacerlo. Si alguien más hiciera eso, sería arrestado por fraude, pero los bancos lo hacen todos los días muy legalmente. Un engaño financiero que todavía hoy controla al planeta. Los Linajes que llegaron de Babilonia a Venecia se infiltraron en la Iglesia, se casaron con la nobleza, compraron títulos para sí, o simplemente inventaron otros. Por consiguiente, a partir de 1171 se hicieron conocidos a lo largo de Europa como la “Nobleza Negra”. Operaron a través de Italia del norte hasta Génova y en un área que se hizo conocida como Lombardía, entrando al norte en lo que es ahora Suiza, que sigue siendo una fortaleza financiera para la Hermandad. ¿Se entiende por qué nunca es atacada ni participa en guerras, incluso cuando cada país a lo largo de sus fronteras está combatiendo, como así ocurrió en la Segunda Guerra Mundial? Suiza es la base de las operaciones financieras para aquellos que  generan las crisis y las guerras, y por tanto se aseguran que no está involucrada. (Hay hechos tan evidentes que no necesitan de ninguna teoría conspirativa.) No fue hasta 1913, con la creación de la Reserva Federal, cuando el poder de la nobleza negra se hizo casi ilimitado. Lógicamente estas familias nunca saldrán en la lista Forbes de los más ricos, puesto que su modus operandi es valerse de testaferros para dirigir en la sombra y decidir quiénes son y van a ser "los más ricos" del planeta, o los más obedientes. Bajo el lema "divide y vencerás", han dominado durante siglos la política internacional a base de generar crisis económicas, guerras y terrorismo de falsa bandera. Si bien, como dije anteriormente, no debemos caer en la creencia ciega, eso no significa que dejemos de tener en cuenta ciertos indicios y evidencias documentales. No estamos hablando de entidades abstractas como los supuestos arcontes sino de personas con nombres y apellidos que han gobernado el mundo tras el velo de Isis.  

Siendo consciente de que estas fuentes no oficiales de información encajan como piezas de un puzle en la realidad que vivimos, actuaré en consecuencia sin esperar a que el telediario o la información oficial me las confirme, algo que muy difícilmente ocurrirá. Si, por ejemplo, tengo indicios de que mi vecino es un psicópata aun no pudiéndolo comprobar, no se me pasará por la cabeza dejar a mi gato bajo su cuidado. Así pues, mis indicios y evidencias me llevan a respaldar la teoría no oficial de que la finalidad de estas trece familias milenarias que componen la élite mundial es desgastar la estabilidad emocional de la sociedad para implementar un Nuevo Orden Mundial bajo un único gobierno totalitario, generando terrorismo de falsa bandera y fomentando subrepticiamente la división y la violencia como justificante para la implantación masiva de microchips en la población, ejerciendo así un control absoluto sobre la misma. Intentar, por lo tanto, combatir frontalmente este poder es alimentarlo, ya que solo se fortalece a través del conflicto y la división. No obstante, como ya dije anteriormente, no descarto la posibilidad de poder luchar frontalmente contra el poder y comprometerlo de alguna forma siempre y cuando lo hagamos de manera anónima e individual, o bien contemos con un pequeño grupo de expertos muy disciplinados y compenetrados entre sí, unidos por una profunda y demostrada lealtad. 


VÍCTIMAS REALES DEL CONTROL MENTAL  

Es bien sabido, por ejemplo, que uno de los puntos más relevantes de su agenda global es idiotizar o envenenar “sosteniblemente” a la población para así facilitar esta transición al gobierno único, ya sea a través de los medios de comunicación, las vacunas, la comida industrial o bien a través de geoingeniería como el HAARP, los chemtrails y demás armas químicas, electromagnéticas, psicotrónicas y bacteriológicas. Lógicamente nada de esto saldrá a la luz pública excepto como fórmula de desprestigio hacia los llamados "conspiranoicos", ya que es esta élite quien controla los medios de comunicación o las grandes firmas editoriales y bien saben cómo idear y mezclar las más falsas y absurdas conspiraciones de las verdaderas a fin de controlar la disidencia y ridiculizar a quienes no sostienen la teoría oficial. Esto es algo que han venido haciendo desde hace milenios, fabricando religiones coercitivas y manipuladoras para sus intereses y falsificando la historia. Igualmente se han apropiado de los más valiosos descubrimientos científicos y arqueológicos, dándole al profano solo las migajas y las mentiras. A través de agencias de inteligencia  como la CIA e instituciones de experimentación psicológica o de lavado de cerebro (programas de control mental mediante trauma "MK-Ultra" y "Monarch") como Tavistock, For, Warhton University, Institute for Policy Studies, NTL, etc., ellos crearon el fenómeno del ídolo musical y las fans como mecanismo de control mental de masas, sumergiendo al país en un mar de drogas de diseño como el LSD a fin de erosionar y desprestigiar el movimiento de rebelión juvenil contra la guerra de Vietnam.


INSTITUTO TAVISTOCK, CONTROL MENTAL DE MASAS
 

De hecho el rock y posteriormente el heavy metal se convirtieron en mecanismos ideales para inducir determinados estados alterados de conciencia que facilitaban la total asimilación de mensajes simbólicos o subliminales de las letras de las canciones, actuando como disparadores mentales. Se dice que el filósofo y musicólogo Theodor Adorno compuso muchas de las canciones de los Beatles, que sin duda fueron buenos intérpretes pero programados MK-Ultra, como así dejaron ver de manera implícita en las portadas de sus discos y en las letras de algunas de sus canciones. Y esto sucede en la mayoría de las estrellas del rock y del pop actual, cuyo nivel de programación ya es absolutamente descarado. A fin de no saturar al lector con largas y detalladas explicaciones, adjunto, a continuación, tres vídeos donde, de manera muy resumida y contundente, se explica cómo funciona el programa MK-Ultra y cuál es su objetivo. Los siguientes vídeos  serán progresivamente más detallados pero no menos interesantes. Canal de YouTube "LIBERÉMONOS DE LA MATRIX"


MK-ULTRA, TESTIMONIOS 


MK-ULTRA MÉTODOS DE MANIPULACIÓN I


MK-ULTRA, MÉTODOS DE MANIPULACIÓN II


CÓMO Y PARA QUÉ CREAN ESCLAVOS MK-ULTRA I


CÓMO Y PARA QUÉ CREAN ESCLAVOS MK-ULTRA II 
 
 
CONTROL MENTAL INDETECTABLE
 
 
CATHY O`BRIEN, VÍCTIMA CONTROL MENTAL (VÍDEO-AUDIO)
 
 
BRICE TAYLOR, CONTROL MENTAL REVELADO (VÍDEO-AUDIO)
 

Posteriormente inundaron el país con otro tipo de drogas adictivas devastadoras como la cocaína y la heroína a fin de fomentar la delincuencia y justificar medidas represivas de control a la ciudadanía. Unos documentos con sello federal estadounidense que fueron desclasificados, apuntan que la CIA acudía al narcotráfico para llenar sus arcas y realizar sus operaciones clandestinas. Esto comenzó en los años 70 y tuvo su punto culminante en los 90. Más de 8000 documentos del Gobierno federal desclasificados por el Acta de Información Pública revelan los detalles de estos controvertidos vínculos. Informes de la década de los 80 muestran que para contrarrestar la presencia militar soviética en Afganistán, EEUU gastó más de 2000 millones de dólares en el financiamiento de la resistencia afgana a través de los cárteles de la droga. Según el Bureau de Drogas y Crímenes de la ONU, con la llegada de EEUU a Afganistán se habría incrementado de forma considerable el cultivo de la adormidera, pues en el 2007 el 93% de los opiáceos del mercado mundial procedían de Afganistán. Actualmente la superficie de tierra dedicada a la producción de opio en territorio afgano supera el cultivo de la coca en América Latina, siendo el opio y la coca las principales fuentes de financiación de una CIA convertida en la mayor transnacional de la droga. Así, desde 2004, un billón de dólares del tráfico de opio habría sido utilizado para financiar la guerra en todos los frentes. No es de extrañar que el hijo de Pablo Escobar, el mayor narcotraficante de la historia, afirmara en su biografía que el mayor comprador de su padre no era otro que el gobierno norteamericano. 

Ellos mismos se arrogan el mérito de ser los fundadores de la democracia y la "libertad", cuando en realidad la democracia ha sido la  más productiva y rentable de sus incontables dictaduras, ya que otorgándole una pocas concesiones al ciudadano y haciéndole creer que es libre, consiguen explotarlo mucho más eficaz que a través de una dictadura convencional. Esto es algo que se ha podido comprobar a lo largo de los siglos. El desgaste de medios que conlleva la gigantesca red de espías, fuerzas de seguridad y estadistas de una dictadura convencional sumado al bajo espíritu competitivo del ciudadano que es forzado a obedecer,  no compensa su muy limitado nivel de productividad y creatividad. Todo lo contrario de la democracia capitalista, donde el ciudadano ya no necesita ser reprimido ni censurado ya que él mismo se autocensura voluntariamente por el bien del Estado, al que percibe como una benevolente figura paternal. De igual manera actuará gratuitamente como un colaborador afanoso y diligente del sistema, lo que permite matar dos pájaros sin pegar un solo tiro. No obstante esta élite de psicópatas necesita generar ciertas dictaduras convencionales repartidas por el mundo que permitan tensar y reforzar la propia estructura democrática a través del miedo o la amenaza, como así ocurrió en la muy rentable Guerra Fría entre Estados Unidos y la Unión Soviética, y actualmente con China, Rusia, Irán, Venezuela y Corea del Norte. Este ARTÍCULO DE PEDRO BUSTAMANTE  (uno de sus poquísimos artículos salvados tras su extraña desaparición pública, incluida la desaparición de todo su trabajo: vídeos, blog y libros) explica brillantemente cómo se retroalimenta el sistema. 




Ahora se sabe que kin Yo Nun, este ridículo dictador de Corea con aspecto de malo de una película galáctica de serie B, no es más que otro títere de la élite, un programado MK-Ultra de la CIA estratégicamente vestido y ataviado para ser públicamente mostrado como un peligroso dictador chiflado, pero esta vez con estética futurista seudohitleriana. Si tenemos en cuenta que el mercado de las armas es el más rentable que existe junto al mercado de la droga, y que ambos dependen intrínsecamente entre sí, se entenderá por qué esta élite necesita generar dictaduras para mantener sus intereses plenamente activos. Igualmente le sirve, y esto es todavía más importante, para forzar una mayor cohesión de la ciudadanía y por ende una mayor productividad ante la amenaza de un supuesto enemigo, dándose las condiciones ideales para justificar -con la benevolente excusa de la protección al ciudadano- restricciones jurídicas o de derecho, reforzándose así los programas de control hacia la población sin perder por ello la apariencia de libertad, aunque esta libertad ya prácticamente no exista ni siquiera como ilusión. Digamos que la democracia necesita del poli malo para generar un "sano" estrés emocional en el ciudadano que permita extraer lo máximo de él. Tesis + antítesis = síntesis.
 
 
ESTUPENDA EXPLICACIÓN TEATRAL DE CÓMO FUNCIONA EL SISTEMA
 
  
  
 
 
Lo extraordinario de todo esto no es que exista una cúpula del poder que intente implícitamente mantenernos bien sumisos y controlados, pues esto es algo que lleva haciéndose al máximo nivel desde los inicios de la revolución industrial. Lo realmente asombroso es que actualmente, con toda la información que contamos en Internet, apenas se generen revueltas o manifestaciones ciudadanas ante lo que está sucediendo, empezando por todos esos atentados de falsa bandera donde descaradamente se utilizan a los mismos actores para interpretar a víctimas o a testigos en diferentes  escenarios terroristas, como así se ha podido demostrar en múltiples fotos y grabaciones; por no hablar de una clarísima simbología y numerología relacionada con la alta masonería y la cábala que se repite en cada uno de estos atentados o masacres. Ahí tenemos el famoso atentado del 11-S del 2001, donde la corresponsal Jane Standley anuncia en directo desde la BBC la caída del edificio Salomon Brothers (WCT 7) 23 minutos antes de que colapsara, estando el edificio claramente visible detrás de ella.


PRUEBAS EVIDENCIALES DEL AUTOATENTADO


Este flagrante desprecio hacia el ciudadano, este insulto a la inteligencia humana es una clara muestra de su repugnante sadismo. No es que sean unos chapuceros, pues presupuesto no les falta para pagar a más actores y no dejar tantas pistas y evidencias al descubierto, más bien se aseguran una sólida coartada ante ciertas fuerzas del universo, aunque resulte contradictorio. De esta manera pueden justificarse alegando que en cada uno de sus sacrificios masivos han dejado, de manera implícita, suficientes pruebas o evidencias de la auténtica verdad, por lo cual se eximen de la acusación universal de actuar con ocultación. Quizá por ello permiten que todas esas esclavas MK-Ultras como Cathy O´Brien o Brice Taylor revelen al mundo algunas de sus atrocidades. Quizá incluso lo hayan ideado, pues de lo contrario jamás permitirían semejante osadía. 


NUNCA HUBO AVIONES EN EL 11-S, FUE UNA PUESTA EN ESCENA
 
 
HASTA DONALD TRUMP LO ADMITE: EXPLOTARON BOMBAS SIMULTANEAMENTE
 

Este fenómeno de la falsa bandera no es nuevo y lleva practicándose desde los orígenes de la civilización. De hecho la mayoría de los acontecimientos relevantes del siglo XX fueron propiciados por falsas banderas como el incidente de Gliwice, que sirvió de inicio para la Segunda Guerra Mundial; o bien el incidente Mukden de 1931, que sirvió de justificación para la ocupación del noroeste de China por parte del Ejército Imperial Japonés; o bien el incidente de Tonkín, un falso ataque naval ideado por EEUU para justificar la invasión de Vietnam; o bien la Operación Gladio, llevada a cabo desde 1945 a 1992, y que consistió en una red coordinada por la CIA y el MI6 (servicio de inteligencia británico) para organizar múltiples atentados de falsa bandera en toda Europa, desde secuestros hasta fusilamientos masivos con el fin de culpar y desacreditar a la izquierda europea. En este sentido, la CIA admite que en la década de 1950 contrató a unos iraníes para que se hicieran pasar por comunistas y perpetraran una serie de bombardeos en Irán con el fin de poner al país en contra de su primer ministro elegido democráticamente. Del mismo modo, según reveló en 2012 un documento desclasificado del Pentágono, EEUU llevó a cabo una campaña para vincular a Irak con los ataques del 11 de septiembre y utilizar este hecho como una de las principales justificaciones para el inicio de la guerra contra dicho país. Una cuarta parte de las operaciones de bandera falsa enumeradas por Infowars corresponden a EEUU, que las ha utilizado para provocar conflictos internos en los países enemigos o bien justificar invasiones. El 7 de mayo el crucero de pasajeros Lusitania fue torpedeado y hundido. Estados Unidos alegó que 1.198 civiles perdieron la vida en el suceso, y por esa razón decidieron entrar en la gran guerra. Años más tarde se reveló que el buque transportaba tropas, armamento y municiones, no alimentos y materias primas como se apuntó desde Washington. Según cuenta el diario Cambio 16, en 1995 el agente especial y cabeza visible del FBI en Los Ángeles dijo en una entrevista en televisión que la mayoría de ataques terroristas son cometidos por la CIA y el FBI con carácter de falsa bandera. Dichas declaraciones fueron subrayadas por el Teniente General William Odom, en calidad de director de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA), y añadió que los Estados Unidos han usado el terrorismo durante mucho tiempo, apuntando que el Senado intentó sacar a la luz una ley contra el terrorismo internacional durante la administración Reagan, pero que se encontró con que los abogados estaban en contra porque su propio país la violaría. 
 
 
 
 
 
¿Qué otra cosa fue el  11-S sino la guinda del pastel? Lo más preocupante de todo esto es que muy poca gente parece protestar. Tenemos pruebas documentadas de que nuestros gobernantes son criminales, de hecho la propia CIA y el FBI, ante numerosas evidencias, no han tenido más remedio que reconocer su participación en no pocas operaciones de contrainteligencia y falsas banderas. Pero todo esto no parece generar ninguna reacción en la población. ¿Qué más pruebas necesitamos para convencernos de que estamos siendo gobernados por auténticos dementes, y que la gran mayoría de los atentados de terrorismo que actualmente acontecen por todo el mundo son de falsa bandera? Muy seguramente, dentro de unos 20 años, la CIA admitirá que lo del 11-S fue un atentado de falsa bandera, de la misma manera que hace unos pocos años admitió la falsa bandera del incidente de Tonkín, que propició la guerra de Vietnam. Y seguramente nada pasará. Ya nos han inmunizado ante tanta hipocresía y criminalidad. La población seguirá votando a sus políticos con la esperanza de que las cosas mejoren de una vez.

Hay que entender que esta élite del poder es profundamente ritualista, iniciática. Ellos mismos se denominan satánicos y luciferinos, realizando algunos de sus rituales "más suaves" en escenarios ya conocidos como el Bohemian Grove. Igualmente se consideran trabajadores del mal, aunque también creen en la necesaria existencia del bien. Digamos que ellos justifican su perversidad afirmando que el mal es la necesaria dualidad del bien. Pero no han comprendido o no quieren comprender que el mal es simplemente la ignorancia del bien, ya sea por desconocimiento, comodidad o indolencia, y que de ninguna manera se ha de ejercer el mal intencionadamente o como justificación de esta dualidad. El mal ya viene incluido en la propia vida o la naturaleza en forma de plagas, enfermedades, terremotos, erupciones, etc., y no necesita que unos pervertidos traten de justificar su psicopatía elaborando una ridícula filosofía del mal. Ahora bien, como sirvientes del mal, de supuestas entidades del bajo astral, ellos saben muy bien que van en contra del proceso natural de la vida, que siempre tiende al bien, a la evolución, a la regeneración, por lo cual su situación cósmica es terriblemente frágil y precaria aunque parezca lo contrario. Al ir a contracorriente actúan como un cáncer y tienen todas las de perder a largo plazo. Por lo cual, si quieren conservar por más tiempo su ridículo poder material, han de cuidarse mucho de no atacar a quienes van a favor de la corriente cósmica o actúan con la Ley Natural. De ahí su empeño por seducirnos con toda suerte de entretenimientos y venenos tecnológicos que no hacen sino convertirnos en afanosos seguidores del sistema, cada vez más infantilizados, idiotizados, lobotomizados. Lógicamente esto solo puede ser posible mediante una dictadura encubierta como es la democracia, donde la gente cree tener derechos y libertades.
 
A fin de no saltarse las leyes universales del libre albedrío, necesitan que nosotros mismos entremos voluntariamente al matadero. Y aunque parezcan muy astutos e inteligentes, no son más que kamikazes, suicidas de su propio espíritu, pues prefieren someterse a una autodesconexión espiritual a cambio de un poder material que no podrán llevarse a un nivel más alto de vibración, más allá de la muerte del cuerpo físico. Por lo cual -a numerosas evidencias y testimonios me remito- es muy posible estén pactando con entidades del inframundo para mantener este poder material en sucesivas reencarnaciones, sin querer ser conscientes de que, espiritualmente, todos somos dioses creadores. ¿Cómo puede compararse cualquier logro material a eso? ¡Es como si se mataran por conquistar un grano de arena en el desierto, o una gota de agua bajo la lluvia! Se creen superiores al resto de seres humanos y solo son esclavos de estas ridículas entidades de baja vibración, a las cuales alimentan energéticamente con el miedo y las bajas pasiones. Por eso les llamo irónicamente la élite, el poder, pues solo son propietarios de un grano de arena, y ni siquiera por mucho tiempo. Como dice el dicho: "Dime de qué presumes y te diré de qué careces". Si tanto desean el poder es porque se sienten absolutamente ínfimos, vacíos, ridículos. Si tanto desean controlar es porque no poseen ningún conocimiento ni control de sí mismos. Bien saben que la ambición material es el mayor obstáculo para conectarnos conscientemente a nuestro espíritu y convertirnos en dioses creadores, por ello prefieren ser destructores de lo sagrado, dueños de lo perecedero. Es como si estuvieran canjeando una montaña de oro por un pedazo de mierda. ¿Es que no saben que todo lo bueno o malo que le hacemos al mundo nos es devuelto multiplicado por la Ley Cósmica de Atracción? La frecuencia energética que elegimos y proyectamos al mundo nos es devuelta por resonancia con esa misma frecuencia amplificada. Recogemos todo lo bueno o malo que sembramos, ya sea en esta o en las siguientes reencarnaciones y desencarnaciones. Y no solo nosotros, también nuestros descendientes recogerán -por esa misma resonancia- los frutos dulces o envenenados de nuestra cosecha. Y esto, en mi opinión, nada tiene que ver con recompensas o castigos de un dios paternal, sino con Leyes Cósmicas tan sólidas como la ley de la gravedad. ¿De verdad piensan estos psicópatas que van a librarse de estas Leyes mediante la burda estrategia de mostrarnos implícitamente sus intenciones? Eso es similar a un profesor de matemáticas que habla en un dialecto desconocido para después culpar a sus alumnos de no entenderle. ¿Por qué narices deberían entenderle? ¡No está allí para aprender idiomas! No a todo el mundo tiene por qué interesarle la simbología cabalística y masónica de estos satánicos. ¿De verdad creen que con tan ridícula estrategia van a salirse de rositas? Pueden engañarse a sí mismos todo lo que quieran, pero no a su inconsciente ni al inconsciente colectivo, que siempre operará en el marco de estas Leyes Cósmicas. Por lo cual, lo único que están consiguiendo es alargar por siglos o milenios su proceso kármico en este plano material. 
 
Por desgracia su masoquismo es tan grande como su sadismo, pues a fin de convertir a sus futuros sucesores en perfectos psicópatas, en parásitos energéticos de la civilización humana, han de someterlos desde que nacen a una dura programación mental disociativa mediante traumas cada vez más extremos e inhumanos donde es habitual el abuso sexual ritual y el sacrificio de niños raptados por parte de otros niños iniciados, como muy bien ha explicado detalladamente la mencionada ex-illuminati Svali Waldrop, la psicoterapeuta Allison Miller y los investigadores Kerth Barker y Fritz Springmaier, entre otros. Solo así se le puede borrar a un ser humano todo rastro de humanidad o sentido común. El adulto que ha pasado por este tipo de programación mediante trauma, que ha sido repetidamente sodomizado y forzado a fragmentarse en diferentes personalidades compartimentadas, se convierte en la máquina "perfecta" para ocupar un puesto de privilegio en la alta jerarquía y planificar, por ejemplo, un atentado de falsa bandera con cientos o miles de víctimas. Así crean un problema para generar una solución todavía peor bajo la apariencia de orden o democracia. Esto también les sirve de justificante para declararse inocentes ante el universo, aduciendo que nunca tuvieron la oportunidad de elegir entre el bien y el mal, ya que fueron obligados a ser esclavos del mal antes incluso de nacer, liberándose así de las fuerzas kármicas. Pero no comprenden, o no quieren comprender, que esta hipótesis solo es factible en aquellos que están tan dañados y enfermos como para no distinguir entre el bien y el mal. Aquellos que sí son capaces, que comprenden claramente las consecuencias del mal, haciendo oídos sordos a los llamados de su alma, no tienen la menor justificación. Toda persona adulta y capaz de distinguir entre el bien y el mal es responsable de sus actos, independientemente de su educación o entorno.   
 
 
DEMISTIFICANDO LO OCULTO, ¿QUÉ ES EL SATANISMO? (Mark Passio) 
  

ÓRDENES ILLUMINATI
  
 

 
 
Paradójicamente también creen en la existencia del karma, por lo que, según ellos, necesitan seguir unos principios muy estrictos para así evitar grandes contratiempos o desarreglos en las leyes universales. Básicamente estos principios permiten, según su aberrante interpretación ocultista, asesinar o sacrificar ritualmente a cualquier persona que haya pertenecido o se haya criado en una de sus logias o agencias de inteligencia, habiendo realizado previamente un juramento de fidelidad o confidencialidad de por vida. Y aquí se engloba toda una serie de "técnicos de mantenimiento" de primer y segundo nivel tan diversos como políticos, jueces, banqueros, financieros, y ciertos científicos, militares, policías, religiosos, periodistas, actores de cine, cantantes, etc., donde, de vez en cuando, son invitados a participar en rituales de sexo y sangre a fin de reforzar sus pactos de silencio, siendo habitual el sacrificio de niños. Lógicamente solo captarán a los que hayan dado pruebas de una ambición desmedida y una cierta psicopatía. La primera vez solo serán orgías con muchachas/os de 17 o 18 años. La siguiente vez será con niños. Si al principio el captado da muestras de incomodidad o declara abiertamente su rechazo a tales prácticas, será rápidamente apartado de la logia y se le mostrarán vídeos donde ha sido grabado realizando actos inconvenientes con menores. Se le instará a guardar silencio bajo la amenaza de ser desprestigiado con la divulgación pública de esas grabaciones, lo que conllevará la destrucción de su reputación, de su empleo y una buena temporada en prisión. Si el captado, en cambio, no da muestras de incomodidad y realmente disfruta de esas prácticas, se le mantendrá en la logia pero se le hará saber, igualmente, que en caso de hablar demasiado, será públicamente destruido o asesinado. Pero no pueden, como ya hemos dicho, hacer esto mismo con el profano, alguien que no haya participado en estos rituales ni pertenecido a la logia, si bien es cierto que muchas veces tratarán de presionarlo o amenazarlo si actúa en contra de sus intereses o consigue comprometerlos de alguna manera. Pero bien saben que no deben asesinarlo. (Parece que esto lo han aprendido por las malas porque la mayoría de estos satánicos no gozan de un buen karma que digamos, y muy seguidamente suelen sufrir accidentes, extrañas enfermedades o agónicas muertes.) Así pues, aquel que quiera ascender en la jerarquía del poder o la fama deberá involucrarse en sórdidos rituales de sexo y mancharse de sangre inocente a fin ser aceptado. De esta manera la cúpula del poder se garantiza que ninguno de sus "técnicos" se vaya de la lengua, ya que todos han sido grabados sin saberlo. 



Esto es mucho más habitual de lo que se piensa, y hay numerosas redes de prostitución infantil utilizadas por altos cargos del gobierno y la banca para protegerse entre sí, como así cuentan algunas MK-Ultras. Puesto que ellos manejan a la policía (y altos cargos de la misma son infiltrados o están "manchados"), es fácil entender por qué estos hechos apenas salen a la luz. Y si alguna vez se encuentra el cuerpo de alguno de estos niños, le echarán el muerto a cualquier robaperas dispuesto a aceptar un jugoso adelanto económico a cambio de diez años de cárcel, o bien a cambio de una fuga con modificación de la identidad, como así ocurrió en España con el caso de las niñas de Alcácer. Mucha de esta información que estoy desvelando procede de canales de información alternativa muy minoritarios que han sido repetidamente presionados o censurados por su contenido. No estamos hablando de cuatro frikis con mucho tiempo libre sino de expertos muy competentes que están arriesgando su vida por desvelar algunos de estos hechos, como por ejemplo el periodista y criminalista Juan Ignacio Blanco, el mayor investigador del crimen de las niñas de Alcácer. O bien el periodista más amenazado y perseguido de España: don Josele Sánchez, director de La Tribuna de España, quien tuvo que refugiarse en otro país para salvar su vida. Lógicamente nadie es amenazado o perseguido por el sistema a menos que denuncie la falsedad o la criminalidad del sistema, esto es evidente. De la misma manera que aquellos que muestran su lealtad incondicional al sistema recibirán multitud de condecoraciones y honores. Afortunadamente la verdad es muy fácil de distinguir, sobre todo cuando alguien tan ejemplar como el mencionado Josele Sánchez acusa reiteradamente a altos cargos del poder por pederastia y asesinato, y ninguno de los aludidos se atreve a interponer una querella. Tanta cobardía los delata. Y si bien no me siento atraído o identificado con el sentimiento católico y patriótico de don Josele Sánchez, eso no significa que mi admiración y estima hacia este gran hombre decrezca un ápice. Gracias a seres humanos como él, este poder putrefacto ya no lo tiene tan fácil para llevar a cabo actos tan abominables. Considero, pese a quien le pese, que negarse a conocer estos hechos y difundirlos, es dar vía libre para que sigan ocurriendo con total impunidad. Hay que entender que esto nos afecta a todos, y en cualquier momento nos puede ocurrir a nosotros o a los nuestros.




No sorprende que el periodismo esté completamente secuestrado por el poder, como bien afirma Juan Ignacio Blanco, pues todo lo que nos cuentan en la televisión y los periódicos son simples cuentos o guiones adaptados a un gran escenario lleno de actores, llámense políticos, periodistas, científicos, académicos, historiadores, banqueros, filántropos, activistas, ecologistas, mandos policiales, militares, eclesiásticos, astronautas...  Insto al lector a investigar en Internet (el único medio de comunicación donde aún existe un cierto margen de libertad) todo lo relativo a las desapariciones de menores y los rituales satánicos, pues no quiero nombrar, por su seguridad, a otros investigadores que están dando información muy valiosa sobre estos temas; investigadores heroicos que están siendo perseguidos y acosados por el poder. Bien sabe esta élite que una sola verdad filtrada a los medios podría echar abajo, como un castillo de naipes, toda la gran mentira del sistema. 

Protocolo XII: "Todos los periódicos editados por nosotros serán aparentemente de tendencias y opiniones las más opuestas, lo que despertará la confianza en ellos y les atraerá a nuestros adversarios sin recelos; caerán en el lazo y resultarán inofensivos. Un órgano, cuando menos, será el antípoda de nuestras ideas. Nuestros contrarios tomarán en este pseudo opositor por un aliado suyo y nos descubrirá su juego. Representarán nuestros periódicos todas las tendencias: las aristocráticas unos, las republicanas otros, igualmente las revolucionarias y aun las anarquistas; pero esto, naturalmente se entiende, mientras esté en vigor la Constitución". 
 
 
EL FINANCIERO RONALD BERNARD EXPONE A LA ÉLITE ("Liberémonos de la matrix")
 
 
DEMANDA DE MUJERES Y NIÑAS POR PARTE DE GRUPOS DE PODER 


Tampoco es de sorprender que todos los presidentes norteamericanos hayan estado vinculados a una de estas logias masónicas-satánicas, pues no es posible acceder a los primeros puestos de la política si no es bajo previa iniciación. Oficialmente se conoce una larga lista de políticos internacionales vinculados a las treinta principales logias mundiales. ¿Acaso esta élite se va a arriesgar a que cualquier político con afán de protagonismo les arruine el negocio? Prácticamente todos los "gobernantes" políticos del planeta, sean cristianos, judíos, musulmanes y comunistas, han de realizar pactos de sangre con alguna de estas logias satánicas elitistas, inclusive los programados MK-Ultra que han sido contratados por la CIA para trabajar en esa gran productora de cine llamada Isis. Algunos investigadores o altos masones como Gioele Magaldi afirman que el propio Bin Laden era un alto iniciado cuya misión era interpretar al primer gran villano del siglo XXI. Debemos entender que la élite no pertenece a ningún país, pero sí utiliza a unos pocos como su centro de operaciones. Se intenta hacer creer que EEUU en un país democrático, sobre todo para sus habitantes, cuando la realidad es que se trata de un régimen totalitario y perverso que actúa de manera encubierta y no duda en aplastar económica o armamentísticamente a cualquier país que no obedezca sus órdenes o acepte sus chantajes, como así ocurrió en Libia bajo el gobierno de Gadafi, y que pasó de ser un país moderno y autosuficiente -sin excesivo control de la élite-, a convertirse después de la guerra en un país pobre y caótico. El modus operandi de estas guerras es bien sencillo, y se ha venido repitiendo una y otra vez a lo largo del siglo XX y XXI, en especial con la Primavera árabe: primero se envía a un ejercito de mercenarios (camuflados) al país que se desea expoliar con el fin de crear caos y provocar una guerra civil, a la vez que los grandes medios de comunicación tratan de convencer al mundo de que el pueblo, sumido en la miseria, se ha levantado en armas para derrocar a un tirano. Conseguido esto, se envía oficialmente a la ONU y a su ejército "de paz" para defender la democracia. Y esto mismo ha sucedido en Siria, la cuna de la civilización, un país legendario completamente arrasado por el simple hecho de no ser dependiente de la ONU y carecer de deuda internacional. ¿Qué se desprende de esto? Que cualquier país que no se someta a los dictados de la élite mundial será severamente castigado o destruido. Y es que a esta élite le conviene endeudar al mayor numero de países a fin de explotarlos mejor y tener pleno control sobre ellos, utilizándolos como filiales para su agenda globalizadora, algo que prácticamente ya han conseguido. Como dijo Mayer A. Rothschild "Dadme el control sobre el dinero de una nación y no me importará quién gobierne". Bien saben estos psicópatas que es más inteligente arrasar un país con deudas impagables que con bombas. Así mismo necesitan financiar y publicitar a las grandes ONG aparentando ayudar a los países del Tercer Mundo, cuando la realidad es que necesitan mantener indefinidamente en la pobreza a estos países a fin de controlarlos mejor y no pagar un alto precio por sus recursos naturales o por utilizarlos como filiales. Ellos siempre darán a los medios de comunicación (manejados por ellos mismos) una versión de los hechos completamente invertida de la realidad, convirtiendo a sus victimas en verdugos y proclamándose ellos mismos salvadores de la democracia. Una estrategia que no han dejado de utilizar desde el fin de la Segunda Guerra Mundial. Ya sabemos que "la historia la escriben los ganadores". A continuación adjunto una lista de "10 estrategias de manipulación mediática", elaborada por el gran lingüista y filósofo Noam Chomsky, en relación a los medios de comunicación de masas, y que nos ayudará a comprender mejor cómo funciona el sistema:  
 
1. La estrategia de la distracción. El elemento primordial del control social es la estrategia de la distracción que consiste en desviar la atención del público de los problemas importantes y de los cambios decididos por las elites políticas y económicas, mediante la técnica del diluvio o inundación de continuas distracciones y de informaciones insignificantes. La estrategia de la distracción es igualmente indispensable para impedir al público interesarse por los conocimientos esenciales, en el área de la ciencia, la economía, la psicología, la neurobiología y la cibernética. Mantener la Atención del público distraída, lejos de los verdaderos problemas sociales, cautivada por temas sin importancia real.

2. Crear problemas, después ofrecer soluciones. Este método también es llamado “problema-reacción-solución”. Se crea un problema, una “situación” prevista para causar cierta reacción en el público, a fin de que éste sea el mandante de las medidas que se desea hacer aceptar. Por ejemplo: dejar que se desenvuelva o se intensifique la violencia urbana, u organizar atentados sangrientos, a fin de que el público sea el demandante de leyes de seguridad y políticas en perjuicio de la libertad. O también: crear una crisis económica para hacer aceptar como un mal necesario el retroceso de los derechos sociales y el desmantelamiento de los servicios públicos.

3. La estrategia de la gradualidad.  Para hacer que se acepte una medida inaceptable, basta aplicarla gradualmente, a cuentagotas, por años consecutivos. Es de esa manera que condiciones socioeconómicas radicalmente nuevas fueron impuestas durante las décadas de 1980 y 1990: Estado mínimo, privatizaciones, precariedad, flexibilidad, desempleo en masa, salarios que ya no aseguran ingresos decentes, tantos cambios que hubieran provocado una revolución si hubiesen sido aplicadas de una sola vez.

4. La estrategia de diferir.  Otra manera de hacer aceptar una decisión impopular es la de presentarla como “dolorosa y necesaria”, obteniendo la aceptación pública, en el momento, para una aplicación futura. Es más fácil aceptar un sacrificio futuro que un sacrificio inmediato. Primero, porque el esfuerzo no es empleado inmediatamente. Luego, porque el público, la masa, tiene siempre la tendencia a esperar ingenuamente que “todo irá mejorar mañana” y que el sacrificio exigido podrá ser evitado. Esto da más tiempo al público para acostumbrarse a la idea del cambio y de aceptarla con resignación cuando llegue el momento.

5. Dirigirse al público como criaturas de poca edad. La mayoría de la publicidad dirigida al gran público utiliza discurso, argumentos, personajes y entonación particularmente infantiles, muchas veces próximos a la debilidad, como si el espectador fuese una criatura de poca edad o un deficiente mental. Cuanto más se intente buscar engañar al espectador, más se tiende a adoptar un tono infantilizante. ¿Por qué? Si uno se dirige a una persona como si ella tuviese la edad de 12 años o menos, entonces, en razón de la sugestionabilidad, ella tenderá, con cierta probabilidad, a una respuesta o reacción también desprovista de un sentido crítico como la de una persona de 12 años o menos de edad.

6. Utilizar el aspecto emocional más que la reflexión. Hacer uso del aspecto emocional es una técnica clásica para causar un corto circuito en el análisis racional, y finalmente al sentido crítico de los individuos. Por otra parte, la utilización del registro emocional permite abrir la puerta de acceso al inconsciente para implantar o injertar ideas, deseos, miedos y temores, compulsiones, o inducir comportamientos.

7. Mantener al público en la ignorancia y la mediocridad.  Hacer que el público sea incapaz de comprender las tecnologías y los métodos utilizados para su control y su esclavitud. “La calidad de la educación dada a las clases sociales inferiores debe ser la más pobre y mediocre posible, de forma que la distancia de la ignorancia que planea entre las clases inferiores y las clases sociales superiores sea y permanezca imposibles de alcanzar para las clases inferiores.

8. Estimular al público a ser complaciente con la mediocridad. Promover al público a creer que es moda el hecho de ser estúpido, vulgar e inculto, o demostrar una hipócrita sensibilidad y preocupación por “los más necesitados”.

9. Reforzar la autoculpabilidad. Hacer creer al individuo que es solamente él el culpable por su propia desgracia, por causa de la insuficiencia de su inteligencia, de sus capacidades, o de sus esfuerzos. Así, en lugar de rebelarse contra el sistema económico, el individuo se autodesvalida y se culpa, lo que genera un estado depresivo, uno de cuyos efectos es la inhibición de su acción. ¡Y, sin acción, no hay revolución!
 
10. Conocer a los individuos mejor de lo que ellos mismos se conocen. En el transcurso de los últimos cincuenta años, los avances acelerados de la ciencia han generado una creciente brecha entre los conocimientos del público y aquellos poseídas y utilizados por las elites dominantes. Gracias a la biología, la neurobiología y la psicología aplicada, el “sistema” ha disfrutado de un conocimiento avanzado del ser humano, tanto de forma física como psicológicamente. El sistema ha conseguido conocer mejor al individuo común de lo que él se conoce a sí mismo. Esto significa que, en la mayoría de los casos, el sistema ejerce un control mayor y un gran poder sobre los individuos, mayor que el de los individuos sobre sí mismos. 



    
Es importante saber que el mundo funciona más bien al contrario de lo que nos han contado. El sistema político, judicial, policial y militar está básicamente para proteger o defender a la élite. El terrorismo es creado y financiado por los gobiernos o servicios secretos como la CIA para generar pánico en la población y así dominarla mejor, de hecho es precisamente el estado quien crea y financia comandos terroristas de cualquier ideología para luego exprimirlos, como así se demostró en el caso "Faisán" con la banda terrorista ETA, donde un conocido partido político español actuaba como recaudador de la banda, de manera similar a un vulgar "chuloputas". Y es que cada país tiene su particular 11-S. ¿Qué otra cosa fue el atentado del 11-M en Madrid de 2003, que dejó casi doscientos muertos, sino un autoatentado planeado y dirigido por la CIA bajo el beneplácito de los cuatro o cinco principales partidos políticos españoles, que pensaban sacar buenos réditos de semejante carnicería, como así han afirmado públicamente algunos valientes investigadores y altos cargos, entre ellos el coronel y ex-agente del CSID  Diego Camacho? Tiempo le faltó a la CIA, en colaboración con el servicio de "inteligencia" español, para hacer eliminar todas las pruebas o evidencias destruyendo, en menos de una semana, los propios vagones siniestrados. Y esta es solo una de las muchas incongruencias o chapuzas que rodean esta operación secreta que ya nada tiene de secreta. ¿Qué otra cosa fue el golpe de estado español de 1981 sino otra operación secreta de la CIA o la OTAN en colaboración con la casa real española y el servicio de inteligencia español? ¿Qué otra cosa han sido los peores acontecimientos de la historia como guerras mundiales, genocidios, pandemias, revoluciones, desastres naturales, etc., sino grandes operaciones "secretas" diseñadas en años o décadas de antelación? ¿Qué otra cosa es la democracia sino una psicopatocracia bien disfrazada?

INFORMACIÓN CENSURADA EN YOUTUBE   

El sistema bancario, el narcotráfico y la industria armamentística están básicamente para generar caos y financiar a la élite. El sistema sanitario está básicamente para obedecer a las farmacéuticas, encargadas de empobrecer, debilitar, narcotizar a las masas. Las grandes ONGs, financiadas por bancos, farmacéuticas y otras grandes corporaciones, están básicamente para extender enfermedades o reducir "sosteniblemente" a poblaciones del Tercer Mundo mediante grandes campañas de vacunación, pero también, y esto es todavía más grave, para alimentar la trata de blancas o el tráfico sexual de menores. Así mismo la religión y el sistema educativo no son más que herramientas para controlar y programar mentalmente a la población. Ese antro satánico que es la Iglesia, en particular el vaticano, es dirigido por la orden militar de los jesuitas, herederos de los templarios y principales asesores de los illuminati. Siendo seguidores de antiguos cultos paganos es de entender que las tres siglas de su logo: "IHS", pertenezcan realmente a los dioses egipcios de la antigüedad: "Isis, Horus y Set", y no a "Iesus, Hominum, Salvator", como se nos quiere hacer creer. Ya sabemos que el satanismo lo muestra todo pero de manera encubierta. De hecho se podría decir que la masonería y todas sus grandes logias satánicas son el brazo derecho de los jesuitas. No es casualidad que el logo de los masones sea la escuadra y el compás, pues ellos siempre se han definido como "los constructores", otorgándose el privilegio de construir la realidad según sus aberrantes doctrinas satánicas, extraídas de un conglomerado de conocimientos ocultistas.

Independientemente de si se sirven o no de entidades arcónticas o interdimensionales para construir esta realidad, lo cierto es que las misas negras y los sacrificios de sexo y sangre son habituales en el seno de la Iglesia, particularmente en el vaticano, muy cerquita de ese gran obelisco egipcio que bien puede ser un intercomunicador con el inframundo. Y si una vez quemaron a tantas mujeres en la hoguera no fue por brujería sino por competencia desleal. ¿Qué otra cosa fue la "santa inquisición" sino un intento de la Iglesia por oficializar y extender lo que siempre practicó de manera oculta, ya sea en mazmorras o templos privados? Lógicamente tanta libertad y desenfreno por el sexo y la sangre se les fue de las manos y no tuvieron más remedio que volver  a privatizar sus prácticas, a riesgo de provocar una revolución popular. Pero aún se pueden ver todas esas gárgolas o efigies demoníacas protegiendo sus catedrales y templos. ¿Acaso es casualidad que todas las catedrales del mundo estén levantadas sobre grandes vórtices energéticos, como así han comprobado no pocos radiestesistas? La política ultraliberal y aperturista del papa Francisco es la confirmación de un relevo de poderes en la Iglesia. Si antes era la facción criminal del catolicismo romano quien dominaba la Iglesia (enfocada en el conservadurismo y la ortodoxia testamentaria, y protectora de sangrientos regímenes militares o fascistas), ahora le toca dominar a esta facción jesuita o neotemplaria, aun más siniestra y criminal, enfocada en la "sostenibilidad" eugenésica de la población y el globalismo transhumanista. Por lo cual se puede afirmar que lo que tenemos actualmente nada tiene que ver con el catolicismo romano, que ya solo existe como recuerdo. Y de esto se han percatado numerosos católicos de todo el mundo, que no dejan de repetir que este papa número 266 es el antipapa, como así sostienen las profecías de san Malaquías. Lógicamente estas profecías forman parte de la agenda y han sido convenientemente ideadas y utilizadas por la élite para producir su cumplimiento, precisamente en el momento más oportuno. De esta manera, de cara a la galería, la élite convierte un simple cambio de agenda en un acontecimiento divino orquestado por Dios o el demonio, imprimiéndole así una transcendencia sobrehumana, un poder que está más allá de nuestra voluntad, y que solo Dios podrá evitar en la gran batalla previa al Juicio Final, un texto igualmente ideado por esta élite milenaria, y que seguramente utilizará en el momento más oportuno. Ya dijimos anteriormente que esta élite lleva manejando y manipulando la información desde los orígenes de la civilización hasta nuestros días. Nunca ha dado ni dará a conocer ninguna información que no le convenga, o que no planee utilizar en un momento dado.     

Bajo el lema "divide y vencerás", estos jesuitas o neotemplarios (una de las tres ramas de los illuminati, y directamente vinculados a la élite) se han caracterizado históricamente por traficar con ingentes cantidades de esclavos indígenas y explotarlos hasta el agotamiento en los numerosos campos de trabajo del virreinato español, repartidos por toda Sudamérica allá por el siglo XVIII y principios del XIX, torturando hasta la muerte a cualquier insurgente. Pero sobre todo se han caracterizado -y de ahí viene todo su poder- por financiar a dos frentes contrarios y enfrentarlos para así obtener el poder de ambos, atacando y defendiendo al mismo tiempo una misma ideología o partido, llámese comunismo, socialismo o fascismo, como así explicó, entre otros, el exjesuita Alberto Rivera antes de ser asesinado en 1997. Por eso se han extendido como la peste. Mientras no entendamos esto no entenderemos la raíz de sus acciones ni su mentalidad. Digamos que ellos necesitan promover el machismo y el conservadurismo más rancio para generar enfrentamiento, conflicto con los llamados liberales: gente de izquierda, comunistas, feministas, LGTB..., a los que también promueven y financian. Si desean que la ideología de género se convierta en un movimiento masivo y totalitario a fin de acelerar el colapso de la familia tradicional y la reproducción natural, deberán alimentarlo y engordarlo con un movimiento contrario igualmente radical, pero disfrazado de ridículo y rancio como la ultraderecha. Es la fórmula que ya mencionamos anteriormente: tesis + antítesis = tesis. Es la misma fórmula que se ha utilizado en el cristianismo: Jesús + Satanás = religión = explotación mental.

Espero equivocarme, pero pienso que ya estamos en el apocalipsis, en el anochecer de nuestra especie como seres naturales y racionales, extrasensitivos, siendo reemplazados por una suerte de humanoides cibernéticos infértiles (a menos, claro está, que tomemos conciencia y actuemos cuanto antes). Y esto se ve muy claramente en la baja calidad del esperma humano, cada vez más deteriorado e inservible por la ingente cantidad de tóxicos químicos, bacteriológicos y electromagnéticos a los que nos están sometiendo. Un "feliz" apocalipsis que nada tiene que ver con los ríos de sangre, plagas y erupciones que describe la Biblia, y que muchos seguirán creyendo y esperando con paciencia cristiana mientras sibilinamente se nos convierte en perfectos esclavos biosintéticos. Ése es el mayor apocalipsis: no ser conscientes de que ya está aquí.   

Protocolo V (sabios de Sion): "Nuestras instituciones deberán presentar una hermosa fachada que demuestre elocuentemente los beneficios que pueda reportar el progreso a todos los hombres. Debemos apropiarnos de la fisonomía de todos los partidos, de todas las distintas tendencias y enseñar a nuestros oradores a hablar tanto, que el mundo se canse de oírlos". "Para adueñarse de la opinión pública es necesario tenerla siempre suspensa y vacilante, expresando por todos lados y por largo tiempo tantas opiniones contradictorias, que los Gentiles acaben por perderse en este laberinto de ideas y por persuadirse que es mejor para ellos no tener opinión ninguna en política".




Dulces venenos

A veces, solo a veces, el sistema policial, judicial, sanitario y humanitario parece proteger a los ciudadanos. Pero solo a veces, pues es necesario aparentar que algunas cosas se hacen bien. ¿Qué otra cosa son los tratados contra el calentamiento global sino una estrategia para destinar ingentes cantidades de dinero en proyectos HAARP y en fumigaciones globales? Todas las investigaciones realizadas por entidades independientes demuestran que el CO2, este gas vital que utilizamos para respirar, funciona de hecho como un regulador térmico, evitando grandes desequilibrios de la temperatura planetaria, todo lo contrario de lo que nos dicen los grandes medios.  Hay que entender que el satanismo illuminati o masónico domina todas las grandes instituciones, empezando por los medios de comunicación, por lo cual toda la información oficial está invertida. Cuando dicen que se está luchando contra el calentamiento climático, en realidad se está luchando para acelerarlo mediante geoingeniería. Esta élite solo puede mantener su poder engañando y explotando sibilinamente a la población, y para ello necesita mantenerla continuamente enferma y aturdida a través de los medios informativos, la alimentación industrial, las farmacéuticas, la contaminación química y bacteriológica, la alta radiación electromagnética, etc.. Aquellos que han tratado de crear remedios naturales o nuevas metodologías para salvar o mejorar la vida humana han sido generalmente perseguidos, censurados, encarcelados o asesinados. (Si bien sabe esta élite de psicópatas que por Ley Natural y universal tienen prohibido dañar a quienes cumplen con la obligación ética o Natural de exponer siempre la verdad.) Las grandes ONG y sus campañas de vacunación en países del Tercer Mundo, financiadas por bancos y grandes corporaciones, son, como ya dijimos, campañas de eugenesia dirigidas por farmacéuticas y agencias de inteligencia para el control de la natalidad y sostenibilidad de la enfermedad, pues es evidente que la buena salud no enriquece al sistema, además de representar una amenaza a sus intereses, pues la buena salud está íntimamente asociada a la lucidez, a la vitalidad, a la rebelión. ¿Es casualidad que el supuesto virus del VIH se propagara aceleradamente en África central durante las campañas masivas de vacunación contra la poliomielitis, llevadas a cabo en esa zona en la década de los 70 y 80? Algunos periodistas como Edward Hooper, autor de un polémico libro que cuestiona la teoría oficial ("A Journey to the Source of HIV"), afirman que miles de vacunas estaban contaminadas con el VIH. Y esto es algo que han denunciado y siguen denunciando no pocos misioneros y extrabajadores de estas ONG, algunos de ellos asesinados o fallecidos en extrañas circunstancias. Incluso las vacunas que les ponen a nuestros hijos solo sirven para desestabilizar su organismo y enriquecer a las farmacéuticas, y esto no es una teoría de la conspiración: solo hay que leer la composición de la vacunas para darse cuenta de ello; solo hay que ver los terribles efectos secundarios que ocasionan en miles de personas. Está científicamente demostrado que las vacunas no solo no nos protegen de las enfermedades que pretenden evitar sino que nos vuelven más indefensos frente a éstas, ya que debilitan nuestro sistema inmunológico. PARA QUÉ SIRVEN LAS VACUNAS (entrevista dr. Eric Costa)

  
 


El Dr. Carlos Álvarez-Dardet, catedrático de la Salud Púbica de la Universidad de Alicante, uno de los pocos profesionales valientes que lo saben y dan la cara, abandera la causa contra los estragos de la vacuna del papiloma humano, que se comercializa en España con los nombres Cervarix y Gardasil. Una vacuna “inútil, innecesaria y peligrosa”. Un crimen más a sumar a la larga lista que acarrea la mafiosa industria farmacéutica en connivencia con muchos de nuestras instituciones públicas. Otro testimonio interesante es el de la pediatra Lua Català y sus vídeos, que seguramente serán censurados en YouTube (y que por falta de espacio no puedo subir al blog): VACUNAS INFANTILES, INNECESARIAS Y NOCIVAS    OBJECIÓN de CONCIENCIA a la VACUNACIÓN  

                                  
                    EXPERTO EN VACUNAS ASEGURA QUE PUEDEN CAUSAR AUTISMO 


LA VACUNA ANTIANCIANOS, LAS CIFRAS NO MIENTEN
 
                                            
EL GRAN FRAUDE DE LA VACUNA CONTRA LA GRIPE

 
 ASÍ NOS MIENTEN CON LAS VACUNAS


LA VACUNA DE ERIKA Y SUS EFECTOS


LOS PELIGROS DE LAS VACUNAS, por Adolfo Pérez Agustí


EL FRAUDE MÉDICO MÁS GRANDE DE LA HISTORIA
 
 
VAXXED / VACUNADOS (DOCUMENTAL DE ROBERT DE NIRO CENSURADO)
 
 
VAXXED / VACUNADOS (DOCUMENTAL DE ROBERT DE NIRO CENSURADO II)
 
  
Los tratamientos contra el cáncer como la quimioterapia y la radioterapia no están para curar sino para acelerar la muerte, y esto está más que demostrado. Los políticos no están para servir a los ciudadanos sino a la élite, y es ésta la que realmente elige a los políticos. La democracia no es más que el derecho que se le brinda al ciudadano de elegir a uno de los tres o cuatro títeres psicópatas elegidos previamente por esta élite. Esa es toda la libertad del ciudadano: elegir al mejor amo. Una vez sea "elegido", su misión no será otra que engañar, confundir y distraer al pueblo con falsas promesas y medias mentiras para que así la élite se lo pueda llevar todo a escondidas, sin el incordio de un alzamiento social o una revolución. Digamos que el político es el gancho de la estafa, el bufón, el eterno vendedor de humos que permite a los de "arriba" robarnos limpiamente el dinero, la energía, la salud y la lucidez. Y así con todo: los medios de comunicación son medios de desinformación o manipulación; el sistema educativo es un sistema de instrucción y programación mental; el sistema fármaco-sanitario es un sistema de insalubridad crónica; el terrorismo islámico es terrorismo de falsa bandera, etc. Se puede decir que casi todo lo que nos cuentan los medios de comunicación, manejados por la élite del poder, es mentira o está invertido, lo cual no debería sorprendernos puesto que esta misma élite se declara satánica o luciferina, y ha de invertir todo aquello que sea bueno y sano para el ser humano. Para estos psicópatas el negocio de la enfermedad y la muerte es preferible a la dignidad y el respeto a la vida. Ordo ab chao -dicen a modo de justificación-, orden desde el caos.  
 

 

   
Toda la estructura social con sus diferentes sistemas económicos, políticos, militares y religiosos están entretejidos en una trama piramidal donde la base funciona siempre bajo la falsa apariencia del bien y el progreso, de tal manera que cuanto más se va subiendo en los escalafones de esta estructura, más confusa se vuelve la línea entre el bien y el mal, hasta finalmente alcanzar la absoluta perversión. ¿Sorprende acaso que las realezas europeas como los Habsburgo y los Borbón estén presuntamente vinculadas a mafias criminales de Europa del este y Rusia? ¿Qué otra cosa ha sido el reciente caso Jeffrey Epstein sino una cortina de humo para mantener distraída y esperanzada a la población, haciéndola creer que realmente existe una justicia que nos protege y que incluso persigue a los más poderosos, aunque éstos tengan la poca consideración de "suicidarse" en el último momento? Lógicamente todo estaba perfectamente planeado, empezando por el supuesto suicidio. Una operación a dos niveles que ha servido tanto para renovar la esperanza del profano hacia la justicia, como, sobre todo, para meter un poco más de miedo a los controlados del poder, que bien saben que en cualquier momento les puede tocar a cualquiera de ellos. No hay mayor mecanismo de disuasión y manipulación que el miedo. Este ingenuo desconocimiento de los que se encuentran en el nivel intermedio e inferior de la pirámide de poder permite a los de arriba controlarlos y explotarlos con total eficacia. Así, por ejemplo, muy poco tiene que ver el ingenuo y bien intencionado cura de pueblo con un obispo o un cardenal, o bien el masón de una logia pública que el iniciado de una logia secreta directamente vinculada a la élite.


COSMOVISIÓN DE LOS ILLUMINATIS: CÓMO SE VEN Y CÓMO NOS VEN 

 
  

Divide et impera

1. Satanismo y terrorismo 

Existe, como ya dijimos, un principio talmúdico que más o menos afirma que si tú le muestras tus planes diabólicos al adversario, aunque éste no los entienda, te liberas de tu karma espiritual. Es evidente que esta élite de psicópatas se ha servido de este principio para controlar y manipular a la población, mostrando sus intenciones de manera encubierta pero visible, sin necesidad de revelar explícitamente las verdaderas intenciones. Así pues, cada noticia fabricada para los mass media llevará sutilmente consigo un muestrario muy característico de simbología iniciática, ya sea cabalística, numérica, astrológica, etc. Siempre veremos repetirse los números 6, 9, 11, 13, 17, 22 y 33 de manera directa o mediante la suma de varios dígitos (por ejemplo 65 = 6 + 5 = 11); ya sea el día y la hora de un acontecimiento, el número de víctimas, la edad de un terrorista, etc. O bien palabras claves que hagan referencia a cualquier aspecto de la mitología egipcia.  Así mismo, algunos mudras como el triángulo illuminati, el cornuto satánico (símbolo de Voor), la V de victoria y el ojo illuminati o 666, representado con el conocido símbolo del OK, serán mostrados públicamente por conocidos técnicos de mantenimiento como actores, cantantes, políticos o líderes religiosos como el ya mencionado papa Francisco, dejando entrever que todos están en el ajo y forman parte de la logia. Estos mudras de carga energética negativa sirven igualmente como ritual de invocación para facilitar la apertura de portales dimensionales entre este plano y el bajo astral o inframundo, generando un agujero o punto caliente donde estas supuestas entidades arcónticas se alimentan de las bajas emociones humanas como la idolatría y el desenfreno, producto de la embriaguez. No es casualidad que casi todas las estrellas de la música las utilicen en sus conciertos illuminati junto a esos miles de seguidores enfervorizados, creando así megarituales muy del gusto de estas entidades parasitarias. A esto hay que añadir que  tales conciertos se realizan en lugares estratégicos donde abundan los grandes vórtices energéticos. El ingenuo fan que realiza alegremente estos mudras y participa afanosamente en estos megarituales, está dando inconscientemente su consentimiento para ser energéticamente cosechado. De hecho toda esta simbología de signos y números es cada vez más evidente y recurrente, y esta élite satánica ya no se corta en utilizar a sus más rentables actores y cantantes MK-ULTRA para mostrarnos de manera escenificada, con todo lujo de detalles, auténticos rituales satánicos de sexo y sangre.




 
 
 
 

Lo cual les permite alegar: "Si el ciudadano común no es capaz de percatarse de lo que estamos haciendo, si es tan ciego como para mirar al cielo y no ver que lo estamos fumigando de manera tan evidente, es que es demasiado estúpido como para saber gobernarse por sí mismo, por lo cual nos reservamos el derecho de gobernarlo nosotros. Y si es capaz de sospechar y aun así se abstiene de protestar ni denunciar es, o bien porque no le importa ser fumigado o bien porque no siente deseos de manifestarse, con lo cual es cómplice de nuestras acciones y está de nuestra parte, pues el que calla, otorga". También la simbología masónica de los illuminati está presente en todos aquellos que se mueven en las esferas de la fama o el poder, ya sean políticos de cualquier credo y cultura, banqueros, grandes empresarios, científicos, actores, cantantes... y por supuesto miembros de la realeza y altos cargos de la Iglesia como obispos, cardenales y papas. 


 
 
 
 
 
 
 

 
 
 
 
 
GRADO 29 DE LA MASONERIA: CONSAGRACIÓN A LUCIFER (Dr Alberto Bárcena)
 
 
¿Se entiende por qué algunos atentados de falsa bandera están hechos de manera tan chapucera, lleno de actores testigos que se contradicen? ¿De "víctimas" que desaparecen y vuelven a aparecer en diferentes lugares de la escena del crimen? ¿De camilleros que trasladan a heridos en dirección contraria a la ambulancia? ¿De "muertos" que ni siquiera saben estar muertos más de cinco segundos? No es que no tengan medios para hacerlo mejor, es que literalmente nos ponen a prueba riéndose de nosotros, lo que a su vez les sirve de confirmación para seguir explotándonos, confundiéndonos, enfrentándonos. Divide et impera.









La misma niña rescatada en tres "escenarios" diferentes.



Benjamin A. Kelly, ayudante del congresista, dijo en un email a un reportero que David Hogg y Emma González “no son estudiantes aquí sino actores que viajan a diversas crisis cuando ocurren”. Lógicamente fue despedido de empleo.
 


                        Las mismas caras en distintos "shows". ¡Cambiad al menos el reparto!






Heroína por partida doble: al parecer esta mujer fue abatida en Sandy Hook, para luego ser herida en el POSTERIOR atentado de la maratón de Boston.




Vicky Soto, ¿heroína de la masacre o del Photoshop?





En la visita de Obama a Newton dos días después del "incidente", aparece una niña idéntica a Emilie Parker, una de las víctimas. Las niñas en el regazo de su padre, ¡¡no tienen piernas!!

 

 
Otro "resucitado".
 
 


  




 
Arriba a la derecha, el mismo actor sin piernas antes del "atentado" de Boston.


Fotograma del "atentado". A la izquierda el actor sin piernas a punto de sacarse la prótesis gracias al ayudante encapuchado.

 
 



El mismo trío repitiendo papel en otro burdo montaje.



VÍDEO INVESTIGACIÓN AUTOATENTADO BOSTON
 
 
NUEVAS EVIDENCIAS FOTOGRÁFICAS DEL AUTOATENTADO


VÍDEO SIN CENSURA DEL TIROTEO DE CHARLIE HEBDO, FALSA BANDERA
 
 
AUTOATENTADO DE BARCELONA: ACTORES, MANIQUIES Y PRÓTESIS
 
 
AUTOATENTADO DE BARCELONA: MÁS DATOS
 

APRENDE A DETECTAR LOS ESCENARIOS SIMULADOS

  
 ACTORES DE CRISIS I


ACTORES DE CRISIS II 
 
 
 
2. Inmigración y multiculturalismo

Bajo la excusa de la solidaridad, de la multiculturalidad y lo políticamente correcto, el Fondo Monetario Internacional ha instado a España a acoger en los próximos años a 5 millones de inmigrantes para elevar la tasa de natalidad, compensar el enorme número de jubilados y pagar las pensiones. Lógicamente se necesita cierta lucidez y perspicacia para comprender que este buenismo multicultural está basado en las más oscuras intenciones: la de generar división, enfrentamiento y empobrecimiento para que así la ciudadanía no descubra jamás lo que hay tras el velo de la realidad. Quitarle la gente joven a otros países para que nos sirvan a nosotros mientras les pagamos una miseria, es cuanto menos una nueva forma de esclavitud legalizada. Generar pobreza, guerras, crisis migratorias en otros países para robarles su juventud, su natalidad, su esperanza de futuro, es cualquier cosa menos humanitarismo. ¿Se entiende la trampa? Bajo la máscara de la solidaridad, se utiliza a millones de inmigrantes o refugiados como mano de obra barata y abundante para así empobrecer las condiciones laborales y los sueldos de los trabajadores nativos, de esta manera la élite y sus grandes corporaciones aumentan sus beneficios a costa de explotar al inmigrante y por ende al trabajador nativo, que solo podrá optar a un puesto de trabajo aceptando las condiciones laborales del primero, que lógicamente no tiene culpa de nada y solo trata de salir adelante. Así, desgastando a la clase media y volviéndola más frágil y dependiente de estado (de las ayudas sociales), consiguen desmantelar el Estado de Derecho, privatizar bienes públicos y comprar inmuebles y terrenos en las jugosas rebajas de la crisis. Este buenismo europeo ante la inmigración masiva es en realidad un asalto contra muchos países en desarrollo, que amordazados por la deuda EUROPEA de nuestros “SOLIDARIOS” dirigentes, observan impotentes cómo indirectamente les están quitando su juventud, su vitalidad, su futuro. 400 años después se repite en el país africano otra expoliación masiva de sus gentes, una nueva era de esclavitud, pero esta vez amparada con el discurso de la solidaridad, mucho más efectivo que el discurso de la superioridad racial y la conveniencia de la esclavitud. Un nuevo y masivo tráfico de esclavos que nuestros “SOLIDARIOS” dirigentes se disputan como alimañas para acrecentar su fortuna y tratar de mantener un poco más de tiempo el ya paupérrimo sistema capitalista, pues todas las poblaciones europeas están en niveles de natalidad mínimos o en negativo, un claro síntoma de que el capitalimo se está desmoronando, ya sea o no intencionadamente.  Y esta desbandada de jóvenes también se está dando en algunos países europeos como Bulgaria, Hungría, Rumanía, cuyas sociedades ya se ha desintegrado por la falta de natalidad y de juventud. ¿Y qué hace la Unión Europea para evitarlo? ¿Qué hacen nuestros SOLIDARIOS dirigentes? ¿En algún momento han intentado mejorar las condiciones de estos países en desarrollo a fin de salvaguardar su integridad cultural, su futuro? Para nada, más bien todo lo contrario: endurecer su deuda y aumentar la austeridad para así asfixiarlos mejor. Así es cómo trabajan los demagogos del sistema, los predicadores de la solidaridad, generando grandes problemas para justificar grandes soluciones. Ordo ab chao.




Si realmente nuestros políticos desean nuestro bien, si realmente desean aumentar la tasa de natalidad sin generar pobreza y conflictos con gentes de otras religiones y culturas, ¿no sería más lógico crear nuevas leyes que generen empleo y mejoren las condiciones laborales de los nativos? ¿Qué faciliten  a las mujeres nativas la posibilidad de tener hijos y criarlos sin poner en riesgo su empleo, como así ocurre en Finlandia? ¿Por qué utilizar a los inmigrantes como semiesclavos y criaderos industriales de niños? ¿Simplemente porque son mano de obra barata y fácilmente explotables? ¿Eso es solidaridad? ¿Generar guerras y estrangular con deudas a países en desarrollo para así mermar a su juventud, que no tendrá más remedio que buscar su supervivencia en otros países? ¿Se entiende la trampa? ¿Se entiende el tremendo cinismo y la psicopatía de estos predicadores de la solidaridad, que no son más que títeres desalmados de la verdadera élite que nos gobierna? En realidad solo quieren destruir la identidad cultural de los pueblos para generar malestar y enfrentamiento en la población, lo cual les servirá de justificación para implementar radicales medidas de control y así acelerar el globalismo total. Dicen defender la multiculturalidad cuando en realidad solo quieren destruirla, mezclando y confrontando masivamente a todas las razas y culturas para privarlas poco a poco de su identidad y esencia cultural, de sus diferencias y riquezas. Quieren mezclarnos, amasarnos, batirnos, hasta convertirnos en una papilla insípida de pensamiento único. Su objetivo es tenernos bien controlados bajo un único estado o gobierno mundial, como así dictan sus bien conocidos protocolos. Y en su papel de guías morales tacharán de insolidarios y egoístas a quienes amen a su país y deseen el bienestar social, el orden. O bien tacharán de fascistas a quienes deseen preservar su cultura y por ende el resto de culturas. Una estrategia que de momento les ha salido redonda.

Lógicamente la migración es imprescindible para el desarrollo de las sociedades, pero siempre con orden de prioridades y moderación. La historia nos ha demostrado que la mezcla masiva de razas y culturas en un mismo territorio nunca ha conseguido integrar a las diferentes culturas sino todo lo contrario, dando lugar a enfrentamientos callejeros, aumento de la delincuencia, guerras civiles, genocidios, lo que a su vez le sirve a la élite para vender armas y justificar mayores medidas de control a la ciudadanía. Nunca las culturas o religiones se van a mezclar o fusionar entre sí, siempre formarán barriadas y guetos, siempre lucharán entre sí para defender o extender su territorio, cada vez más masificado. Esto no lo digo yo, lo dice la historia, la actualidad. Nada destruye más a las culturas que la multiculturalidad masiva. Y esto lo saben muy bien nuestros gobernantes psicópatas. Permitir el paso de 5 millones de inmigrantes en un país como España con una tasa de paro del 16 % a día de hoy, es un auténtico despropósito. De llevarse a cabo estas medidas, solo servirán para agravar el malestar, la delincuencia, aumentar el desempleo y empobrecer los sueldos y los derechos de los trabajadores, ya que el inmigrante con o sin papeles suele estar más dispuesto a trabajar en peores condiciones y sueldos más bajos que el nativo, lo que significa un grave retroceso histórico occidental de los derechos universales de los trabajadores, conseguidos tras décadas sangrientas de protesta y lucha organizada. 
    




3. Ideología de género, o guerra de sexos

Pero ni siquiera es necesaria una migración masiva para generar conflictos y enfrentamientos entre culturas. Simplemente focalizando y magnificando en los noticiarios casos aislados de delincuencia por parte de inmigrantes es suficiente para radicalizar a la ciudadanía y desatar un enfrentamiento social. Esto se puede ver muy claramente con el fenómeno de la ideología de género, donde se utilizan casos aislados de violencia doméstica para mostrarlos de manera reiterada y distorsionada en los noticiarios a fin de convertirlos en una suerte de megaepidemia criminal "machista", generando histeria y paranoia social y consiguiendo paradójicamente el efecto contrario al supuestamente deseado: hiperdimensionar el problema hasta el punto de socavar la relación de pareja y hacer tambalear la propia biología humana. A tal punto es evidente esta estrategia del mal, que en algunos países como España se ha manipulado el sistema judicial para borrar de un plumazo el derecho de presunción de inocencia, destruyendo así el principio de igualdad ante la ley y llevando al suicidio a miles de hombres falsamente denunciados por maltrato o abuso sexual, algo nunca visto en la historia humana, donde ni siquiera las más terribles dictaduras políticas consiguieron inmiscuirse en la sociedad a un nivel tan intimo y privado. 

Esto no se trata solo de un enfrentamiento entre seres humanos sino entre sexos, que es todavía más grave, ya que amenaza la propia supervivencia humana. Bien sabe esta élite que es ahí donde puede hacer realidad sus más ambiciosos objetivos. En su aberrante proyecto satánico para el control absoluto de la humanidad está la destrucción de la familia y la reproducción biológica como los últimos requisitos para llevar a cabo la solución final: la transhumanización. Es decir convertir al ser humano en un individuo infértil sin identidad sexual, un mero producto de fábrica. Independientemente de si este proyecto lo iniciaron hace milenios o en estos últimos tiempos, está claro que son muy conscientes de la vulnerabilidad del ser humano frente a la tecnología. Aprovechando la progresiva incapacidad productiva del trabajador asalariado ante las máquinas y las inteligencias artificiales, cada vez más inteligentes y multidisciplinares, cada vez más capacitadas y eficientes para suplir al humano en muchas de sus competencias, están haciendo todo lo posible por acelerar esta infrahumanización sirviéndose, sobre todo, de modelos ideológicos bien vistos y aceptados por la sociedad como es el concepto de la libertad, la igualdad y el feminismo, pero llevándolos a su paroxismo, a su antítesis. Así pues, ya no se trata de un feminismo progresivo y reivindicativo en el mejor sentido de la palabra, ya no se trata de un movimiento sufragista como el originado en el siglo XIX y XX, y cuya finalidad era la activa participación de la mujer en la sociedad, su derecho al voto, su colaboración en los asuntos administrativos, etc., sino de una ideología totalitaria de género que trata de pasar por feminista y cuyo fin es la liberación sexual en su contexto más literal, es decir la liberación de la propia naturaleza biológica. Liberación reproductiva, maternal, familiar... Liberación de la figura masculina como dualidad complementaria y trascendente. Liberación del clan, del saber natural de los ancestros y ancianos: de las abuelas y los abuelos como importantes educadores y guías de las nuevas generaciones. Liberación de la identidad no solo sexual sino existencial, ontológica, vital. Una ideología de género profundamente antifeminista que atenta contra la naturaleza misma de la mujer y de su sagrado poder para crear vida y perpetuarla. 

¿Se entiende por qué se habla tanto de violencia machista? Puesto que esta élite maneja los medios de comunicación, necesita escenificar toda esta ideología totalitaria a través de sutiles programas de ingeniería social que presentan a las mujeres como las eternas víctimas de los hombres, de tal manera que la violencia deja de tener un contexto generalizado, rodeado de múltiples causas y capas, para personificarse en la figura masculina como el núcleo generador de toda violencia, mostrando diariamente a los hombres como asesinos y maltratadores de las mujeres pero ocultando la otra cara de la moneda: los múltiples casos de hombres maltratados y asesinados por sus parejas, y que misteriosamente dejaron de ser publicados en algunos países como España a partir del 2006, rondando por entonces el 35% de muertes de hombres autóctonos en violencia doméstica frente al 65% de mujeres autóctonas según datos del Ministerio de Sanidad y Servicios Sociales e Igualdad (sin contar en este índice a personas extranjeras, tal y como hacen algunos países europeos como Alemania). Igualmente no se dirá que el 80% de las miles de denuncias sobre maltrato de este país son inconsistentes o sobreseídas según fuentes del Consejo General del Poder Judicial del 2004 al 2015, pero lógicamente esto no se va a decir en los grandes medios de masas. Ni tampoco se hablará de la feroz competencia de las comunidades autónomas para alcanzar el mayor número de denuncias en su territorio, y así tocar a más dinero en el reparto que el Ministerio de Asuntos Sociales hace del Fondo Social Europeo: 24.000 millones de euros hasta el año 2012, según datos de The European Institute for Gender Equality (EIGE). Esta salvaje cifra de un millón y medio de denuncias en una década no hubiera sido posible sin la ayuda del PSOE (Partido Socialista Obrero Español), que en el gobierno de Zapatero modificó el código penal español, trastocando así todos los principios de causalidad en el derecho penal, presunción de inocencia y garantías procesales. 

España ha creado un mecanismo legal y mediático con fondos europeos que alienta la interposición masiva y sistemática de denuncias por violencia de género, mayoritariamente en los procesos de separación y divorcio, vinculadas a la percepción de una serie de partidas económicas europeas, privilegios económicos y prebendas de diversa índole, pues cada denuncia tiene un coste medio de 3000 euros entre abogados, servicios sociales, asociaciones y partidos políticos. Cada mujer que interpone una denuncia de maltrato, sea o no verdadera, percibe una suma de 420 € mensuales durante once meses, un dinero demasiado sustancioso para muchas mujeres y parejas en paro que no perciben ningún ingreso económico y que pueden pactar una estafa de maltrato aprovechando las debilidades del sistema o la dificultad que entraña demostrar este tipo de denuncias.  

Puesto que ahora la justicia niega la presunción de inocencia del varón (incumpliendo así el artículo 24 de la Constitución española), ya no es la mujer la que debe demostrar su acusación sino que es el hombre el que debe demostrar su inocencia, aunque para ello deba de pisar una celda. No es de extrañar que este fenómeno de las denuncias falsas se haya convertido en una plaga descontrolada. Es lo que se ha venido a llamar la Industria del Maltrato, y que lejos de mejorar el problema lo ha empeorado con creces, generando pánico y paranoia social. Pero mucho peor son las denuncias falsas por abuso sexual a los hijos, donde sí existe una firme sentencia de cárcel y un  gravísimo estigma social  que ha llevado a muchos hombres al suicidio, pues pueden pasar muchos meses o años hasta que éste pueda demostrar su inocencia, perdiendo muchas veces por el camino el trabajo,  la salud y la estabilidad mental. 




Lógicamente los grandes medios de comunicación seguirán repitiendo que solo un 0,4% de las denuncias por maltrato son falsas. Lo cual es una información totalmente sesgada y malintencionada, ya que ese 0,4% solo tiene en cuenta las denuncias que terminan en condena contra la mujer, pues por desgracia la mayoría de denuncias de maltrato basadas en declaraciones inconsistentes o contradictorias rara vez se investigan en profundidad y suelen ser sobreseídas. Utilizando el mismo argumento que utilizan los grandes medios para afirmar que solo un 0,4% de las denuncias son falsas, también se podría decir que solo un 24% de las denuncias por maltrato son "verdaderas" o terminan en condena contra el hombre, según datos del Consejo General del Poder Judicial. No menos preocupante es saber que toda esta industria del maltrato se está exportando cada vez más a países de Latinoamérica. Paradójicamente este bello país que es España posee uno de los niveles más bajos de "violencia de género" autóctona del mundo. Todo esto no hace sino agudizar esta fragmentación psicológica de la sociedad y agigantar un conflicto anteriormente estable y minoritario, provocando una sensación generalizada de inseguridad, de miedo, de paranoia, y que nos está llevando a una delirante guerra de sexos. 


 
EL FEMINICIDIO QUE ESTÁ DESTRUYENDO A EUROPA


DOCUMENTAL LA PLAGA DE LAS DENUNCIAS FALSAS
 
 
DATOS DE LA VIOLENCIA DE GÉNERO 2018
 




Ahora el hombre ya no es el compañero, la complementación de la mujer sino el enemigo, el eterno verdugo. Ahora el pecado original del hombre es nacer hombre. Y será declarado machista hasta que se demuestre lo contrario. Solo entonando el mea culpa podrá ser perdonado y aceptado socialmente, de ahí que cada vez veamos a más famosos fustigándose en público por su pertenencia a banda heteropatriarcal. Pues este antifeminismo o feminazismo o -como dice Félix Rodrigo Mora- feminicidio, aplica y justifica la desigualdad de género y la discriminación de sexos en base a una distorsionada teoría sobre el machismo cultural, librando a la mujer de su participación histórica por ser víctima de su "fragilidad". Tengamos presente que el feminazismo también discrimina e infravalora a la mujer tratándola como a una inválida o retardada mental, invadiendo su terreno personal y hablando y actuando en su nombre como si fuera su tutora legal. Esta suerte de revancha o resarcimiento contra el hombre no busca precisamente la justicia sino la venganza. Y esto es realmente peligroso, pues este ha sido el modus operandi de los peores regímenes dictatoriales contra millones de inocentes: juzgándolos y atacándolos por unos determinados rasgos físicos o en función de unos supuestos hechos históricos, tal como hicieron los nazis con los judíos.    

Cabe mencionar que esta supuesta emancipación de la mujer hacia el hombre también se ha prolongado hacia el embarazo, convirtiendo el aborto en prácticamente un método anticonceptivo. Otra forma, sin duda, de liberación heteropatriarcal, sin tener en cuenta que este "proceso quirúrgico" no deja de ser un asesinato puro y duro por más que se le quiera restar importancia o disfrazar demagógicamente. No todo vale en nombre de la libertad. Esta frivolidad del feminismo radical ante un asunto tan grave como el aborto -donde no pocas feministas afirman que el llamado embrión es poco más que una masa de células que ni sienten ni padecen-, pone de manifiesto su desconocimiento y poca consciencia. Como bien dice el dicho: "ojos que no ven, corazón que no siente". Es muy triste ver cómo esta élite mundial está utilizando a las feministas para acelerar su agenda globalizadora transhumanista. Y mientras el estado no hace nada por proteger los derechos de millones de mujeres occidentales forzadas a abortar bajo la amenaza de despido laboral, sí muestra "gran solidaridad" por esos millones de inmigrantes africanos y refugiados tan rentables dispuestos a trabajar a cualquier condición y precio, inmigrantes que el propio sistema occidental ha echado de sus países a base de estrangularlos con deudas impagables y guerras. Siendo el aborto libre un derecho muy conveniente para el sistema, lo utilizará en contra de otros derechos fundamentales de la mujer, como es el ya mencionado derecho a poder tener hijos sin por ello perder el empleo, un derecho que no parece ser muy defendido por este movimiento feminista actual, sin duda muy bien financiado y controlado por el sistema y sus corporaciones, como así demuestran los presupuestos del estado.

No estoy a favor de la prohibición del aborto, pues no creo en la prohibición como método de disuasión. Además, tal medida solo serviría para generar un siniestro mercado negro. Sí estoy a favor de una mayor concienciación y educación ante un asunto tan delicado, y espero que aquellos/as que defienden su legalidad incondicional con tanta vehemencia, tengan el mismo valor para investigarlo detenidamente. A continuación dejo un par de vídeos donde se explican los diferentes métodos quirúrgicos de ejecución.



 
 
 
VÍDEO ABORTO REAL POR SUCCIÓN, 1º trimestre (este vídeo puede herir su sensibilidad)


VÍDEO ABORTO ILUSTRADO POR INDUCCIÓN, 3º trimestre

 
Aun con todo lo dicho, creo sinceramente que esta ideología de laboratorio no ha sido creada con el fin de imponer una dictadura de género sino para generar un mayor conflicto social a través de una guerra de sexos. Pero también para desviar a la izquierda tradicional de su principal enemigo el explotador capitalista por un enemigo fantasma llamado hombre, ignorando de esta manera a los verdaderos enemigos de la humanidad, que apenas tendrán oposición para llevar a cabo sus planes definitivos de exterminación o esterilización. Por lo tanto esta izquierda marxista de género, tan apoyada y subvencionada por el sistema, no sería un fin para imponer una dictadura feminista sino un medio para crear más conflicto y división social, un cebo para millones de hombres indignados y enrabietados. Sorprende que tantas mujeres no se hayan olido la trampa y sigan pensando que la élite del poder, causante de tantas guerras y miserias inconcebibles, se ha vuelto de pronto muy buena y solo quiere lo mejor para ellas. No olvidemos que estos satánicos repudian profundamente a la mujer por su íntimo vínculo con la naturaleza y su poder creador de vida, por lo tanto les va de perlas promocionar esta ideología antifeminista proabortista a fin de invertir el proceso natural de la reproducción por un proceso artificial, lo cual les provee del poder de crear vida y controlarla sistemáticamente a su manera, un último paso para sentirse como dioses creadores omnipotentes. No sería de extrañar que nuevos partidos políticos de la ultraderecha (manejados lógicamente por estos psicópatas) inviertan esta ideología por una contraideología de género (o un movimiento alternativo de disidencia controlada como el MGTOW), lo cual servirá para generar más conflicto social y división de sexos, lo que a su vez servirá para quebrar definitivamente las relaciones naturales entre hombres y mujeres, lo que a su vez -valga la redundancia- servirá para acelerar el transhumanismo, pues hombres y mujeres decidirán tener hijos por separado, sin depender el uno del otro; hijos clonados o nacidos por inseminación artificial. Problema = reacción = solución.

Es esta escisión artificial y psicopática de las relaciones humanas lo que está desnaturalizando los sexos y llevándonos a la androginia, y no la libertad, la igualdad y la democracia como se nos quiere hacer creer. Una vez eliminada esta complementación de los sexos, el hombre necesitará feminizarse y la mujer masculinizarse a fin de encontrarse ambos con su otra "mitad", extinguiendo así su propia identidad y sexualidad, lo que a su vez conllevará más división, que es lo que estamos viendo hoy día con la invasiva profusión mediática del movimiento LGBT y la transexualización, que lejos de ser una liberación sexual productiva y enriquecedora es, en muchos casos, una búsqueda infructuosa de la identidad, pues el niño que ha sido maltratado, infravalorado, abusado, tratará de buscarse una identidad o un alter que le permita liberarse o disociarse de ese yo traumatizado que no merece vivir. Y qué mejor manera de hacerlo -según su inconsciente- que yéndose al otro extremo de la identidad y cambiándose de sexo. Pero la cura no es la huida de sí mismo, no es esconderse tras otro sexo, sino todo lo contrario: es mirarse de frente y enfrentarse terapéuticamente a los traumas de la infancia y a los traumatizadores. De lo contrario nunca dejará de odiarse y despreciarse por más que intente cambiar de apariencia o de sexo. Evidentemente la homosexualidad es pura biología y la mayoría de los animales la practican en mayor o menor medida, pero está demostrado que también puede ser inducida mediante el trauma de un abuso infantil, pues en este caso la víctima cae en un círculo vicioso donde repetidamente reproduce su trauma a fin de asimilarlo y liberarse de él, pero en vano. De hecho hay transexuales que no son necesariamente homosexuales, y simplemente buscan un cambio de su identidad sexual. ¿Acaso es de extrañar que la tasa de suicidios entre transexuales sea del 40%, según una encuesta del Institute Williams en colaboración con American Foundation for Suicide Prevention? Este estudio demuestra que la tasa de suicidios entre transexuales declarados y transexuales que pasan desapercibidos -y que no sufren situaciones de acoso ni exclusión-, es casi la misma, al igual que entre los operados y no operados. Estudios de la universidad Vanderbilt y la clínica Portman en Londres demuestran que niños y niñas que dicen identificarse con el sexo opuesto en edades tempranas dejan de hacerlo más adelante hasta en el 80% de los casos. Walter Heyer (ex-transexual) "Cambiarle el sexo a un menor debería considerarse abuso".

Protocolo IX: "Hemos corrompido, embrutecido y prostituido la juventud cristiana por una educación cimentada en principios y teorías que sabemos son falsos y que no obstante han sido inspirados por nosotros. A más de esto, las leyes existentes, sin mudarlas en su esencia, las hemos desfigurado con interpretaciones contradictorias, obteniendo resultados admirables".           



 
4. Transexualización o transhumanización

A fin de preparar la llegada del transhumano e influir en el inconsciente colectivo, existe toda una campaña de transexualización encubierta que engloba a la industria del cine, la música y la política. Sería una auténtica locura afirmar que la mayoría de las mujeres famosas de la actualidad pueden ser hombres transexualizados encubiertos. Sin embargo la estructura ósea de sus cuerpos no se corresponde a la de una mujer natural. No estamos hablando de dos o tres rasgos identificativos a la estructura ósea masculina sino de prácticamente todos los rasgos. Estamos hablando de cuerpos morfológicamente masculinos pero transexualizados.  Cada vez más expertos familiarizados con la anatomía humana como médicos forenses, cirujanos, biólogos, etc., están poniendo su atención en esta nueva corriente llamada transvestigación. Todo esto surgió a raíz de unas extrañas fotos de Michelle Obama con un evidente bulto en la entrepierna. Aunque algunos calificaron la imagen de montaje, lo cierto es que una médico forense descubrió que en la línea longitudinal de sus hombros -es decir de un extremo a otro del hueso de los hombros- cabían tres cabezas en vez de dos y media como sería de esperar en una mujer. En muy poco tiempo se demostró que las proporciones corporales generales del cuerpo de Michelle Obama correspondían sin lugar a dudas al género masculino. Aquello abrió la caja de los truenos, descubriéndose que, si no todas, la mayoría de las primeras "damas de EEUU tienen o han tenido rasgos categóricamente masculinos, consolidándose la hipótesis de ser o haber sido transexuales encubiertos, al igual que la mayoría de mujeres que ocupan o han ocupado altos cargos en la política. Iconos del cine como Marilyn Monroe y Brigitte Bardot parecen ser, igualmente, hombres transexualizados, al igual que la mayoría de las actrices, cantantes y modelos actuales como por ejemplo Angelina Jolie, Jennifer Connelly, Sandra Bullock, Jennifer López, Madonna, Britney Spears, Maria Carey, Celine Dion, etc. De ahí que esos cuerpos tan estilizados, que esas larguísimas piernas de las estrellas del espectáculo y las modelos sean en realidad piernas de hombre. De ahí que tantas mujeres intenten emularlas sin éxito, por más dietas extremas y  operaciones quirúrgicas que se sometan. De ahí que tantas anoréxicas siempre se vean “anchas”, pues por más que adelgacen, aun quedándose en los huesos, nunca conseguirán igualar la estructura ósea de su cadera con la estructura ósea de la cadera masculina, que por naturaleza es más estrecha.
 

UN ASPECTO DESCONOCIDO DE LA ANOREXIA Y LOS COMPLEJOS
 

TRANSVESTIGACIÓN, ¿QUÉ ES?
 
 
POLÍTICOS CON UN BUEN PAR
 

La transvestigación también incluye a muchas "mujeres" conocidas del ámbito empresarial y financiero, extendiéndose igualmente a juezas, abogadas, doctoras, etc., y cerrándose el círculo cada vez más, como en la película "Invasión of the body snatchers" (La invasión de los ladrones de cuerpos). Recordemos que el fundamento del satanismo es el engaño y la manipulación: volver lo natural en artificial, lo derecho al revés, el orden en desorden. Y todo ello de manera oculta, desde la sombra, presentando a hombres como mujeres, y a mujeres como hombres. Una inversión total de los signos. Pero no todo esto se está haciendo de manera oculta, pues, cada vez más, estamos viendo a transexuales declarados compitiendo en equipos femeninos deportivos (como balonmano, boxeo, lucha, halterofilia, futbol americano, etc.) bajo la justificación oficial de la integración transexual, lo cual, paradójicamente, discrimina a las propias mujeres, sobre todo a las deportistas del equipo contrario, que ya no compiten en igualdad de condiciones. Y es que por más que se quiera feminizar hormonalmente a un hombre, siempre tendrá, biológicamente, mucha más fuerza y resistencia física que una mujer. No es casualidad que varios de estos transexuales hayan pulverizado récords mundiales en categorías femeninas. Y esta violenta irrupción y discriminación contra las mujeres deportistas es sin duda defendida por los movimientos feministas actuales, dejando claro que no defienden precisamente la igualdad de condiciones, y que están al servicio de la agenda globalista. Parece que esta élite del poder tiene prisa por familiarizarnos con la transhumanización, destapando poco a poco los velos ocultos. Es muy posible que en unos pocos años seamos testigos de una masiva declaración oficial de transexualismo por parte de personajes públicos como políticos, empresarios, actores, cantantes, sacerdotes, etc., tal y como ahora hay una masiva declaración oficial de homosexualismo o bisexualismo. La finalidad de todo este siniestro plan sería normalizar poco a poco la transexualidad hasta convertirla en el paradigma del nuevo ser humano: un andrógino cibernético infértil. 







Es evidente que en los últimos dos milenios las sociedades han estado dominadas por el luciferismo, el lado visible y resplandeciente de las religiones: la iluminación y la trascendencia mediante la idolatría y el autosacrificio, siendo el satanismo el verdadero motor de la religión, la parte oculta del iceberg. Sin embargo, actualmente, estamos viendo una inversión de este orden. Ahora es el satanismo quien lo está invadiendo todo, transfiriéndose masivamente en cada uno de los ámbitos sociales, mientras que el luciferismo se está replegando. Lo cual nos da la apariencia de que la religión ya no tienen ningún peso en la sociedad y que está desapareciendo, pero es todo lo contrario: ahora todo es religión en su estado más "puro": satanismo. Hace unas pocas décadas, por ejemplo, el cristianismo parecía tener más poder e influencia en la sociedad, pero dicha influencia era mayormente moral, basada en los fundamentos de la familia tradicional. Hoy día su influencia es amoral, y está presente en todas partes: la política, la ciencia, las finanzas, el cine, la televisión, Internet, la ecología, el animalismo, el humanitarismo, el sistema educativo, la ideología de género, el movimiento LGTB... Puesto que la élite ya ha alcanzado sus objetivos expansionistas y financieros, ya no necesita a la familia tradicional ni al catolicismo romano en su nueva agenda de sostenibilidad eugenésica. Su objetivo ahora es el transhumanismo generalizado.  


TRANSVESTIGACIÓN: ACTRICES 
       

Esta élite satánica que gobierna el mundo en la sombra decide, a través de sus "técnicos de mantenimiento", quiénes serán los títeres más famosos y poderosos del planeta según sus cambios de agenda. Nadie que  no haya sido seleccionado entrará por casualidad. Por desgracia muchos de estos “privilegiados” no tienen posibilidad alguna de elegir, ya que desde niños son seleccionados por línea sanguínea y cabalística, siendo muchos de ellos transexualizados. Aquéllos que no cumplan los objetivos marcados o no sepan adaptarse a los cambios de agenda, serán estratégicamente apartados o eliminados. Puesto que estos satánicos abominan contra el orden de lo natural, siendo la reproducción biológica su mayor némesis, necesitan destruir a la mujer liberándola de su propia naturaleza reproductora, de su complementariedad con el hombre. Y esto lo consiguen a través de la ideología de género, que sin duda promueve la guerra de sexos. Una jugada que de momento les está saliendo diabólicamente magistral. ¿Por qué destruir frontalmente a la mujer cuando ella misma lo puede hacer mejor? Este proceder de la élite es el mismo que utiliza cualquier líder de una secta: para tener control sobre un individuo, primero debe "liberarlo" de la familia, del amor, de los principios familiares y morales, para así separarlo y desprotegerlo de su entorno natural y ejercer un mayor control sobre él. Bajo la excusa de la liberación lo convierte en el mayor esclavo. Con la diferencia de que aquí no estamos hablando de una o diez personas sino de millones. Esta indisimulada y brutal campaña de criminalización hacia el hombre, donde diariamente es mostrado en los noticiarios como un pródigo e incansable depredador asesino, genera consciente e inconscientemente en las mujeres un sentimiento visceral de rechazo hacia éste, relegándose la figura masculina a una mero material reproductivo de laboratorio, un banco de semen con una sucinta lista de sus peculiaridades,  pues cada vez más mujeres apostarán por la inseminación artificial como método de planificación familiar. ¿Acaso sorprende que la fertilidad del varón esté descendiendo porcentualmente cada año? Quizá no se deba solo a la intensa radiación electromagnética ya mencionada, ni a los pulsos de alta frecuencia del HAARP ni a los numerosos químicos industriales a los que estamos expuestos, sino también como respuesta biológica a esta desnaturalización de las relaciones humanas cada vez más fragmentadas e improductivas. A fin de preparar la llegada del transhumano e influir en el inconsciente colectivo, existe toda una campaña mediática de transexualización encubierta que engloba a la industria del cine, la moda, la música, la televisión y la política. 

Esta demolición controlada de la familia y la reproducción biológica conllevará necesariamente la demolición controlada de las religiones institucionalizadas, que si bien en su origen fueron necesarias para controlar las mentes de los individuos, para fomentar la cohesión cultural y la natalidad, acelerando así la expansión territorial, comercial, colonial, agraria, mercantil, militar, industrial, etc., ya no serán necesarias precisamente por alcanzar y superar tales objetivos, y que actualmente ralentizan y obstaculizan sus planes satánicos de infertilidad y programación mental dura.  
 
 
 

5. Racismo de estado

La mayor prioridad de esta élite es debilitar, atacar veladamente al hombre blanco occidental educado en un estado de derecho y en los viejos valores democráticos, ya que eso lo convierte en una figura reaccionaria, rebelde y molesta para el sistema. Lógicamente no tratará de derrotarlo mediante un totalitarismo directo y sangriento que pueda generar una rebelión masiva, sino de manera muy gradual y sucinta, desgastándolo casi imperceptiblemente, aumentando los sistemas de vigilancia y control, el número de leyes, de restricciones, limitándole el acceso laboral, mezclándolo entre mareas de inmigrantes a fin de que pierda su identidad cultural, moral, combativa, y despojándole poco a poco de derechos cada vez más básicos y universales.  Puesto que esta élite ya se ha infiltrado en todos los países del mundo y su presencia directa o indirecta es total, ya no tiene la necesidad de invadir países o declarar guerras a fin de extender su dominio. Hoy día lo controla prácticamente todo, empezando por los medios de comunicación. Por lo tanto su objetivo actual no es territorial o geográfico sino personal, humano, sacrificial. Y su mayor prioridad es desarmar al hombre blanco, privarle de sistemas de defensa, desacreditarlo a través de ideólogos y literatos racistas antiblancos como la ultrafeminista Sarah Jeong, contratada recientemente por The New York Times para escribir perlas racistas que más vale no mencionar. No es casualidad que New Hampshire sea el estado con mejor calidad de vida y con la tasa de homicidios más baja de EEUU, por delante incluso de Canadá, a pesar de que allí no existen leyes de control de armas. Todo esto es contrario al discurso que nos han querido vender. Y es que no es lo mismo un rebaño de corderos armados que desarmados. Por eso esta élite no dudará en reclutar a estudiantes desarraigados para programarlos como asesinos solitarios capaces de ocasionar una masacre en una escuela. De esta manera se crea un problema para justificar un cambio, una solución, como siempre ha hecho la élite. A mayor problema, mayor cambio. Hay que tener presente que una cultura de las armas tan arraigada en EEUU solo puede ser destruida en caliente, mediante algo tan atroz e incomprensible como el asesinato masivo de estudiantes por parte de otros estudiantes, pues no hay mejor justificación que la seguridad de los niños. Juegan con las emociones de la población para cambiar las leyes. ALONSO DM La verdad sobre el racismo antiblanco

Protocolo IX: "Crearemos tal confusión, que los pocos que descubran la verdad serán tomados por locos".   
 

 
6. Demolición controlada de la moralidad y de las religiones institucionales
 
Es muy posible que próximamente veamos grandes escándalos de corrupción y pederastia relacionados con altos cargos de la Iglesia, de la misma manera que seguiremos viendo a actores psicópatas interpretando a talibanes o terroristas islámicos. La finalidad de esta élite sería terminar con la credibilidad de las religiones abrahámicas  que ellos mismos crearon hace siglos, induciendo a la desmotivación, a la falta de valores familiares y de natalidad, a la violencia generalizada. Siempre es mucho más fácil dominar a una masa de personas mentalmente disfuncionales o inestables que a personas estables y seguras de sí mismas. Por eso necesitan condenar con tanta vehemencia la heterosexualidad o el heteropatriarcado, y promover la ideología de género como sustitutivo artificial a la propia biología humana, y así preparar el terreno a la clonación y biomecanización. Pero primero es necesario invertir los valores y principios morales y familiares sirviéndose, como ya he comentado antes, de ideologías bien vistas por la población como es el feminismo, pero llevándolo solapadamente a su antítesis: a la desigualdad de sexos y a la división entre hombres y mujeres. Esto les permite romper la cohesión familiar y derribar la familia tradicional, que sin duda mantenía unidas y fuertes a las personas. Pero no solo es terminar con la religión y la familia sino sobre todo con cualquier forma de trascendencia que permita al ser humano salirse de los márgenes mentales y espirituales impuestos, de tal manera que las llamadas terapias alternativas como la homeopatía, el reiki, la meditación, etc., serán progresivamente vetadas,  ridiculizadas y etiquetadas de estafa, algo que ya estamos empezando a ver. Una vez se elimine todo sentido de trascendencia en el ser humano, una vez sea obligatoria la implantación cerebral de microchips a la población bajo la justificación del control de la violencia o el terrorismo, se habrá despejado el camino hacia la transhumanización. La trascendencia se sustituirá o bien por una religión del materialismo, de la realidad virtual, o bien por la involución espiritual, enfocada únicamente en el bajo astral, en la ilusoria acumulación de poder a través de irrisorias entidades demoníacas. Seguidamente demolerán el sistema político mediante casos masivos de corrupción y escándalos sexuales, pues ya no necesitarán a sus buenos servidores e intermediaros que son los políticos para introducirse en las mentes de los ciudadanos y ordenarles implícita o explícitamente lo que han de hacer y pensar, algo que ya describió detalladamente el alto masón Aldous Huxley en su novela "Un mundo feliz". La automatización extrema hará desaparecer la mano de obra humana y el trabajo asalariado será reemplazado por una renta básica universal, pero siempre bajo previo contrato de lealtad al sistema. En caso de incumplir dicho contrato, el gran estado mundial se reservará el derecho de tomar las medidas oportunas hacia el disidente.
  
Protocolo XII: "Nada se dará a conocer a las sociedades fuera de nuestro control. Ya desde ahora hemos obtenido este resultado por el hecho de que todas las noticias se reciben por nuestras agencias, en las que esas noticias de todo el mundo vienen a centralizarse. Estas agencias serán exclusivamente nuestras, y no publicarán sino lo que nosotros les ordenemos".      

 
 

El ser humano como mercancía

Este fenómeno de la transhumanización ya es palpable hoy día en muchos campos sociales como el deporte, donde el espíritu unificador de la competitividad se ha sustituido por la obsesividad del máximo rendimiento, por la elaboración serial de superhumanos de laboratorio cuyo único fin es la búsqueda de sus límites genéticos, y no la deportividad. Ahí tenemos a numerosos deportistas como los ciclistas o nadadores de élite durmiendo diez horas diarias en cámaras de hipoxia, inyectándose, dopándose "legalmente" con todo un arsenal de drogas experimentales que serían la envidia de muchos politoxicómanos callejeros. O bien los cuerpos hormonados e hipertrofiados de las gimnastas olímpicas, que desde niñas son sometidas a un brutal proceso de entrenamiento y masculinización química. El resultado es que todas ellas terminan perdiendo sus rasgos femeninos en favor de unas marcas o registros sobrehumanos. ¿O más bien habría que decir transhumanos? Fijémonos en el culturismo profesional. Los cuerpos de los competidores parecen haber reventado repetidamente, dando como resultado una grave elefantiasis con retorcidas varices y mastodónticas barrigas ejercitadas en alguna taberna. Ya no son humanos sino engendros, monstruos de laboratorio, esperpénticos animales de feria. El epítome de la belleza apolínea, de la muscularidad armoniosa y bien proporcionada, que era la finalidad original de este deporte, se ha sustituido por una espectacular destrucción de los límites humanos, pero no en un sentido ascendente y de superación sino más bien negativo, degradante, grotesco. Este claro ejemplo de la mercantilización humana puede verse en otras facetas sociales donde el individuo se presenta cada vez más como un llamativo producto de márquetin. Ahí tenemos todos esos realities buscatalentos como La Voz Kid, en España, donde los niños son mostrados como fascinantes réplicas de adultos en miniatura, contaminados con sus mismas neurosis y obsesiones, con sus mismos anhelos de venderse y hacerse notar. Por eso fascinan tanto, porque ya no se comportan como niños sino como adultos miniaturizados, heperprogramados, hipersexualizados, y que sirven de analgésico al espectador para mitigar su profunda repugnancia al ser humano. Así el niño pasa a convertirse en un hechizante y enternecedor producto de márquetin, listo para ser consumido por las audiencias. 

De la misma manera que los alimentos dejaron de ser, en la primera década de este siglo, un derecho universal inviolable a convertirse en un simple valor bursátil, encareciéndose cientos de veces el precio de las semillas y llevando a la miseria, a la inanición y al suicidio a millones de personas en países en desarrollo como en la India (donde más de trescientos mil agricultores se han suicidado por la estafa de las semillas transgénicas de Monsanto), el ser humano está igualmente en proceso de convertirse en un simple valor bursátil y mercantil al servicio de multinacionales privadas. Esto está ocurriendo muy claramente a nivel global con la masiva privatización de servicios sociales que hasta hace poco eran públicos, como por ejemplo las instituciones penitenciarias o "correccionales", gestionadas la mayoría por grandes empresas privadas donde los presidiarios no son más que meros productos mercantiles muy rentables, de ahí que estemos viendo un alarmante aumento de los presos y las condenas, pues cuanto más tiempo permanezcan estos presos recluidos, más dinero de los contribuyentes irá a parar a la cuenta bancaria de estas empresas explotadoras, que muy poco les importa o les conviene los programas de reinserción social. No es de extrañar que en EEUU haya tantos consejeros de Wall Street  recomendando a los ciudadanos comprar acciones de compañías de prisiones privadas como CCA y GEO. Ni tampoco sorprende que la tasa de presidiarios en estos centros privados haya aumentado un 350 % en 2013 mientras la tasa total de presidiarios en el país haya aumentado un 50%, como así cuenta Laura Zamariego en su impactante artículo "Se buscan presos". Con independencia de que la criminalidad baje o no, cada prisión privada cuenta con un contrato del Estado que le asegura un número de ocupantes en sus instalaciones. Un negocio redondo. Este desmantelamiento masivo de las instituciones públicas hacia las instituciones privadas es una claro factor de la mercantilización del ser humano, donde los derechos y valores universales se convierten en simples valores de mercado.

Todo esto es una clara muestra de la progresiva mercantilización del ser humano. Una vez seamos laboralmente innecesarios e infértiles, una vez las corporaciones se reserven el derecho de fabricar niños en vientres artificiales para su posterior explotación, nos convertiremos en un mero producto manufacturado de usar y tirar, sin derechos de ningún tipo, sin posibilidad de regenerarnos biológicamente por nuestros propios medios. Una vez seamos clonados a imagen y semejanza de esta élite de psicópatas, nos convertiremos en sus perfectos esclavos y donantes, o bien en simples juguetes sexuales. Nos dejarán vivir no porque tengamos derecho a la vida y a la dignidad, sino simplemente porque al "rebaño" no hay que matarlo sino explotarlo, aunque de vez en cuando matarán a unos cuantos "corderos" como parte de algún ritual. A no ser que empecemos a despertar y lo impidamos.  

Otro ejemplo aún más grave de esta mercantilización humana es lo que está ocurriendo en algunos países supuestamente desarrollados como España y Noruega con los centros de menores, donde existe toda una red de trata de blancas legalizada y auspiciada por el Estado, y que permite arrebatar a los niños de sus padres sin necesidad de que lo ordene un juez. Los datos oficiales hablan de cerca de 40.000 niños tutelados en todo el estado español en 2016. Muchos de los casos son familias económicamente vulnerables por los estragos de la crisis. Cuando van a pedir ayuda a los servicios sociales, en vez de ayudar les quitan a los menores. "Están convirtiendo situaciones de riesgo en desamparo de facto. Y no es lo mismo, porque desamparo es maltrato físico y psicológico grave. Y por situaciones de riesgo, a menudo parciales, están retirando a los niños. ¡Y las madres no están condenadas de nada! Creemos que se están faltando los más elementales derechos humanos", sostienen desde los servicios jurídicos de La Marea, una asociación de protección al menor. Más del 90% de estos centros de menores están privatizados en manos de empresas, fundaciones y cooperativas generalmente dependientes de bancos o multinacionales. Cada niño tutelado supone para sus gestores una inyección de 4000 euros al mes y 45.000 euros al año, siendo evidente que solo una mínima parte de ese dinero irá destinado a donde debería ir. Estamos hablando de una red que mueve miles de millones de euros anuales, un negocio  muy rentable que se alimenta de la más aguda psicopatía. En el momento en que Servicios Sociales deciden que hay que retirar a un menor, sin necesidad de que lo diga un juez, la Fiscalía de Menores lo firma a posteriori sin contrastar la veracidad del informe que le ponen delante. A partir de ese momento, los padres tienen dos meses para recurrirlo. Ahí es donde empieza una batalla legal con pocas garantías de éxito. Algunos lograrán recuperar a sus hijos aunque para ello pierdan a veces años en los tribunales; otros pequeños acabarán siendo adoptados.

 
 

Estos centros semiabiertos y cerrados forman parte de una estructura obsoleta y antipedagógica que mantiene la siniestra existencia del hospicio. Allí los niños han de seguir una metodología carcelaria donde muchos de ellos viven en condiciones infrahumanas, sistemáticamente maltratados, abusados, drogados y atados. El solo hecho de ingresar en el centro los obliga a ser psiquiatrizados y a tomar psicofármacos con mucha asiduidad. Es sabido por los profesionales de ayuda a la infancia que los jóvenes que salen de estos centros arrastran daños psicológicos de por vida como baja autoestima, ansiedad, depresión crónica, conductas hiperactivas y problemas de socialización que pueden conllevar a la drogodependencia, al alcoholismo y al suicidio. Algunos centros como O’Belén, Dianova, la Fundación Grupo Norte, Picón del Jarama y El Patriarca (denunciada esta última como secta) acumulan múltiples denuncias de malos tratos y vejaciones, algunas de las cuales motivaron que el Comité contra la Tortura de Naciones Unidas se dirigiera al estado español para transmitir su preocupación por los protocolos de medicación, las medidas de aislamiento practicadas y falta de transparencia. Otros como Sansoheta, un centro de régimen semiabierto de Álava, ha sido directamente desmantelado por trafico de drogas y prostitución de menores. Paradójicamente este centro había sido premiado pocos meses antes por la asociación de psiquiatría vasconavarra. Y estos casos podrían ser solo la punta del iceberg. No es ninguna exageración afirmar que todo esto es un crimen de estado silenciado por los medios de comunicación. No estamos hablando de menores maltratados o en situación de abandono, en cuyo caso su tutela estatal estaría justificada, sino de una situación familiar de penuria económica por desgracia muy común hoy en día. Y esto le puede tocar a cualquiera. Es tan surrealista y esperpéntico que cuesta de asimilar. Si solo una cuarta parte de esos 4000 euros mencionados fueran destinados a ayudar a estas familias, junto a un programa de orientación laboral, el problema se resolvería en seguida. Lógicamente el estado no puede alegar que lo hace por el bien de los niños, porque si así fuera pondría recursos para que las familias se hicieran cargo de ellos. Estamos hablando de niños arrancados literalmente de los brazos de sus madres, y que en muchos casos no superan los dos años de edad. Algunas asociaciones jurídicas para la defensa del menor como Anprodefa y Aprodeme llevan años denunciando la escasa supervisión que la Administración hace de estas entidades, donde muchos de sus trabajadores no están titulados ni cualificados, y donde ya se han producido varios suicidios de jóvenes. “La Administración entiende que si sus padres no tienen recursos para cuidarle el pequeño está “en riesgo” y prefieren tener a ese niño lejos de su hogar en lugar de ayudar a su familia y aportarle recursos para mantenerle -asegura Francisco Cárdenas-. El sistema no ha cambiado. Hace años era una religiosa o un cura el que decidía si una mujer era apta o no para cuidar a su hijo, ahora es un técnico de una Consejería que no conoce a esa familia, que hace un test y una entrevista y decide si te quitan o no al pequeño. Los menores son cifras y cuanto mayor es el número, mayor es la dotación económica que reciben”. Desde Aprodeme su presidente asegura que está aconsejando "desgraciadamente" a muchos padres que no acudan a los servicios sociales a pedir ayuda, salvo que lo hagan con un buen abogado.

Y a
ún más grave es lo que está ocurriendo con el tema de las desapariciones de personas en el mundo, de las que prácticamente no se habla en los medios. Solamente en España han desaparecido más de 6000 personas desde el año 2010, según la plataforma SOS Desaparecidos, siendo un 40% niños. Estas cifras varían según el diario de desinformación El País (7 de marzo de 2017): 4164 personas permanecen desaparecidas desde 2010, de las cuales hay más de 1300 menores de edad. Estamos hablando de una media de dos o tres desapariciones diarias sin solución de las que apenas se menciona en los medios. ¿Cómo es posible que se esté silenciado esta barbaridad? No estamos hablando de las cientos de personas que diariamente desaparecen en nuestro país y reaparecen al cabo de unas horas o días, sino de personas que desaparecen indefinidamente sin dar señales de vida, y esto está ocurriendo todos los días y a cada minuto en el mundo, y las cifras son estremecedoras. En Europa desaparecen más de 250.000 niños según denunció Missing Children. Según el FBI y el Centro Nacional de Desaparecidos y Niños Explotados, en EEUU se registran cerca de 800 mil desapariciones de niños y adolescentes al año, de los cuales 58.000 son secuestrados por desconocidos. Las autoridades estiman que 3 de cada 4 niños desaparecidos son privados de vida en las primeras horas.
 
 
A DÓNDE VAN LOS NIÑOS DESAPARECIDOS
 
 
Sin embargo los medios solo hablarán de desapariciones muy puntuales como por ejemplo la desaparición del niño Gabriel, ocurrida en Almería (España) hace tan solo unos meses, siendo su cadáver encontrado a los pocos días de su secuestro. Mientras los millones de televidentes seguían día y noche esta supermediática desaparición, otros niños de nuestro país desaparecían sin que ningún medio se ocupara de ellos. Es como si se hubiera utilizado la desaparición del niño Gabriel como tapadera para ocultar los numerosos casos de desapariciones, como si se hubiera mostrado un árbol para ocultar el bosque. Pero ¿qué clase de monstruosidad se pretende ocultar? Es tan turbio todo este asunto que solo mencionarlo ya es estremecedor. ¿Qué fueron de todos esos niños violados, torturados y asesinados en el caso Bar España, hace ya 20 años? ¿Qué va a pasar con todos esos involucrados de las altas esferas de la política y la banca que ni siquiera han sido imputados aun siendo señalados por numerosos niños, testigos adultos, policías y periodistas independientes? ¿Por qué la justicia ha mirado y sigue mirando hacia otro lado? ¿No será porque, quienes organizan y cometen estas atrocidades, son los mismos que manejan a la policía, a los políticos, a los jueces y los medios de comunicación? Tengamos presente que España no es un país tercermundista o un país en guerra como lo fue recientemente Siria (donde muchos niños son raptados por mafias internacionales que aprovechan la situación de caos para pasar desapercibidos, generándose un mercado muy rentable de prostitución infantil y tráfico de órganos,) sino un país supuestamente desarrollado que presume de libertad democrática. La conclusión a todo esto es monstruosa: no es la democracia o el capitalismo lo que mueve la civilización sino la mercancía humana y los rituales de sexo y sangre. Así es como se ha construido la civilización: mediante pactos de estado por chantaje, mediante compromisos por juramento de sangre. Y esto está mas que demostrado, pues las evidencias, los indicios y los testimonios son interminables. Lógicamente algo tan grande no se puede ocultar por más que se manipulen los medios de comunicación. Cualquier investigador sabe que la mayoría de estos crímenes conducen a las más altas esferas: el vaticano, los servicios de "inteligencia"  y las casas reales europeas, los mayores sindicatos del crimen. Ya se sabe que la mayor catacumba "secreta" del mundo se encuentra bajo el vaticano, lo cual permite que todo se haga de manera "muy limpia" y discreta. Lo repito: solo llegan al poder y a la fama quienes se han manchado de sangre inocente, quienes han "vendido" su alma en rituales satánicos. Nada que ver con toda esa monserga que nos cuentan de la diplomacia democrática, el derecho constitucional o el contrato social. Por eso es tan lucrativo el negocio de la trata de blancas, por eso se suceden al año cientos de miles de secuestros de niños y mujeres en todo el mundo, pues no son pocos los psicópatas aspirantes al poder que deben participar y ser grabados en tales rituales.

Es evidente que todo lo que nos cuentan en los medios, empezando por la ideología de género, es pura ingeniería social manejada desde arriba con el fin de instaurar un régimen totalitario e infrahumano bajo la apariencia de libertad. Sigue existiendo el tráfico de esclavos,  y además al máximo nivel, como nunca antes en la historia, pero esta vez de manera semiencubierta, bajo el discurso de la democracia y los derechos humanos. Se hace creer a la población que todo esto se persigue, cuando la realidad es que solo se persigue a quienes lo denuncian. De vez en cuando destaparán alguna pequeña red de pedofilia o pederastia para guardar las apariencias, pero nunca las grandes redes, promovidas, financiadas sobre todo por el vaticano y la nobleza negra. Ya lo dice el dicho: todos los caminos conducen a Roma. La realidad que nos han hecho creer no es más que un colorido castillo de naipes donde nada es lo que parece. Por eso necesitan controlar totalmente los medios de comunicación, pues bien saben estos psicópatas que si se cae una sola carta se cae todo el castillo. Y lo saben tan bien que cada vez están más asustados, pues todo este montaje ya es ridículamente evidente y no se puede disimular más. Cada vez somos más quienes lo estamos denunciando y no nos pararán por más que intenten censurarnos o callarnos. Es importante entender que no es la psicopatía de un 5% de la población lo que nos ha llevado a este apocalipsis, sino la indiferencia y el conformismo del 90%. Ser indiferente a todo lo que está pasando es permitir que siga pasando, que todo vaya a peor. Es dar carta blanca a estos psicópatas. Por eso, nuevamente, invito al lector a investigar todo lo que estoy exponiendo, pues cuanto más se difunda esta información, más difícil será de ocultar. Más difícil lo tendrán para manipularnos, para violar y asesinar a niños. George Orwell: "Si la libertad significa algo, es el derecho a decir a los demás lo que no quieren oír"CHINAGATE: ABUSO DE NIÑOS EN GUARDERIAS  


EL EXPERIMENTO QUE USÓ EL VATICANO PARA CONTROLAR A LOS HUMANOS
 
  


El gran negocio de la enfermedad

Pero ¿qué culpa tiene el ciudadano común de ignorar todo lo que está ocurriendo si ha sido mentalmente fragmentado desde la infancia, educado precisamente para ignorarlo, para confiar en la farsa de la bienintencionada democracia y el Estado de Derecho? También yo estuve mucho tiempo ciego ante tales evidencias. No fue hasta hace unos pocos años cuando, tras leer un artículo, empecé a fijarme en esas "preciosas" estelas blancas que atraviesan los cielos desde hace un par de décadas. Tras unos días informándome en las redes, empecé a realizar investigación de campo por mi cuenta, confirmando la mayoría de las aberraciones descritas por numerosos testigos. Un fenómeno que ya ha sido denunciado por expertos de muy diversas áreas como biólogos, astrofísicos, meteorólogos, periodistas y expilotos militares y civiles como Loretta Polgrossi o Harold Walker. Repetidos análisis de la composición de estas estelas revelan una larga lista de sustancias nocivas para la salud como partículas de polvo de aluminio, bario, boro, cromo, litio, arsénico, estroncio, diversos tipos de polímeros y, de vez en cuando, diversos tipos de virus y bacterias modificadas, entre otras muchas cosas. No parece casualidad el drástico aumento de nuevas enfermedades humanas en las últimas décadas, o que el cáncer se haya convertido en una plaga mundial que mata a una de cada tres personas, lo que a su vez enriquece el emporio de las aseguradoras médicas y las farmacéuticas, cuya finalidad no es curar sino "cronificar dolencias con medicamentos cronificadores mucho más rentables que los que curan del todo y de una vez para siempre", como así afirmó el premio Nobel de medicina Richard J. Roberts en el periódico La Vanguardia. Está claro que al sistema le conviene tenernos bien enfermos y endeudados. Y eso por no hablar del gran fraude multibillonario de los tratamientos de quimioterapia y radioterapia, ya que paradójicamente son cancerígenos y solo consiguen enfermar "un poco más" al paciente, como así se ha demostrado. De hecho, uno de los pocos estudios que comparó pacientes que recibían tratamiento oncológico convencional con pacientes que no recibían ningún tratamiento fue dirigido por el Dr. Hardin Jones, profesor de física y fisiología médicas en la Universidad de california. Ante un panel de la Sociedad Norteamericana del Cáncer, dijo: "Mis estudios han demostrado de manera concluyente que los pacientes que no reciben ningún tratamiento viven de hecho hasta cuatro veces más que los que sí lo reciben". Igualmente se sabe que no es el supuesto virus VIH lo que mató a tanta gente en la década de los 80 y 90 sino el famoso y potencialmente mortal antirretroviral ATZ, que sumado al terrible diagnóstico de la enfermedad producía en la víctima un chock emocional y una caída de su respuesta inmunológica. No es de extrañar que el doctor Hamer, creador de la Medicina Germánica, fuera encarcelado 18 meses por sacar a la luz una medicina alternativa enfocada en hallar las causas emocionales de la enfermedad para así eliminarla desde la raíz.

Algo similar a las farmacéuticas han hecho las petroleras cuando alguien ha tenido a bien inventar un combustible barato, abundante y no contaminante como el agua. Ahí tenemos múltiples ejemplos como el motor de agua del filipino Daniel Dingel, que ha convertido desde 1969 más de 100 automóviles de gasolina para que funcionasen por hidrógeno derivándose simplemente del agua; o Stanley Meyer, que inventó un sistema que utilizaba agua como combustible en un motor de explosión interna convencional; o Bill Williams, que en 2008 inventó un auto que funciona únicamente con agua de mar filtrada, además de una célula electrolítica capaz de cargarse por sí sola; o el ya mencionado Paul Pantone, que mezclaba nafta con agua en un circuito cerrado.   

Retomando el hilo de las estelas químicas, no es casualidad el alarmante aumento de estos metales en nuestro organismo, siendo en algunos casos varios cientos de veces superior a lo normal. Ni tampoco es casualidad que la bien conocida y siniestra multinacional Monsanto -que muy seguramente tiene algo que ver con todo esto- haya patentado semillas transgénicas infértiles resistentes al aluminio, entre otros engendros. ¿Estamos hablando de un ambicioso plan de geoingeniería financiado por la élite cuya meta sería el control absoluto de la alimentación mundial? Tampoco es de extrañar que en las últimas décadas hayan desaparecido en el mundo más de un 20 %  de las abejas, según indica el sector apícola, cuya polinización depende gran parte de la producción mundial de alimentos. Parece que la jugada les está saliendo perfecta. 







  
 
PILOTO DENUNCIA CHEMTRAILS 


AVIONES DE CERCA FUMIGANDO


MÁS PRUEBAS DE AVIONES COMERCIALES FUMIGANDO 
 
 
Y MÁS... 
 
 
INFRINGIENDO LAS NORMAS BÁSICAS DE LA AVIACIÓN 
 
 
LOS IMPOSIBLES VUELOS DE LOS CHEMTRAILS
 
 
MÁS ABERRACIONES DE VUELOS
 
 
SIN PALABRAS...
 
 
 
PILOTOS ZOMBIS SIGUIENDO SUS ESTELAS
 
 
CAPA NEGRA DE AEROSOLES EN EL CAMPO 
 
 
LA GEOINGENIERIA Y EL EXPERIMENTO DE ASCH
 

CÓMO DIFERENCIAR NUBES NATURALES Y ARTIFICIALES 
 
 
INVASIÓN DE POLÍMEROS PROCEDENTES DE CHEMTRAILS


IMPACTANTE CONFERENCIA DE LA EXPILOTO LORETTA POLGROSSI 
 
 
CONFERENCIA DR KLINGHARDT: NOS ESTÁN ENVENENANDO


TESTIMONIO DE HILDEGARDE, DOCTORA EN TOXICOLOGÍA: LOS MORGELLONS


Sigo esperando a que alguien me explique cómo es posible que un día laboral de invierno de 2017, en Fuengirola, Málaga, no menos de media docena de aviones atraviesen el cielo cada diez minutos dejando tras de sí una siniestra cuadrícula blanca a lo largo y ancho del cielo, mientras al día siguiente, a la misma hora, no aparezca en toda la tarde ni un solo avión, un hecho que se repite muy habitualmente por estos lares, además de múltiples incongruencias que rompen las reglas básicas de la aviación. ¿Cómo es posible que una buena parte de estas estelas atraviesen el cielo de un extremo a otro y no desaparezcan durante horas, extendiéndose lentamente hasta formar un manto gris por todo el cielo,  cuando oficialmente la propia industria de la aviación comercial afirma que estas estelas "de condensación", o "contrails", no poseen un diámetro superior a 4 o 5 veces la longitud de la aeronave, y que solo se producen en circunstancias atmosféricas muy excepcionales, desapareciendo a los pocos segundos? ¿Cómo es posible que dichas estelas "de vapor" salgan directamente de la propia estructura de la aeronave cuando en realidad debería existir un espacio transparente de varias decenas de metros hasta empezar a verse congeladas las microgotas de agua y por ende la estela? ¿Y cómo es posible que este tipo de estelas no existieran antes de la década de los noventa del pasado siglo, si entonces se utilizaba el mismo combustible que en la actualidad? ¿Por qué habitualmente suceden cosas tan disparatadas como ver a dos aeronaves volando en paralelo a la misma altura, cuando las normativas del tráfico aéreo exigen un mínimo de 9´2 kilómetros de distancia entre ambas? ¿O ver dos aeronaves cruzándose y solapándose a unos cientos de metros entre sí, cuando las normativas del tráfico aéreo exigen un transcurso de 15 minutos en el punto de intersección entre aeronaves que están al mismo nivel y que siguen derrotas que se cruzan? ¿O ver extrañas maniobras como giros cerrados, cuando las normativas solo permiten algo así en casos de emergencia? ¿O ver dos aeronaves en rumbo de colisión cruzándose a unos pocos cientos de metros entre sí?  ¿O ver nubes de colores y arcos iridiscentes en días donde hay un exceso de estelas? ¿Estamos hablando de aeronaves militares de la OTAN surcando los cielos de todo el planeta? ¿Así es como literalmente TIRAN el dinero de nuestros impuestos para "solucionar" el cambio climático? ¿Fumigándonos? Todo esto me lleva a una conclusión ciertamente inquietante: si estos psicópatas son capaces de gasearnos a la luz del día, de manera tan descarada, ¿qué no serán capaces de hacer a escondidas? Lo que está claro es que hemos pasado de la Guerra Fría a la Guerra Silenciosa. Una guerra de cuarta generación contra la población, y financiada con nuestros impuestos. Una Tercera Guerra Mundial tan furtiva y secreta que pocos son quienes se han percatado, y sin embargo las señales son claras: no tenemos más que mirar al cielo. Esta vez las víctimas no son los habitantes de un país sino todos los habitantes del planeta. Una eugenesia mundial controlada.

No pocas veces me he maravillado al ver la impasibilidad de la gente ante lo que acontece sobre sus cabezas, sobre todo en días en los que el cielo se ha convertido literalmente en una cuadrícula blanca. ¡Solo tienen que levantar la vista! Pero parece que sus mentes han sido programadas para ignorar este fenómeno, o más bien para no verlo, como me pasó a mí hace unos años. No hay más ciego que el que no quiere ver. Me recuerdan a esas personas que han sido hipnotizadas en un espectáculo televisivo para dejar de ver objetos que están frente a sus ojos, o bien para verlos de manera radicalmente diferentes. Todo esto tiene una explicación relacionada con el  trauma. Muchas personas que han vivido situaciones traumáticas en la infancia (cuando la mente es más moldeable) tienden a ignorar o rechazar en la edad adulta cualquier fenómeno que les haga cuestionarse su concepción de la realidad a fin de no revivir los antiguos traumas infantiles. Es como un mecanismo mental de supervivencia que automáticamente se activa ante cualquier fenómeno que les retrotraiga a esa desoladora sensación de indefensión y vulnerabilidad ante el mundo o la realidad. Da igual las pruebas que les presentes respecto a las estelas químicas, de hecho cuantas más pruebas irrefutables les muestres, más se van a revolver y más van a negar el fenómeno. Lógicamente una persona que no haya sufrido estas manipulaciones y abusos tendrá una percepción más objetiva de la realidad, más la suficiente motivación de analizar sin miedos ni prejuicios esta información. (Al igual que aquellos otros que, habiendo sufrido tales manipulaciones y abusos, hayan tenido el valor de enfrentarse a sus miedos y superarlos.) Cuando los niños dependen en todo momento de lo que los padres o maestros digan, cuando son reprendidos o castigados por tener una opinión propia o tratar de ser ellos mismos, se convierten de mayores en personas sin iniciativa propia y dependientes crónicos de las autoridades políticas-religiosas como padres sustitutorios, aceptando cualquier fábula que se les diga aun yendo en contra del sentido común, y rechazando con vehemencia la realidad de los hechos o bien todo aquello que no sea defendido por dichas autoridades, como ya dije anteriormente. ¿Se entiende el ancestral sadismo de tantos curas y monjas hacia los niños? Siendo mercenarios del mal, saben que solo mediante el trauma pueden volverlos dóciles y dependientes de la autoridad, sea cual sea. Tanto las religiones como los estados (dos caras de la misma moneda) son básicamente instituciones de programación mental mediante trauma, siendo progresivamente más traumáticas cuanto más alta es la estructura piramidal social, llegando a la disociación múltiple de la personalidad en los llamados illuminatis, los psicópatas por excelencia. ¿Se entiende por qué los telediarios nos bombardean diariamente con tantas amenazas y crímenes, generando una creciente inseguridad y ansiedad en la población? De esta manera el ciudadano tratará de ignorar o desdeñar la realidad a fin de no seguir aumentando su ansiedad. A esto hay que añadir la clara influencia que ejerce una misma opinión  de grupo sobre el individuo, como así se demostró en el conocido experimento de Asch, donde la mayoría de los participantes daban respuestas evidentemente erróneas a fin de no ir en contra de la opinión generalizada, lo cual demuestra que la presión de los grandes medios de comunicación genera en el individuo una clara disonancia de la percepción, como así sucede con las estelas químicas. Para mí no hay mayor apocalipsis que pasear por la calle en un días festivo y ver montones de niños riendo y correteando felices bajo una capa tóxica de aerosoles cubriendo todo el cielo. Por fortuna siempre habrá personas valerosas capaces de confrontar sus inseguridades y traumas y cuestionarse la falsa realidad de los grandes medios de comunicación. Personas capaces de mirar al cielo y preguntarse qué demonios es toda esa mierda.

El fenómeno de los chemtrails en combinación con los HAARP (antenas de radiofrecuencias para la manipulación climática) permite generar ondas electromagnéticas que en relación con los metales pesados en suspensión de los chemtrails, induciría una especie de campana de faraday que nos envolvería en una sopa electromagnética que afectaría al estado físico y psíquico de las personas y los animales, además de aislarnos del espacio exterior. La frecuencia natural de resonancia entre la superficie terrestre y la ionosfera que nos engloba y condiciona (frecuencia de Schumann), ya descubierta por Tesla, se estima en 7,83 Hz. Nuestro organismo está condicionado por esa frecuencia, que en cierto modo actúa como un diapasón regulador al que se sincronizan por resonancia muchos procesos fisiológicos. Es indudable que los numerosos HAARP que hay repartidos por todo el mundo generan importantes cambios de la frecuencia electromagnética que sin duda afectan a nuestro cuerpo, ocasionando todo tipo de disfunciones físicas y mentales en la población, pues está científicamente demostrado que determinados rangos de frecuencias por encima o por debajo de los 7,83 Hz pueden generar una amplia gama de estados mentales o anímicos relativos a la confusión, a la violencia o a la depresión. Un arma silenciosa y casi invisible para controlar eficazmente a las masas.  
















  
GEOINGENIERÍA: NUBES HAARP (vídeo de YouTube de "cargoli") 
 
 
NUBES HAARP, LUMINOSIDADES Y NUBES DE COLORES  
 
 
NUBES HAARP  1 DÍA ANTES DEL SEISMO DE CHILE 2012 


CÓMO PROTEGERSE DE LAS HAARP Y EL 5G
 
 
FOX NEWS EXPONE QUE EL GOBIERNO USA ARMAS DE ENERGÍA DIRIGIDA 
 
 
POR FIN LOS MEDIOS OFICIALES ADMITEN EL USO DE LA GEOINGENIERÍA, PERO DISFRAZÁNDOLA CON BELLAS PALABRAS. MARIO PICAZO, METEREÓLOGO DE TV
 
  
Este envenenamiento masivo a la población, ya sea físico o mental, solo puede confrontarse haciendo exactamente lo contrario a lo esperado, como vamos a ver a continuación. 
 

 

Disidencia pasiva

Pero vayamos por partes, y empecemos con la alimentación. Puesto que el cerebro consume literalmente el 25% de lo que comemos, es evidente que todos esos químicos, pesticidas y transgénicos concentrados en los alimentos industriales y el agua fluorada no pueden ser filtrados y asimilados por el cuerpo, acumulándose en las arterias y alrededor de las células y generando en cada uno de nosotros un progresivo deterioro tanto a nivel físico como mental, ya que también dañan las conexiones sinápticas de las neuronas y calcifican (sobre todo el flúor) la glándula pineal, encargada de nuestra percepción extrasensorial. También los cosméticos industriales poseen un enorme cóctel de sustancias tóxicas para nuestro organismo, al igual que los dentífricos con flúor, que a largo plazo dañan los dientes, entre otras cosas. Igualmente nocivas son las cremas solares, que lejos de protegernos del cáncer de piel lo potencian o generan. No son pocos los estudios independientes que así lo confirman (recomiendo al lector que lo investigue). Esto no es teoría de la conspiranoia, solo hay que leer la extensa lista de tóxicos químicos presentes en dichas cremas. Si ya es malo para nuestro cuerpo, peor es para el cuerpo en desarrollo de un niño, sobre todo cuando lo empotingamos de la cabeza a los pies. No necesitamos cremas para bloquear esa fuente de salud que es el sol. Podemos disfrutar de manera responsable estando más tiempo bajo la sombra, o tomando el sol a partir de ciertas horas.

Si bien no podemos combatir frontalmente al sistema, podemos elegir no ser envenenados por el sistema. Es decir volver a lo natural: bebiendo agua no fluorada y tomando alimentos ecológicos, o bien cultivándolos nosotros mismos. Algo que yo he empezado a hacer desde hace unos pocos años con preciosos resultados, gozando de una claridad mental y vitalidad nunca antes experimentada. Gracias a los vídeos del naturista Antonio Melón Gómez, he comprobado que con un simple pimiento mediano o media patata cruda se pueden extraer todos los químicos industriales del agua, y esto lo demuestra el autor del vídeo con equipo científico: PRUEBAS EN EL AGUA CON TECNOLOGÍA PUNTA (no obstante más abajo dejo uno de sus vídeos). Aunque los alimentos ecológicos, o artesanalmente elaborados, son más caros que los alimentos industriales, para mí no ha supuesto ninguna diferencia, de hecho mis gastos se han reducido, ya que ahora doy más prioridad a la calidad que a la cantidad. Este mismo ejemplo se puede trasladar a otras áreas: no podemos combatir la violencia y la desinformación de los grandes medios informativos, pero podemos elegir no ser envenenados por ellos. Y esto es tan sencillo como saber distanciarnos de la televisión o el móvil: salir más a menudo, viajar, meditar, hacer ejercicio... No podemos combatir el ruido del tráfico ni la contaminación electromagnética, pero podemos desplazarnos a lugares más sanos y naturales, repoblar un pueblo abandonado, levantar un alojamiento rural... Tampoco podemos combatir el industrializado y nocivo sistema escolar, pero podemos llevar a nuestros hijos a escuelas de educación libre o activa, enseñándoles, con el ejemplo, el valor de la libertad y la honestidad. Este amor y respeto hacia nosotros y nuestro entorno es el resultado de una primera toma de conciencia: el deseo de ir más allá de las bajas pasiones y asuntos vanos para enfrentarnos al maravilloso misterio de vivir, pues una vez empezamos a liberarnos de miedos y angustias la vida se vuelve una aventura inenarrable. 
 
 
DIETA ALCALINA PARA PREVENIR EL CÁNCER (Dr. Alberto Martí Bosch)
 
 
CÓMO EXTRAER LOS QUÍMICOS DEL AGUA DE FORMA NATURAL Y SIN COSTO
 
 
QUÍMICOS TÓXICOS EN LA ALIMENTACIÓN, ENTREVISTA A JOSEP PAMIES
 
 
LA GRAN MENTIRA DE LOS MEDICAMENTOS I (Teresa Morera, exfarmacéutica)
 
 
LA GRAN MENTIRA DE LOS MEDICAMENTOS II 
 
 
LA FALSA TEORÍA DE LA INFECCIÓN (Dr. Eric Costa)
 
 
Hay que entender que la salud está determinada por cinco factores esenciales: la nutrición, los autosabotajes, la herencia psíquica, el electromagnetismo y la energía telúrica. La enfermedad o el desequilibrio orgánico aparece cuando uno o más de estos factores influye negativamente sobre nosotros.

Si, por ejemplo, cuidamos nuestra alimentación tomando alimentos libres de químicos y transgénicos pero ignoramos la contaminación electromagnética a la que estamos habitualmente expuestos, durmiendo por ejemplo cerca de enchufes conectados, de móviles encendidos, de nuestro dispositivo wifi, de torres de tendido eléctrico o antenas de telefonía móvil, es posible que nuestra salud físico-mental termine deteriorándose tras años de recibir esta continua exposición electromagnética, y más todavía si estamos atravesando una situación de estrés familiar o laboral que afecte a nuestra psique. O bien si tenemos la mala suerte de dormir en medio de una geopatía o zona de baja densidad energética, como por ejemplo un cruce de líneas Harman y Curry o sobre una veta de agua. Todos estos factores pueden hacer que nuestro cuerpo vibre de media a una frecuencia inferior a las 6000 UB (unidades Bovis), cuando lo ideal sería entre 7000 y 8.500 UB, como bien afirma Epifiano Alcañiz,  sin duda uno de los mayores expertos radiestesistas de la actualidad, por no decir el mejor, pues no son pocas las aportaciones que ha realizado en este campo. Así, por ejemplo, una persona con cáncer, u otra grave enfermedad, puede vibrar a una frecuencia entre 4000 y 4500 UB. RADIESTESIA, LECCIONES PRÁCTICAS -EPIFIANO ALCAÑIZ   

Otra consideración a tener en cuenta es que los microorganismos vibran en un rango de entre 3000 y 4000 UB. Una persona ya mermada energéticamente por una mala alimentación y una alta exposición electromagnética, tendrá más posibilidades de anidar virus y bacterias nocivas si una parte de su cuerpo está atravesada por una geopatía durante la noche, vibrando esta zona corporal a una frecuencia que puede ser apta para el desarrollo de estos patógenos, de la misma manera que para el desarrollo de células cancerígenas, que necesitan ambientes altamente ácidos para multiplicarse descontroladamente. No es de extrañar que, por el contrario, existan personas con una salud relativamente buena aun fumando desmedidamente a una edad avanzada, si acaso han estado libres de altos niveles electromagnéticos, geopatías, mala alimentación, depresiones, estrés y herencias emocionales tóxicas. No es que sean superhumanos, simplemente le han permitido a su cuerpo un mayor grado de recuperación. 

Teniendo en cuenta todos estos factores, no es fácil estar libres de influencias perjudiciales tanto a nivel interno (psíquico, emocional) como a nivel externo. Pero, conociendo esta información, estaremos en disposición de realizar determinadas comprobaciones y tomar las medidas oportunas. Cada vez que realizamos un movimiento o generamos un pensamiento enviamos impulsos eléctricos desde el cerebro al resto del cuerpo. Está demostrado que las radiaciones electromagnéticas de carga negativa como las antenas de telefonía móvil y el wifi -sin duda las más potentes y perniciosas- interfieren directamente sobre la frecuencia electro-química de nuestro cuerpo generando altos niveles de estrés celular e imposibilitando el sueño reparador, ya que nos impide alcanzar un estado REM profundo y continuo. Es por ello que tantas personas se levanten de la cama con dolor de cabeza o con la sensación de no haber dormido lo suficiente, aun durmiendo más de ocho horas. Aquel que tenga dudas sobre tales efectos perniciosos no tiene más que realizar una sencilla comprobación durmiendo por ejemplo un par de semanas con el wifi apagado. Por desgracia la radiación electromagnética de carga negativa está presente en una gran variedad de dispositivos digitales, aparatos y electrodomésticos, por lo que no es fácil estar libre de estas radiaciones. Pero existen multitud de materiales como mallas y pinturas de blindaje, telas protectoras, películas adhesivas, tomas de tierra, etc.,  que nos pueden ayudar a reducir o  neutralizar las radiaciones electromagnéticas del hogar, que pueden superar varios cientos de veces el límite recomendado. Por nuestra salud y la de los nuestros, deberíamos desconectar los enchufes y el wifi mientras dormimos, o cuanto menos taparlos con papel de aluminio corriente (la mejor información sobre este tema la he encontrado en los vídeos de Joan Carles López Sancho, experto en geobiología y radiaciones del hábitat). Con un par de cables adaptadores podemos navegar por Internet y hablar por el móvil sin necesidad de exponernos a la radiación del wifi.


CÓMO REDUCIR LAS RADIACIONES DE UN IPHONE
 
 
El día 24 de abril de 2014 se aprobó en España uno de los mayores atentados contra los derechos básicos del ser humano: la nueva ley de Telecomunicaciones. Esta ley permite a las compañías telefónicas instalar antenas de telefonía móvil en cualquier azotea que crean necesario sin que la comunidad de vecinos ni el ayuntamiento puedan hacer nada al respecto. Dicho de otra manera: esta ley cede el poder a las corporaciones telefónicas y deja indefensas a las personas. Lógicamente, siendo la política un simple instrumento de la élite, todos los partidos políticos votaron a favor de la aprobación de esta ley con la justificación de desarrollar el sector de las telecomunicaciones y la economía del país aun saltándose a la torera uno de los derechos más básicos del ciudadano como es el derecho de propiedad. Es decir, que ni aun comprándote una casa o hipotecándote de por vida puedes impedir que el estado coloque una de estas terribles antenas en tu azotea, sentenciándote a una progresiva degeneración físico-mental. Las operadoras solo tienen que pedir al ministerio de industria la autorización para colocar antenas en una determinada azotea que será catalogada como servidumbre de paso especial. Y declara a las operadoras como beneficiarios de la expropiación de bienes en comunidades de propietarios para poder instalar las antenas. Es como una ruleta rusa a nivel nacional. Esta ley deja muy claro que ya no existe nada parecido al estado de derecho, y que las necesidades industriales están por encima de las necesidades humanas. Los efectos de las redes 4G no se han hecho esperar: los casos de cáncer se han disparado alarmantemente y miles de ciudadanos han tenido que abandonar sus hogares por los graves problemas de salud que genera esta nueva tecnología. Hace decenios que los efectos de la radiación de microondas fueron descubiertos, investigados y documentados. Sólo en Estados Unidos la Naval Medical Research Institute documentó 2.300 artículos de investigación que mostraban más de ciento veinte enfermedades causadas por las frecuencias de radio y de microondas. Los gobiernos y los militares eran conocedores de los dañinos efectos de la radiación de microondas, pero se ocultó esta información científica para no poner trabas al desarrollo de tecnologías comerciales basadas en las microondas. Tal es la nocividad de estas radiaciones, que la industria armamentística ha desarrollado armas que utilizan las microondas para la anulación o la eliminación de personas, así como inhibidores de campos electromagnéticos para uso contra la población hostil. Según Andreas Varga, director del Instituto de Higiene de la Universidad de Heilderberg (Alemania), las emisoras de radiofrecuencias son peligrosas hasta tres kilómetros de distancia, y afirma que la influencia de este campo sobre el organismo puede afectar al sistema inmunológico, modificar la glucosa en la sangre o la información genética, así como aumentar las hormonas del estrés. Y es que el cuerpo humano, al igual que los árboles, hace de antena de las emisiones de radiofrecuencias.

Si esto en sí ya es un problema de salud de enormes repercusiones, apenas es la punta del iceberg ante la red 5G que nos espera en el año 2020. Si la conexión inalámbrica actual usa de 1 a 4 gigahercios, esta nueva tecnología 5G es una ultra alta frecuencia de 24 a 90 gigahercios, que son como mínimo 24.000 millones de ondas electromagnéticas por segundo golpeando tu cuerpo. Repito: 24.000 millones de ondas electromagnéticas, lo cual intensificará la degeneración celular y el riesgo de padecer cáncer y otras enfermedades físicas y mentales varias decenas de veces más. De un número de miles de antenas de radio a principios del año 2000 hemos pasado a centenares de miles de antenas de telefonía y wifi, así como a miles de millones de teléfonos móviles, ordenadores, teléfonos inalámbricos, etc., que hacen que el fondo electromagnético actual sea miles de veces mayor que el de hace unas décadas. Y a pesar de todo, no se ha tomado ningún tipo de medida paliativa o de protección hacia las poblaciones que viven cerca de estas antenas. Nuestro organismo está sometido a un golpeteo intermitente que interfiere notablemente en su funcionamiento. A esto hay que añadir que la emisión de radiaciones en el entorno de las antenas es constante y emplea mayor o menor potencia dependiendo del número de móviles conectados. Es decir, a mayor consumo, mayor potencia.

En todos los estudios independientes se comprueba un aumento de casos de cáncer, leucemia, alteraciones cardiacas, neurológicas y reproductivas en las personas expuestas a radiofrecuencias. Si ya es grave tener una torre de telefonía móvil a cien metros de tu casa, imagínense lo que es tenerla a unos metros encima tuya, sobre tu tejado, ya que con esta ley las compañías de telefonía se ahorran costos instalándolas directamente en las azoteas de los ciudadanos, aun destruyendo a familias enteras. Actualmente 180 científicos están pidiendo a la Unión Europea una moratoria para las redes 5G por sus riesgos para la salud. La evidencia científica demuestra que los campos electromagnéticos de las telecomunicaciones aumentan el riesgo de cáncer, estrés celular, aumento de los radicales libres nocivos, daños genéticos, cambios estructurales y funcionales del sistema reproductivo, déficit de aprendizaje y memoria, trastornos neurológicos e impactos negativos en el bienestar general de los seres humanos. Ante las protestas de los ciudadanos, silenciadas en los medios, siempre van a salir como champiñones los engañabobos oficiales a sueldo, afirmando sin ruborizarse que mucho más nociva es la radiación solar, sobre todo en verano. Sorprende la apabullante desvergüenza de estos desinformadores. Si esto fuera así, muchos médicos recomendarían a algunos de sus pacientes anémicos tomar baños de radiación electromagnética al lado de una torre de telefonía móvil, en vez de ir a la playa y tomar el sol. Dejemos claro que la radiación solar es energía radiante positiva, mejor conocida como P.O.R., mientras que la radiación de nuestros aparatos tecnológicos es energía radiante negativa, conocida como D.O.R., causante de la contaminación electromagnética.

No es exagerado afirmar que lo que está por venir es una eugenesia controlada hacia la población mundial con objeto de reducirla, debilitarla y hacerla más dócil. ¿La solución? Sin duda una revuelta masiva de la población y un retorno masivo al medio rural, pues está claro que las ciudades ya no tienen futuro y se han vuelto absolutamente tóxicas, enfermizas. Debemos hacer valer nuestros derechos, nuestra dignidad como seres humanos, de lo contrario nos convertirán a todos en enfermos crónicos: inválidos, discapacitados, dependientes totales del estado y las farmacéuticas. Nos convertirán en infrahumanos.      



 

Algunos alimentos naturales o biológicos como el ajo, los cítricos, el jengibre, el cilantro, el rábano, la cúrcuma, las espinacas, etc., pueden ayudarnos a hacer frente a los radicales libres causados por estas nocivas radiaciones. El mms (clorito de sodio) y algunas plantas medicinales como la aloe vera, la estevia, la artemisa y el calanchoe pueden bloquear o revertir numerosas enfermedades como el cáncer, y puedo dar fe de ello. También está demostrado que las orgonitas y ciertas estructuras piramidales pueden transmutar los cationes o la carga negativa de las radiaciones electromagnéticas en iones. Las orgonitas tradicionales son fáciles de hacer, aunque la gran mayoría de las orgonitas que se venden por Internet están mal hechas y resultan perjudiciales, ya que contienen cobre atrapado en su interior, lo cual no permite la correcta transmutación de cationes en iones. En mi opinión, el mayor experto en habla hispana de orgonitas es Robert Lareu, de Chemtrails Galicia. No obstante, si  acaso no podemos conseguir resina orgánica (la venden en ferreterías o tiendas de pintura) ni virutas de aluminio (las suelen regalar en carpinterías), podemos simplemente coger cuarzos lechosos de la playa o el campo y envolverlos en el interior de estropajos o envases de aluminio (esos que se utilizan para calentar alimentos). Y finalmente enterrarlos en la propia tierra de nuestras macetas, pero siempre en tiestos orgánicos como cerámica, mimbre, etc., esto permite que la materia orgánica de la cerámica y la tierra atraiga y contenga como una esponja las emisiones electromagnéticas del ambiente (D.O.R.) mientras el aluminio, en combinación con el cuarzo, atrae y repele estas emisiones de manera ordenada, transmutando las emisiones electromagnéticas negativas en positivas (P.O.R.). Recordemos que el cuarzo posee propiedades piezoeléctricas que armonizan y regeneran la frecuencia electromagnética ambiental y por ende nuestra vibración interna. Sobra decir que nuestras plantas crecerán con mucha más fuerza y vitalidad, sobre todo si  sus raíces están en contacto con un cuarzo. Además de la resina y la tierra también podemos utilizar cera de abejas o velas, previamente derretidas a fuego lento. O bien utilizar, simplemente, canastitos llenos de cuarzo estratégicamente repartidos por la casa, en especial las esquinas, cerca del wifi, enchufes, aparatos eléctricos, sin necesidad de envolverlos en aluminio, aunque el efecto transmutador será un poco menor. Muy importante también dentro de la nevera, para así contrarrestar la radiación electromagnética negativa en los alimentos, producida por la propia nevera. Enseguida notarán un ambiente más fluido y un considerable aumento de su energía. Tras un par de años utilizando orgonitas, puedo afirmar que suelo dormir de un tirón y me levanto con mucha más energía que años atrás. He descubierto que también podemos hacer cloudbuster (cañones de orgonitas o rompe-nubes) con materiales del entorno, sin necesidad de gastar dinero en resina o cobre. El método es muy similar: envolvemos los cuarzos en envases de aluminio (agujereados en tres o cuatro sitios con la punta de un lápiz, para facilitar la transmisión electromagnética) y los depositamos bajo tierra, en un hoyo de más o menos medio metro. A continuación situamos, en vertical, una barra o un tubo de metal (de cualquier material menos plomo, que podamos encontrar en una obra abandonada o en un contenedor de basura, sin importar que la barra no sea hueca) en el interior del envase de aluminio, entre los cuarzos, sellando con alambre la abertura del envase alrededor de la barra. Después echamos tierra sobre el envase y la zona de la barra contenida en el interior del hoyo hasta que solo quede la parte visible de la misma, adherida a la tierra como una torreta. Lo ideal es que la barra se pueda erguir al menos un metro y medio sobre el suelo, atrayendo y recogiendo la carga electromagnética del terreno en varias decenas o centenares de metros, y actuando así como una superorgonita natural. Puedo afirmar que este sencillo cloudbuster posee tanta o más potencia que cualquier cloudbuster tradicional, ya que no está contenido en un tiesto o en un cubo de resina, sino que utiliza la propia energía de la tierra como un amplificador electromagnético, deshaciendo cualquier estela química o chemtrail que se encuentre en su perpendicular. Una auténtica bestia. 
 
Si estamos sufriendo los efectos de una de estas antenas sobre nuestra azotea y no tenemos los medios económicos para buscarnos otra vivienda o pagar a una empresa para apantallar nuestras paredes, podemos nosotros mismos cubrir algunas zonas vitales como el dormitorio con papel de aluminio. Si la antena la tenemos en la azotea de una vivienda muy próxima a la nuestra, podemos cubrir con papel de aluminio aquellas paredes de nuestra vivienda que se encuentren directamente frente a esta antena, para después recubrirlas con posters o tapices. Si la antena la tenemos en nuestra propia azotea, simplemente debemos "blindar" el techo de nuestro dormitorio, pues la mayor parte de la radiación vendrá desde arriba. El cuerpo humano puede resistir el impacto de la radiación durante el día, pero de noche mientras duerme necesita protección y tranquilidad para repararse y regenerarse tanto a nivel físico como mental. Por lo cual sería aconsejable que cubriéramos con papel de aluminio la zona del techo sobre nuestra cama y la recubriéramos con una tela grande. Hay tapices muy bonitos de 2 x 2 m. por solo unos pocos euros o dólares. Si dormimos junto a la pared, debemos separar la cama de modo que no toque la pared. No olvidemos que la radiación electromagnética se transmite también por las estructuras del hogar. Hay que evitar que la litera y la cabecera de la cama sea de metal, ya que cualquier cosa metálica transmite fácilmente radiación, que además se amplifica en entornos altamente electromagnéticos como las ciudades. Igualmente debemos desconectar enchufes y evitar guardar aparatos metálicos bajo la cama, como camillas plegables o aparatos de gimnasia. Y por último es importante que nuestro colchón no sea de muelles, a poder ser de espuma. Si la antena de telefonía o subestación eléctrica la tenemos frente a nuestra vivienda y la ventana de nuestro dormitorio nos impide contrarrestar su radiación, podemos rodear nuestra cama con un biombo cubierto de papel de aluminio. Hoy día la mayoría de las persianas son de aluminio, lo cual nos sirve para bloquear una parte de las radiaciones exteriores. Se sabe que las plantas ayudan a contrarrestar la radiación, además del color morado y ciertos símbolos espirales. No obstante lo ideal sería que nos informáramos de alguna empresa cerca de nuestra zona que haga trabajos de apantallamiento. Igualmente nos puede servir la gemoterapia o terapia con cristales, un arte que he empezado a conocer gracias a los vídeos de ROSA PINEDA, sin duda lo mejor que he encontrado en Internet sobre el tema. También la meditación y el reiki pueden servirnos para armonizar o potenciar la energía interna y externa, sobre todo la meditación Thetahealing, una de las más potentes que yo he experimentado. En última instancia, como dice el kybalión, todo es Mente. Tenemos suficientes medios a nuestra disposición para proteger a los nuestros y vivir en entornos relativamente saludables. Esta importante información, que en realidad debería de enseñarse en las escuelas, puede ayudarnos a elevar considerablemente nuestra calidad de vida. Lógicamente los grandes medios de desinformación, controlados por agencias privadas y multinacionales, se opondrán a ello por intereses puramente económicos. Muchos científicos al servicio de estas corporaciones seguirán publicando informes o estudios que "demuestran" la inocuidad electromagnética de las redes de comunicación, de todos nuestros dispositivos digitales, pues de conocerse la auténtica realidad al gran público es muy posible que estas multinacionales sufran un descenso de ventas y por ende una bajada de su productividad, algo impensable en esta tecnosociedad ultracapitalista.
 

MEDITACIÓN THETAHEALING, MAITE VALDERAS 
 
 
Aprender a sanar nuestro cuerpo-mente es por lo tanto un primer paso para alcanzar la lucidez, para reactivar nuestro campo energético y despertar nuestras percepciones extrasensoriales, y para ello no se requiere de ningún talento especial, solamente valor para mirarnos de frente y romper todos esos límites mentales que nosotros mismos nos impusimos por miedo o por conveniencia. Una vez aumenta nuestra lucidez, somos cada vez más conscientes del valor de la dignidad, de la responsabilidad. Empezamos a ver nuestro cuerpo como un templo sagrado que merece ser cuidado y respetado. De nosotros depende despertar y tomar las riendas de nuestra vida o estar sumergirnos en el plácido sopor del sufrimiento, de la irresponsabilidad y la inconsciencia para que así otros piensen y decidan por nosotros. Solo desde el desarrollo interior individual, desde la disidencia pasiva, puede crearse un auténtico avance, una masa crítica lo suficientemente grande como para que se incline la balanza y prospere el bien. Y se dará de manera sencilla y espontánea, sin guerras ni luchas de poder. George Orwell: "Lo importante no es mantenerse vivo, sino mantenerse humano". 



 
El poder de la experiencia frente a la creencia

Tanto las emociones como los pensamientos están regidos por el poder de la mente y el cuerpo etérico. Las células simplemente procesan esas emociones en forma de hormonas como las endorfinas o el cortisol. Es decir que las neuronas y demás células son las herramientas físicas que utiliza nuestro cuerpo etérico para anclarse en el cuerpo físico. Por desgracia no son pocos los científicos que afirman todo lo contrario: que la materia crea vida, conciencia. Pero eso es como decir que un martillo produce al carpintero, o un piano al músico. La música no la crea el piano sino la mente del músico. Decía Nikola Tesla, sin duda el mejor científico de los últimos siglos, que "El día en que la ciencia comience a estudiar los fenómenos no físicos, progresará más en una década que en todos los siglos anteriores de su existencia". El ADN, por ejemplo, es información codificada de nuestro cuerpo físico, pero es el cuerpo sutil quien descodifica esa información para para hacer funcionar toda la maquinaria orgánica. El ADN es como un gran libro lleno de información, pero esa información no sirve de nada sin un lector, sin alguien que la estudie y la aplique a la realidad, pues es evidente que un libro de ingeniería aeroespacial no va a construir por sí solo un cohete espacial. El movimiento de las neuronas, por ejemplo, es la huella o el rastro de la mente operando a través de la materia. De hecho nuestro cuerpo energético puede hacer los ajustes necesarios para restituir o reconectar sin problemas algunas zonas lesionadas o paralizadas del cerebro, manteniendo así la totalidad de las funciones. La visión materialista de la ciencia actual es otra muestra del satanismo que nos intenta gobernar.  

Muchos científicos y eruditos utilizan la lógica matemática para comprender el mundo, pero también se puede comprender observándolo en profundidad, sintiéndolo, captando su energía, sus vibraciones. Utilizar sólo la razón objetiva es como describir un bosque utilizando sólo la vista. Si tapas tus oídos al mundo no escucharás el canto de los pájaros, el murmullo de un riachuelo, los insectos revoloteando, el viento deslizándose entre las ramas. Si no utilizas el tacto, otras sensaciones se perderán. Recordemos que el ser humano percibe menos del 1% del espectro electromagnético, es decir que casi todo lo que nos rodea es invisible a nuestros ojos, literalmente hablando. Y como dice el dicho: ojos que no ven, corazón que no siente. Al no haber sido estimulados para desarrollar desde la escuela nuestras capacidades artísticas y extrasensoriales (con sencillos y divertidos juegos intuitivos de adivinanzas y visualizaciones) de la misma manera que nuestras capacidades racionales y deductivas, la mayoría carecemos de la habilidad para percibir conscientemente una banda más amplia de campos energéticos. Mediante la meditación y el entrenamiento de nuestras capacidades (extra)sensoriales, podemos encontrar respuestas a enigmas que la razón, por su limitada naturaleza, no puede alcanzar. La fe ciega en la razón, en la tradición cartesiana, convierte a muchos científicos en fanáticos creyentes.

Cosas que parecían tan evidentes como la teoría del espacio absoluto de Newton o el Principio de identidad aristotélico se han demostrado falsas. ¿Quién podía imaginar entonces que una partícula puede estar en dos sitios a la vez, o que el espacio y el tiempo son la misma cosa? (no obstante pienso que la teoría cuántica, aun siendo mucho más refinada y compleja que la teoría de Newton, también tiene grandes fallas e inconsistencias). Sí, quizá la vida pueda parecer una incongruencia total, un completo disparate, pero también pienso que todo sería más absurdo, más falaz, más desternillante si sólo existiera la lógica. La auténtica sabiduría nace de la humildad, del asombro y el respeto a lo desconocido. Hay quienes necesitan compensar su poco o ningún conocimiento de sí mismos con un exhaustivo conocimiento intelectual, convirtiéndose en especialistas del lenguaje técnico, del concepto, del matiz, lo que a su vez los convierte en esclavos de su propia metodología, incapaces ya de experimentar la vida de manera pragmática y espontánea, tal cual es. Siguen sin comprender que lo importante no es conocer ni ser conocido sino llegar a conocerse. Tan importante como nuestra capacidad intelectual es nuestra capacidad psíquica, tan denostada por la religión y tan ignorada por la ciencia. Este enlace y posterior vídeo nos ayudará a comprender mejor la magia de la realidad y nuestro potencial: CÓMO DESARROLLAR NUESTRAS CAPACIDADES PSÍQUICAS   
 
 
GRAN MÉTODO DE PROTECCIÓN CONTRA LAS MALAS ENERGÍAS
 

Se supone que las llamadas "grandes mentes" de la ciencia y la filosofía han hecho avanzar a la humanidad, pero más bien han contribuido a largos periodos de parálisis o retrocesos científicos palpables incluso a día de hoy. Pues lo que en un principio era considerado una novedad o una racha de viento fresco, se convertía, al cabo de un tiempo, en una persistente y enfermiza reiteración de lo mismo, un enmohecimiento de las capacidades humanas. Y es que a la mente fragmentada le supone gran esfuerzo aceptar el cambio, la novedad, y solo da su brazo a torcer cuando hay un buen motivo para ello. Ahí tenemos a Aristóteles, Charles Darwin, Immanuel Kant, Karl Marx, Sigmund Freud... Maestros todos ellos de la metodología más sesuda. Con tamaña edificación de conceptos, ¿cómo no iba a sentirse seducida la mente fragmentada? No es de extrañar que a Sigmund Freud lo convirtieran en una figura casi religiosa: "el padre del psicoanálisis". Y por supuesto al padre no se le puede contradecir:  HAY QUE RESPETARLO, como así ocurrió durante muchas décadas. Lógicamente aquellos que tuvieron la osadía de cuestionarlo fueron convenientemente desacreditados por la comunidad médica o psiquiátrica de la época. 

En mi opinión, la obra de Freud no solo no aportó un mayor conocimiento de la psique humana sino que paralizó durante décadas cualquier otra visión o perspectiva teórica de la misma, dando pie a una sucesión de terapias conductuales muy convenientes al sistema, donde lo importante no era tanto la curación del paciente como su progresivo reacondicionamiento a un estado neurótico más llevadero, además de su inagotable disponibilidad a la hora de pagar, pues no  hay mejor  cliente para el psicoanalista ortodoxo que un cliente fijo. Afortunadamente la gente ya se ha olido la trampa y este tipo de terapias  está en progresivo desuso, siendo  reemplazadas por otro tipo de terapias  más dinámicas y eficaces, como la hipnoterapia regresiva, la terapia Gestalt, la terapia transpersonal, la PNL... Recordemos que ningún científico ni académico alcanza la fama si no le genera beneficios a la élite, y es evidente que la obra de Freud le ha sido muy útil al sistema, ya que el padre del psicoanálisis era a su vez un programado mental que todo lo reducía a una pulsión de sexo y muerte mezclada con las "fantasías" del cliente, evadiendo así la realidad cotidiana y sistémica del abuso sexual por parte de familiares, sacerdotes o sectas como los illuminatis, con los diferentes alters o personalidades disociadas producto del trauma. Y esto es bastante habitual en los millones de esclavos MK-ULTRA que forman parte de la logia illuminati, repartidos en todos los estamentos y clases sociales, como bien han contado las ya mencionadas esclavas sexuales como Brice Taylor, Cathy O´Brien y numerosos investigadores y ex-masones. Es innegable que una gran parte de la obra de Sigmund Freud y Charles Darwin, por citar dos de las figuras más relevantes de la historia, es del todo incorrecta. Evidentemente  existe un inconsciente y una evolución de las especies, pero muy poco tiene que ver la teoría que lo explica con la realidad. 

A tal punto está inmerso el hombre civilizado en la mecánica del sistema metodológico que incluso confunde el intelecto o la capacidad intelectual con la capacidad emocional, como si la memorización de datos o la información se tradujera en sabiduría. Hay una frase muy cierta que dice que el sentido común es el me